Moncloa silencia a Podemos: impiden a Irene Montero responder sobre la crisis de la valla de Melilla

La portavoz del Gobierno ha evitado que la ministra contestase a las cinco preguntas que los periodistas le han dirigido en rueda de prensa

El “asalto violento y organizado”, en palabras de Pedro Sánchez, a la valla de Melilla el pasado viernes se ha convertido en último quebradero de cabeza del Gobierno. En una semana clave, por la celebración de la cumbre de la OTAN, en la que el Ejecutivo quería exhibir unidad y fortaleza, las terribles imágenes de fallecidos en la frontera sur de España y Europa están contribuyendo a enturbiar el clima. En pleno restablecimiento de las relaciones con Marruecos, desde Moncloa se mostraron en un inicio muy tibios en la condena de lo ocurrido e incluso, el mismo viernes, el presidente del Gobierno se felicitó de la “extraordinaria colaboración” con la gendarmería marroquí para evitar un ataque a la integridad de las fronteras.

Ya el sábado, cuando se hicieron públicas las imágenes y el saldo de fallecidos ascendió notablemente, el mismo Sánchez evitó matizar sus palabras y volvió a apuntar en una misma dirección, en la de las “mafias”. “Lamentamos la pérdida de vidas humanas, en este caso de personas desesperadas que buscaban una vida mejor y que son víctimas e instrumentos de mafias y delincuentes que organizan acciones violentas contra nuestra frontera”, aseguró. Está cuestión se está enquistando dentro del propio Ejecutivo y con sus socios de coalición que piden explicaciones sobre lo que ha ocurrido en un país al que se ha externalizado el control fronterizo.

Incluso la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, escribió un mensaje en su cuenta de Twitter el pasado sábado en el que pedía “aclara lo sucedido”, defendiendo su apuesta por “una política migratoria respetuosa con los derechos humanos”. Desde Podemos hoy mismo han pedido al Ejecutivo, del que forman parte, a investigar a través de la Unión Europea el salto a la valla de Melilla para que se deriven “responsabilidades políticas y penales”.

La estrategia de Moncloa es silenciar a la otra pata de la coalición en este asunto para evitar trasladar una imagen de falta de unidad de cara a la cumbre de la OTAN. Esta hoja de ruta ha quedado de manifiesto en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que se ha celebrado esta mañana, en la que la portavoz gubernamental, Isabel Rodríguez, ha evitado sistemáticamente -hasta en cinco ocasiones- que la ministra de Unidas Podemos, Irene Montero, que comparecía junto a ella, respondiera a las preguntas que le dirigían los periodistas sobre este tema. “Si les parece, voy a responder yo a todas las preguntas referidas a la valla de Melilla”, ha destacado en varias ocasiones, cortando el paso a la ministra de Igualdad. Montero ha asentido y solo ha tomado la palabra en los turnos referidos a la Ley Trans, sin apuntar nada sobre Melilla.

Desde el Gobierno quieren hacer hincapié en que lamentan lo ocurrido y exhiben su agenda legislativa en el área migratoria. “Esas imágenes nos conmueven a todos. Si no nos encogiera el alma, no seríamos humanos. El Gobierno lamenta estas pérdidas, lo lamentamos profundamente”, ha destacado Isabel Rodríguez, que ha seguido la estela marcada por Sánchez, señalando a “las mafias que trafican con seres humanos y provocan estas imágenes”. “El Gobierno agradece la colaboración en la defensa de nuestras fronteras. Para evitar estas tragedias hay que combatir a las mafias que trafican con personas. ese debe ser nuestro objetivo, ha incidido la portavoz, que ante la reiteración de preguntas sobre la cuestión ha dejado de responderlas con un: “Ya nos hemos pronunciado en profundidad. No hay más que añadir”.