El Congreso mejorará la votación telemática tras la polémica de Casero

La Cámara Baja invertirá medio millón de euros para actualizar el sistema de cara al próximo curso político

Vista general de una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 19 de octubre de 2021, en Madrid, (España).
Vista general de una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 19 de octubre de 2021, en Madrid, (España). FOTO: "Jesús Hellín " Europa Press

El teletrabajo ha llegado para quedarse o al menos eso creen en el Congreso de Diputados. En línea con lo aconsejado en el Plan de Ahorro y Gestión Energética del Gobierno, que anima a evitar desplazamientos para acudir al puesto de trabajo en la medida de lo posible, en la Cámara Baja acordaron en el mes de mayo ampliar los supuestos en los que se pueda votar telemáticamente. A raíz de las constantes votaciones de infarto en el Congreso de los Diputados en las que el Ejecutivo tiene que apurar al máximo para sacar adelante las iniciativas, el hemiciclo ha invertido casi medio millón de euros en actualizar el software de control de sus sistemas de votaciones para profesionalizarlo.

Fue en el mes de mayo cuando todas las formaciones unánimemente dieron luz verde a la posibilidad de votar telemáticamente no sólo en los casos de embarazo, permisos de maternidad y paternidad, o enfermedad grave, sino también en el supuesto de una nueva pandemia o cuando los miembros de las delegaciones parlamentarias estén de viaje oficial fuera de España. En concreto, se modificó el artículo 82.2 por procedimiento de urgencia y en lectura única. Con esta medida se pretendía evitar situaciones como la que se vivió con motivo de la convalidación del decreto anticrisis, cuando el presidente Sánchez suspendió su viaje a Moldavia y Polonia para cerrar sus apoyos, que tras una ardua negociación llegaron de la mano de Bildu.

La reforma en cuestión también incluyó la simplificación del procedimiento de voto aprovechando los avances tecnológicos de los últimos años, eliminando el requisito de «comprobación personal» que se añadía en la regulación del voto telemático de 2011. Con la nueva aplicación de las tabletas facilitadas a los diputados, esa verificación se venía haciendo telemáticamente, ya que en la pandemia no se podía llamar personalmente a cada uno de los más de 300 diputados que votaban a distancia. Esta modificación se hizo después de que el Congreso fuera objeto de polémica en febrero por la votación telemática del diputado del PP Alberto Casero, cuyo error facilitó a aprobación por un voto del decreto de reforma laboral. El parlamentario y el PP alegaron que había habido un error informático, pero los servicios de la Cámara lo descartaron.

Ahora se ha encargado a Bosch Services Solutions SAU la tarea de actualizar el software de control del sistema de votaciones, un contrato adjudicado por 490.769,78 euros, impuestos incluidos. Según el documento de adjudicación, publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, el plazo de ejecución es de seis meses, aunque el contrato se tramitó de urgencia y se negoció sin publicidad. La Cámara justifica este procedimiento acelerado en la necesidad de atender «con mayor celeridad el incremento de los votos telemáticos» como consecuencia de la reforma reglamentaria de mayo y de «ejecutar la actualización del software de control del sistema de votaciones y de la infraestructura asociada del Hemiciclo antes de la reanudación del nuevo periodo ordinario de sesiones», el próximo mes de septiembre.

En concreto, Bosch tiene que instalar el sistema de control de votaciones y su infraestructura asociada del Hemiciclo del Congreso. El documento publicado menciona un equipo audiovisual y de televisión y servicios de programación de sistemas de software de usuario. El presupuesto base de licitación sin impuestos era de 430.110,26 euros y el valor estimado del contrato ascendía a 516.132,31. Finalmente, se adjudicó por 490.769,78 euros (IVA incluido) y se cerró con Bosch, la única que presentó oferta y que podía hacerlo.

No es la única mejora. El pasado mes de junio, el Congreso ya adjudicó a Víntegris, un fabricante español de software con sede en Barcelona y oficinas en Madrid y Bilbao, un contrato para reforzar la seguridad de las firmas electrónicas que utilizan los diputados para votar telemáticamente o registrar iniciativas.