El “ordinario” comentario de Pablo Echenique para criticar la gestión de los hospitales

Al dirigente de Podemos se le olvida que Ione Belarra se ha gastado 30.000 € en un servicio médico privado para los altos cargos de su Ministerio, que ya tienen uno público

El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique
El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique FOTO: MARISCAL EFE

Cuando uno habla del portavoz de Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, piensa en las redes sociales. Y es que el político podemita se ha vuelto más conocido por sus salidas de tono en Twitter que por sus partipaciones parlamentarias. Poco o nada se recuerda de su última intervención en la Cámara Baja o en una rueda de prensa, pero de sus “irónicos” tuits, se habla mucho y no precisamente bien.

El dirigente podemita tiene un peculiar sentido del humor, como ha demostrado en sabidas ocasiones, no exento de polémica. La última, la imagen que ha empleado para ilustrar una crítica a la gestión pública-privada de los hospitales. Bajo el epígrafe de “Vamos a gestionar este hospital mediante un esquema de colaboración público-privada”, Echenique tira de ese humor tan suyo.

¿Es gracioso? Puede ser. ¿Es acorde a la talla política que se le presupone a un político? Paso Palabra. Vaya por delante que, más allá del mensaje, esa “H” que se ha colado en “Ven que no te va HA pasar nada”, hace que te lloren los ojos. Eso sí, entendemos que se trata de un “gif” que no ha escrito él, ya que lo de copiar le va más. Pero si hay algo que se echa de menos, cada vez más, en los mensajes de Pablo Echenique son los argumentos.

Algunos internatuas le han recordado las visitas de algunos de sus compañeros a los centros privados y otros, con los ojos llorosos por la ortografía, le han afeado que su partido no predique con el ejemplo. Así, destacan que la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, gastó 30.000 euros en un servicio médico privado para los altos cargos de su Ministerio, cuando ya tienen uno público.

Ataque a Vox en redes

Hay que recordar que la última de sus polémicas vino a cuenta de uno de sus “sutiles” ataques a Vox. Sutil, por decir no decir falto de humor, ya que optó por cambiar la “X” de toda la vida por una esvástica nazi: «Detalle parlamentario importante: Las enmiendas a la totalidad de los PGE se acumulan en una. Eso hace que mañana se sumen los votos de CUP, JxCat, Coalición Canaria, Foro Asturias, Cs, PP y Vo卐, todos votando la misma iniciativa con el mismo sentido del voto».

Poco después, tirando una vez más de su experiencia en esto del humor aseguraba que la culpa de ese “error de ortografía era del autocorrector”. Resulta evidente, entonces, que esta vez se olvidó de pasar el autocorrector y esa “H” de más campa a sus anchas por las redes sociales. Del juego de la gallina, nada más que añadir, señoría.