19-J: 117.000 andaluces cambian el rojo por el azul

Moreno atrae también a 474.000 exfieles de Cs y a la mitad de los nuevos electores

Una persona elige una papeleta en un colegio electoral de Sevilla
Una persona elige una papeleta en un colegio electoral de Sevilla FOTO: José Manuel Vidal EFE

El PP andaluz es la candidatura que mejor ha resistido la campaña. Tanto, que ha logrado conservar al 91,9% de sus votantes de 2018. Es el partido que más fieles mantiene, a gran distancia de Vox y del PSOE, que tan solo retienen al 75,8% y 72,3%, de sus votantes, respectivamente. Y más abajo aún, las izquierdas radicales de Teresa Rodríguez e Inma Nieto, que únicamente mantienen (en su conjunto) al 60,7% de quienes en 2018 apostaron por Adelante Andalucía. Por último, el peor parado en esta batalla por mantener a sus fieles ha sido Ciudadanos, que solo conserva al 14,2% de su electorado.

PP y Vox se han caracterizado por votarse mayoritariamente nuevamente a ellos y tener como segundo destino al otro partido de la derecha. Así, los populares han transferido a Vox 42.000 votos, el 5,6% de todo el voto popular. Mientras que la formación de Macarena Olona ha transferido 85.000 de sus votantes al PP, el 21,4% del total de Vox en 2018. El segundo destino de los votantes de estos dos partidos es la abstención, que le cuesta al PP 17.000 votantes (el 2,3% de su electorado), y a Vox, 11.000 electores (el 2,8%). No hay trasvases a otros partidos de estas dos formaciones.

Radicalmente diferente ha sido el comportamiento electoral de las izquierdas andaluzas, que han transferido votantes a todas las candidaturas, tanto de derechas como de izquierdas. Signo inequívoco de la crisis de identidad del electorado de izquierdas en la región.

El PSOE, el que más cede

El caso del PSOE es el más llamativo, pues cede a las derechas 158.000 votos, el 15.7% de su electorado. Al PP se ha ido el 11,6% (117.000 votos), mientras que Otro 3,6% marcha a Vox (36.000 electores). Los socialistas únicamente entregan a la izquierda radical el 3,4% de sus votantes: el 2,4% a Por Andalucía y el 1% a Adelante Andalucía. Son 10.000 y 24.000 votantes, respectivamente. De mayor entidad es el voto socialista que se abstiene: el 8,3%, equivalente a 84.000 electores.

Otra sangría se ha producido entre los votantes de la antigua candidatura Adelante Andalucía de 2018. Los dos grupos que se han presentado por separado, antes juntos en dicha coalición, han sumado el 60,7% de los votos obtenidos en las anteriores elecciones. La lista liderada por Teresa Rodríguez, denominada también Adelante Andalucía, ha obtenido el 22,5% de aquellos votos, concretamente 132.000, y la otra lista, la de Inmaculada Nieto con Por Andalucía, ha recibido el 38,2%, 224.000 votos. Otro 13,5% ha partido rumbo al PSOE (79.000 votos). Incluso la derecha ha recibido el 7,5% de esos electores: 44.000 votantes.

En cuanto a Ciudadanos, su electorado ha tenido una gran desbandada y tan solo el 14,2% de los que le votaron en 2018 lo ha vuelto a hacer. Se trata de 94.000 de los 661.000 votantes que recibió Marín. Los otros 567.000 electores naranja han optado masivamente por el PP: el 71,7% de sus antiguos votantes (474.000) se unen a Juanma Moreno. Esta enorme marea es la principal causa responsable del crecimiento espectacular de los populares, que han crecido en 831.634 votantes netos: el 57% del nuevo electorado del PP procede de Cs.

Otros destinos del otrora tercera fuerza política andaluza son Vox, la abstención y el PSOE. Los de Olona han recibido el 5,9% de los votantes de Cs, esto es, 39.000 electores. No es una cantidad despreciable, pues supone el 40% del crecimiento neto total en votantes de Vox. La abstención del voto naranja ha sido del 5%, o lo que es lo mismo, 33.000 electores. Al PSOE han marchado otros 18.000, que representan el 2,7% del total de los exfieles de Cs.

PP: un crecimiento neto de 831.000 votantes

Unas cifras todas estas que muestran que el PP andaluz ha tenido un crecimiento neto de 831.000 votantes, pasando de los 751.000 de 2018 a los actuales 1.582.000 votos. Los populares han tenido una fuente de ingresos fundamental, esos 474.000 votos de exnaranjas. Representan el 57% del incremento neto de voto de los populares.

En segundo lugar, encontramos los 176.000 votos de nuevos electores que han cumplido su mayoría de edad o de la abstención registrada en 2018. Hay que destacar que esta cantidad supone el 49,7% del total de nuevos electores y abstencionistas que sí votaron el 19-J.

El tercer proveedor en importancia es el PSOE, que aporta 117.000 votos a Juanma Moreno, mientras que el cuarto suministro procede de Vox, que le envía a 85.000 de sus exvotantes. Por su parte, desde Adelante Andalucía llegan otros 15.000 y del resto de formaciones, otros 25.000. Todo ello suma 890.000 votos, pero debemos restar los 42.000 que abandonan el PP a favor de Vox y los 17.000 que se abstuvieron, por lo que el resultado neto y positivo es de 831.000 votos. Este es el crecimiento del PP, lo que demuestra la cualidad trasversal de su electorado, teniendo la capacidad de captación de voto tanto desde la izquierda como de la derecha.