José Manuel Albares: «El pacto con Rabat está vigente y se está cumpliendo»

Defiende el trabajo de los gendarmes marroquíes en el control de la migración: Rabat se ajusta al respeto a los derechos humanos. «No hay ningún indicio de un uso de Putin del arma nuclear»

Cuando tiene lugar esta conversación el ministro está todavía en Nueva York, donde ha participado esta última semana, junto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Asamblea General de Naciones Unidas.

¿Por qué el presidente del Gobierno no ha mencionado en la ONU su giro a favor de Marruecos en la cuestión del Sáhara?

La posición de España está muy clara y se ha reiterado en numerosas ocasiones. Consiste en la búsqueda de una solución política mutuamente aceptable en el marco de Naciones Unidas. Y así lo subrayó el presidente en Naciones Unidas. La posición de España está también claramente expresada en la Declaración Conjunta Hispano Marroquí del pasado 7 de abril.

Las dos cosas a la vez suenan contradictorias. El presidente del Gobierno defendió en la ONU «una solución política mutuamente aceptable». Y su acuerdo con Rabat toma partido de manera abierta por la propuesta marroquí de autonomía. En el Congreso de los Diputados dijo que es la «base más seria, realista y creíble para la resolución del contencioso».

Insisto en que la Declaración Hispano Marroquí del 7 de abril es, en todos sus puntos, la posición que tenemos con Marruecos y, por supuesto, está vigente. Y lo que el presidente expresó claramente en Naciones Unidas es que eso se hace buscando una solución política mutuamente aceptable, en el marco de las Naciones Unidas y de sus resoluciones del Consejo de Seguridad.

Pero el plan de autonomía de Rabat no lo acepta el Frente Polisario, por lo que está descartado que sea «una solución política mutuamente aceptable».

Yo sólo puedo hablar de la posición española.

A pesar de lo que dijo el presidente en Naciones Unidas, ¿hay que entender entonces que el pacto con Rabat sigue plenamente vigente?

Sí.

Y más allá del control de la migración irregular, ¿qué otros beneficios está dando a España que compensen la crisis con Argelia?

Todos los puntos de esa declaración hispano marroquí se están cumpliendo. Es una hoja de ruta, y como hoja de ruta se va desarrollando en el tiempo y está llamada a perdurar. Hay una relación muy estrecha entre España y Marruecos por nuestra posición geográfica, por lazos históricos, por lazos culturales, por lazos económicos, por lazos familiares y personales, y, por lo tanto, el gran objetivo es mantener la amistad entre España y Marruecos. Todos los grupos de trabajo que están en esa hoja de ruta se han encontrado, han tenido reuniones y están trabajando activamente.

¿Cuáles son los resultados a día de hoy?

En materia migratoria ha habido en los últimos cuatro meses una caída muy significativa, de un 20 por ciento, en las entradas irregulares, mientras que en Europa se están multiplicando. También ha habido un incremento del 30 por ciento de nuestro comercio bilateral en lo que va de año. Se ha vuelto a retomar la normalidad en el paso y la circulación de personas en Ceuta y Melilla, lo cual ha permitido, unido a que se retomen plenamente las conexiones aéreas y marítimas, que la Operación Paso del Estrecho haya sido un gran éxito. Además, se va a celebrar la reunión de alto nivel entre los dos Gobiernos, que no se celebra desde el año 2015, antes de que termine el año. Somos dos países vecinos y estamos viendo los frutos de una relación basada en el beneficio mutuo, en el respeto mutuo y en la no injerencia en asuntos internos.

¿En la colaboración en el control de la migración han exigido a Rabat que se ajuste al respeto a los derechos humanos?

Es algo que va de suyo.

Para España sí, no para Rabat. No es una democracia homologable a las europeas.

Uno tiene que entender la dificultad del trabajo de la Policía y de la Guardia Civil española y de la Gendarmería marroquí. Se enfrentan a avalanchas completamente inesperadas, de varios miles de personas, que, en ocasiones, llevan palos u otros objetos contundentes. Estamos ante un problema que tiene causas profundas en el subdesarrollo, que obliga a miles de personas, que legítimamente lo que buscan es mejorar sus vidas, a actuar de manera desesperada. Y que también convierte, año a año, el Mediterráneo en la tumba de cientos y cientos de personas, en lo que es un auténtico drama humano. Por eso nosotros hacemos esa apuesta por la cooperación con los países de origen y tránsito de la migración. No solamente para luchar contra las mafias que trafican con los seres humanos, sino también con programas ambiciosos de cooperación al desarrollo, para que la migración sea una opción y no una obligación desesperada que, en muchas ocasiones, conduce a la muerte. Este Gobierno, en los Presupuestos de 2022, aumentó en casi 400 millones de euros la ayuda oficial al desarrollo, recuperando, en un solo ejercicio, diez años de destrucción sistemática de nuestra ayuda oficial al desarrollo. En la actualidad, en el Congreso de los Diputados se tramita una nueva ley de Cooperación para hacerla más dinámica y más cercana a las necesidades de los países vecinos, y que convierte al Sahel en región prioritaria. Trabajo para conseguir el mayor consenso posible entre los grupos.

Por rematar el debate anterior, ¿nuestra policía trabaja con los mismos estándares de respeto a los derechos humanos que los gendarmes marroquíes?

La cooperación hispano marroquí en esta materia, y en todas las demás, se hace siempre con escrupuloso respeto a los derechos humanos y a los derechos fundamentales, a pesar del desafío que suponen los movimientos migratorios irregulares, a pesar de que es una lucha constante contra las mafias, que trafican de manera inaceptable con seres humanos, y a pesar de las dificultades sobre el terreno a las que se enfrentan. Y quiero trasladar toda mi solidaridad a los policías y guardias civiles españoles y a los gendarmes marroquíes.

¿Así fue también en la tragedia de la valla de Melilla, en la que murieron decenas de migrantes?

Aquello fue algo excepcional, lo que demuestra también el escrupuloso trabajo de la cooperación hispano marroquí. Asaltos a la valla hay muchos, muchos, y dramas humanos, como el que recuerda, son evidentemente excepcionales.

¿Por qué se está retrasando tanto el acuerdo para la aduana en Ceuta y Melilla?

El grupo de trabajo se ha reunido en varias ocasiones. Y trabajamos con el objetivo de que empiece a estar operativo en torno al mes de enero.

El presidente del Gobierno ha dicho que le gustaría visitar Argelia, ¿debe asumir que no hacerlo es parte del coste del pacto con Rabat?

Con Argelia y con el Gobierno argelino queremos tener las mejores relaciones posibles sobre la base de la amistad que existe entre el pueblo español y el pueblo argelino.

¿Cómo van a hacer para que en Argelia olviden la afrenta que sienten que han sufrido en el Sáhara?

España apuesta por una relación basada en el beneficio mutuo, en el respeto mutuo y en la no injerencia en los asuntos internos. Exactamente igual que con el resto de países árabes.

He leído que se ha multiplicado la llegada de inmigrantes irregulares procedentes de Argelia, que no se pueden expulsar porque entre las sanciones por el giro en la causa saharaui está la suspensión del acuerdo de repatriación.

Según los datos que me ha trasladado el ministro del Interior esa información no es cierta. Tal vez haya quien quiere que no triunfe la amistad del pueblo español con el pueblo argelino y del pueblo argelino con el pueblo español, pero yo no voy a colaborar en esa estrategia.

Por la información de inteligencia que tiene el Gobierno, ¿hasta dónde puede llegar Putin?

Sólo él lo sabe. Desde el principio está demostrando una gran irracionalidad. Ésta es una guerra de agresión contra Ucrania, contra su soberanía y su integridad territorial. Ucrania nunca ha sido una amenaza para la integridad territorial o la soberanía de Rusia.

¿Y hasta dónde puede llegar la respuesta aliada y de la UE?

Las amenazas de Vladimir Putin no nos van a amedrentar en nuestra defensa de los pilares del orden internacional, que son los que nos proporcionan la paz y la estabilidad. Nuestro objetivo es que regrese lo antes posible la paz a Ucrania y, por lo tanto, a Europa. Que los soldados de la Federación Rusa vuelvan dentro de sus fronteras, de las que nunca debieron de salir. Y que sea el diálogo y la diplomacia, que es lo que siempre hemos querido los europeos y nuestros aliados transatlánticos, los que prevalezcan ante cualquier diferencia que pueda haber. Por eso hacemos un llamamiento a que Vladimir Putin cese esta violencia innecesaria y esta escalada que no conduce a ningún sitio.

¿Cree que tiene sentido que nos preocupemos por un ataque nuclear?

No hay ningún signo que indique que vaya a haber un uso del arma nuclear en este momento. Más allá de las declaraciones que Vladimir Putin hace de tanto en tanto, y que de forma poco velada hizo hace un par de días.

¿Descarta por completo el uso de armas nucleares?

Está claro que es imposible ganar una guerra nuclear. Todo el mundo perdería y, desde luego, es algo que debe quedar fuera de cualquier debate o de cualquier discusión. Para responderle muy directamente, no hay que angustiar inútilmente a los españoles y a los europeos. No tenemos ningún indicio de que vaya a haber un uso del arma nuclear. Y esas declaraciones a las que me refería, pensadas para amedrentar, están fuera de todo lugar.

El ministro de asuntos exteriores José Manuel Albares en Nueva York
El ministro de asuntos exteriores José Manuel Albares en Nueva York FOTO: @angelcolme Ángel Colmenares

¿Hemos llegado a un punto de no retorno, en el que ya no hay espacio para una salida negociada?

Los europeos y nuestros aliados transatlánticos siempre hemos querido el diálogo y la diplomacia. Durante meses lo estuvimos promoviendo en todos los foros que tiene Rusia a su disposición, la OSCE, el Consejo Rusia-OTAN y el Cuarteto de Normandía. Y en los encuentros bilaterales de cada uno de nosotros con Rusia. Pero el único que no ha querido, y ha preferido la guerra, es Vladimir Putin. Por lo tanto, es el único responsable de esta escalada que no conduce a ningún sitio. Vladimir Putin ha perdido esta guerra por dos motivos. La escalada que anunció esta semana es una demostración de que la estrategia que tenía prevista ha sido un fracaso: piensa que tal vez aumentando ese esfuerzo militar va a conseguir un cambio, que los demás retrocedamos, pero no va a ser así. Y la ha perdido políticamente por la condena unánime de la comunidad internacional.

Sin embargo, los expertos militares sostienen que Rusia no ganará la guerra, pero tampoco la perderá. Por eso dicen que no hay salida más razonable que la de pactar con Putin.

Depende de lo que entendamos por negociar. Desde luego, no podemos negociar nuestros principios más básicos.

¿Y ceder el Donbás como mal menor? Los expertos también dicen que Moscú no se retirará ya de allí.

La integridad territorial y la soberanía de cualquier país es un principio básico del orden internacional y hay que defenderlo en todo momento. No hay que olvidar que el Gobierno del presidente Zelenski es un Gobierno democrática, y legítimamente, elegido, y que representa al pueblo de Ucrania. Son los ucranianos y el Gobierno de Ucrania los únicos que pueden tomar decisiones que tengan que ver con su soberanía y con su integridad territorial. Nunca es tarde para que los soldados de la Federación Rusa vuelvan dentro de sus fronteras. Y nunca es tarde para que Rusia se siente en una mesa, como, por ejemplo, la de la OSCE, donde puede hablar con todos los europeos y reintegrarse en la comunidad internacional.

¿Qué más está dispuesto a hacer el Gobierno español para ayudar a Ucrania?

España está desde el principio a la vanguardia del apoyo a Ucrania, junto con todos nuestros socios europeos. Hemos demostrado nuestra solidaridad entregando el mayor paquete de ayuda humanitaria que España ha dado jamás a un solo país. Hemos demostrado la enorme solidaridad, no sólo del Gobierno, sino extensible a toda la sociedad española: hay 140.000 refugiados ucranianos viviendo entre nosotros, con un estatus muy específico que les permite el trabajo y la residencia. Nuestra embajada en Kiev está abierta, a pesar de las dificultades, como gesto político de fuerte apoyo al Gobierno de Zelenski. Y estamos también dando apoyo en equipamiento militar.

Pese a sus socios de gobierno, Podemos

Todo el equipamiento militar que se entrega a Ucrania es defensivo porque tiene como objeto que el ejército de Ucrania pueda defender su integridad territorial, su libertad, su soberanía, su democracia y, sobre todo, a los civiles indefensos.

¿Es el momento de pasar a la etapa de envío de armamento pesado?

No me gusta hablar de tipos de armamentos, ni de momentos de entrega o puntos de entrega. Tiene que comprender que si queremos ayudar a Ucrania, cuanto menos hablemos de qué tipo de material, en qué momento y por qué puntos entra en el país, mejor.

¿Hay que ofrecer asilo en los países comunitarios a los rusos que huyen de Putin?

Ésta no es una guerra contra los rusos. Y en esto hemos sido muy claros desde el principio.

No tenemos nada contra el pueblo ruso, y mucho menos contra aquellas personas que, con mucha valentía, se están manifestando a riesgo de pena de cárcel, e incluso de sus vidas. Aquellos que intentan salir del país deben tener la oportunidad de hacerlo.

¿Es un «sí»?

Es perfectamente posible en estos momentos, y ése es el motivo por el que los europeos, en vez de cortar completamente la posibilidad de dar visados a los rusos, hemos dejado la puerta a entregar un visado a quien reúna las condiciones para ello.

Hay que asumir que el MidCat no saldrá adelante por la oposición de Francia, ¿no?

No. España es parte de la solución para liberarnos para siempre, definitivamente, del chantaje de Vladimir Putin. Y para eso es necesario interconectar la enorme capacidad de gasificación y de plantas de GNL que tiene España en torno a su costa, casi el 40 por ciento de la Unión Europea, con la red centroeuropea. Esto pasa por el MidCat. Desde luego, la solidaridad española está encima de la mesa europea.

¿Qué se juega Europa en las elecciones italianas de este domingo?

En Italia, y en cualquier país europeo, están en juego dos modelos. El que representa la Unión Europea, y en el que está fuertemente implicado el Gobierno de España: un modelo de democracia, de tolerancia, de pluralismo y de diversidad. Y el otro camino es el de aquellos que se miran en el espejo de Vladimir Putin, en el autoritarismo y en el uso de la fuerza. Nos jugamos mucho en todos los países de Europa porque este dilema, al que nos enfrentamos en Ucrania, se reproduce también dentro de nuestras sociedades y hay fuerzas políticas que se miran en ese espejo, desgraciadamente.

¿Se refiere al partido de Giorgia Meloni?

La extrema derecha representa todo lo contrario de los valores de la construcción europea y, desde luego, todo lo contrario de aquello que desea el Gobierno de España para Europa.

Pero si gana las elecciones, tendrán que entablar relaciones «normales» con el Gobierno de Meloni, ¿no?

Los italianos votan libremente y su decisión será totalmente legítima. Pero en todos los países de Europa tenemos que escoger entre el modelo democrático y el autoritario.

¿El presidente Sánchez está trabajando para ocupar un alto puesto en la UE o en la OTAN, como se habla?

El liderazgo internacional del presidente del Gobierno es indiscutible. Y, además, yo le diría, y le he acompañado durante todos estos años en su acción exterior, que ha sido así desde el primer día. Evidentemente, es la cara de la familia socialdemócrata europea, que se afirma con fuerza sobre los valores europeos. Por eso acaba de presentar en Nueva York su candidatura para liderar la Internacional Socialista.

El ministro de asuntos exteriores José Manuel Albares en Nueva York
El ministro de asuntos exteriores José Manuel Albares en Nueva York FOTO: @angelcolme Ángel Colmenares

¿Ese «liderazgo» le da pie a aspirar a conseguir un puesto al más alto nivel europeo?

Es un referente internacional, y así se ha visto esta semana en Naciones Unidas. Pero también le digo que el presidente del Gobierno está completamente centrado en acompañar a los españoles en la salida de esta crisis, como lo hizo con la pandemia. En protegerles con un escudo social para que nadie se quede atrás. Y en conducir el país sobre bases sólidas y ganar las elecciones de 2023.

¿Usted está seguro de que volverá a presentarse?

No estoy en su cabeza, pero no tengo la menor duda que se presentará y ganará las elecciones. Además, él lo ha expresado así y siempre cumple su palabra. El presidente se presentará a las elecciones, evidentemente las ganará, y seguirá conduciendo España con la única guía de proteger a los españoles, defender la democracia y la construcción europea.

¿Le suma que gobiernos autonómicos, como el de Isabel Díaz Ayuso, trabajen en defender el español y la marca España?

La Constitución es muy clara, y el marco competencial, también. La pluralidad y la diversidad de España, que se expresa a través de sus comunidades autónomas, es una riqueza para nuestro país. Pero, desde luego, el español está completamente protegido por el Gobierno de España, como también lo están el resto de lenguas cooficiales del Estado. Y la promoción y la proyección del español es una de las tareas fundamentales que yo ejerzo por el mundo como ministro de Asuntos Exteriores.

¿Mantienen los controles para que la Generalitat no se exceda en el ejercicio de sus competencias en materia exterior, como ya ha hecho?

Con Cataluña, como con el resto de las comunidades autónomas, hay un diálogo para trabajar conjuntamente. Si alguien o alguna comunidad autónoma superara su marco competencial, o estuviera fuera de la Constitución, actuaríamos.

¿Le molestó la presencia de Don Juan Carlos en el funeral de la Reina Isabel II?

La representación de España la ostentaba Felipe VI, que es el jefe del Estado. Lo demás fue una invitación personal, a la que se dio respuesta también de manera personal.