Moncloa protege a Robles y no se plantea su dimisión

Los morados intensifican los ataques a la ministra de Defensa mientras que en el ala socialista transmiten su respaldo

La ministra de Defensa, Margarita Robles
La ministra de Defensa, Margarita Robles FOTO: VALDA KALNINA EFE

El acoso y derribo hacia la ministra de Defensa, Margarita Robles, persiste. Pero su continuidad en el Consejo de Ministros no está en cuestión a pesar de que los partidos independentistas y hasta el socio minoritario del PSOE en Moncloa, Unidas Podemos, continúe con su ofensiva y exija su dimisión ante el presunto caso de espionaje a políticos independentistas.

La fractura con ERC se ahondó precisamente esta semana por estas escuchas que en el mundo independentista vinculan directamente a Robles al ser la líder política del CNI. Los republicanos han avisado públicamente que no tendrán objeciones en «tumbar» la legislatura si el Ejecutivo no se ofrece a colaborar y dar explicaciones y el primer paso tuvo lugar ayer al votar en contra del plan anticrisis del Gobierno.

A pesar de que las relaciones del Ejecutivo con los republicanos se encuentran debilitadas y hasta el president de Cataluña exige su cese, el Ejecutivo no prevé ceder a sus prerrogativas. La exmagistrada tiene el aval del presidente del Gobierno, que ayer mismo lo explicitó a su salida del Congreso. Con un conciso y escueto «por supuesto», Pedro Sánchez contestó a los periodistas sobre sí respaldaba a su ministra, dando así por zanjadas la avalancha de peticiones de los socios.

Del mismo modo, dentro del Consejo de Ministros, en el ala socialista cierran filas con su compañera de gabinete y cierran la polémica generada ante las críticas de Unidas Podemos, que ayer la señalaron públicamente e, incluso, la acusan de «intentar dinamitar» la mayoría de la investidura. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, destacó el trabajo «impecable» que desempeña la ministra –que ayer se encontraba de viaje oficial en Letonia– y reafirmó que «está haciendo lo que le corresponde». Además, como ya ha repetido incansablemente la titular de Defensa, respaldó que «todas las actuaciones que haya podido protagonizar el CNI u otros organismos se han hecho bajo el amparo de la ley».

Además, fuentes gubernamentales apuntan a que «se interpretaron sus palabras de una forma que no es», rebajando al máximo la crítica de los partidos que se soliviantaron al entender que Robles había justificado el espionaje por el referéndum ilegal del 1-O y la declaración unilateral de independencia, cuando preguntó en el pleno del miércoles «qué tiene que hacer un Estado y un Gobierno cuando alguien vulnera la Constitución». En su entorno aseguran que ven a la ministra «bien» y «fuerte».

Una defensa que no se encuentra en Unidas Podemos, que pide al PSOE que escuche a sus aliados, como única opción para reconducir la legislatura, según confiesan fuentes moradas. Si bien los ministros de Unidas Podemos trataron de ser ayer discretos, sus diputados no dudaron en continuar con su estrategia de desgaste, a pesar de formar parte del mismo Ejecutivo. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique la atacó, aunque sin nombrarla. «Ayer vimos un intento de dinamitar la mayoría progresista y plurinacional de esta cámara». Así, mientras que la vicepresidenta Díaz pide «prudencia», el jefe del grupo parlamentario, Jaume Asens, también levantó velas: «Suena a ministra del PP», censuró.