Sánchez anuncia la bajada de impuestos que pide el PP

El Gobierno confirma «nuevos esfuerzos» en rebajas fiscales, sin concretar en qué consistirán y garantiza recursos para la acogida de refugiados por parte de las regiones

Foto de familia en la Conferencia de Presidentes, en La Palma.
Foto de familia en la Conferencia de Presidentes, en La Palma. FOTO: GOBIERNO DE ARAGÓN GOBIERNO DE ARAGÓN

La XXVI Conferencia de Presidentes celebrada ayer en la isla de La Palma consiguió, con matices, evocar «la respuesta conjunta que se dio al fenómeno del volcán» y hacer extensible esa unidad a las consecuencias económicas adversas que va a generar en nuestro país la guerra en Ucrania. En su intervención en privado ante los líderes territoriales, el presidente anticipó un contexto incierto, porque el conflicto «será largo y con riesgo de cronificarse». «Ese espíritu de unidad y ejemplaridad que suponen los Acuerdos de La Palma son los que nos están pidiendo en relación con la guerra que estamos viendo a través de los medios de comunicación», señaló Pedro Sánchez.

La Declaración de La Palma con la que se clausuró el encuentro logró un cierre de filas autonómico en varios frentes, expresando la condena a la invasión de Rusia a Ucrania y comprometiéndose a seguir tomando medidas para paliar los efectos provocados por el conflicto. Las primeras de ellas, en lo relativo a «organizar la solidaridad», esto es, la coordinación para la acogida y recepción de refugiados. Tal como publicaba ayer este diario, Sánchez demandó a las comunidades «corresponsabilidad» de cara a los miles de refugiados que están llegando a España «en busca de certezas y seguridad». «Vamos a estar ahí y a ser ejemplo», señaló, recuperando el imaginario del modo de actuar en la crisis de Afganistán del pasado verano. El Gobierno garantizará a las CC AA recursos económicos para hacer frente a los costes de esta acogida y se impulsará un pacto de inmigración y asilo. Además, el AECID enviará a Ucrania un primer paquete de ayuda humanitaria de 23 millones de euros que representa el mayor envío realizado nunca a un solo país. La respuesta por parte de las comunidades fue positiva.

También, se otorgó el respaldo del poder territorial que Sánchez demandaba de cara al trascendente Consejo Europeo de los días 24 y 25 de marzo en Bruselas, con el objetivo de llegar con una posición de fuerza en la negociación y reivindicar el liderazgo de España en la búsqueda de una respuesta para desacoplar el precio del gas del de la energía e impulsar la posibilidad de una compra de gas conjunta a nivel europeo, tal como se hizo con las vacunas durante la pandemia. Sánchez anunció el viernes desde Versalles que iniciará la próxima semana una gira europea para tratar de buscar adhesiones a su iniciativa. El Gobierno presenta a España como «solución a la dependencia energética de Rusia» por sus interconexiones de gas, hidrógeno verde y energías renovables. Algunos territorios, como el País Vasco, defendieron crear una «Unión Europea energética» en el que además de las interconexiones se impulsen las energías renovables. Los territorios socialistas Castilla-La Mancha o Asturias también abogaron por un cambio en el sistema de fijación de precios.

Sánchez presentó el Plan Nacional de Respuesta al Impacto de la Guerra que ya anunciara en el Congreso de los Diputados la semana pasada y que tiene tres vías de diálogo: con los partidos, con los agentes sociales y con las comunidades autónomas. De esta manera, pidió el apoyo de las regiones y la «máxima colaboración», por ejemplo, en el ámbito de las sanciones a los oligarcas rusos, para lograr el intercambio de información y poder aplicarlas con la máxima eficacia. Las aportaciones de las comunidades autónomas fueron mayoritariamente en una línea: la bajada de impuestos. Regiones particularmente del PP como Galicia, la Comunidad de Madrid o Andalucía pidieron suspender o rebajar de manera general la carga impositiva que afecta a carburantes y energía.

En este sentido, el presidente del Gobierno defendió que su Gabinete «está haciendo un gran esfuerzo fiscal» y propuso continuar hablando con las CC AA sobre esta materia. «Hasta ahora, ya se han rebajado los impuestos de la luz, lo que supone entre 10.000 y 12.000 millones de euros hasta fin de año». Sánchez trasladó a los presidentes autonómicos que el Gobierno «hará los esfuerzos que sean necesarios», pero emplazó a las conferencias sectoriales con los sectores afectados para trabajar las diferentes posibilidades y vías para acometer nuevas rebajas fiscales que beneficien a estos sectores. Una falta de concreción que afearon algunas regiones del PP.

Además, se convocará la conferencia sectorial con la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y los ministros económicos, y se solicitará a las CC AA que aporten sus propuestas para el Plan Nacional de respuesta a la crisis anunciado por el presidente en su comparecencia en el Congreso.

En este cierre de filas autonómico, Sánchez consideró imprescindible dejar a un lado la «lucha partidista» que ha acompañado a la gestión de los fondos europeos por parte de algunas regiones, que incluso han llevado el reparto a los tribunales. El presidente demandó dejar a un lado esta polémica y centrarse en el elemento fundamental que supone «acelerar su ejecución» sobre todo en lo relativo a las energías renovables para lograr la recuperación económica y de este modo tener menos dependencia del exterior.