Sociedad

Irene Montero condena, tras dos días de silencio, el asesinato de la pequeña Olivia en Gijón

Acorralada por la oposición, la ministra de Igualdad se ve obligada a mostrar su repulsa por este crimen y se defiende: “Hay pocas cosas más crueles que utilizar políticamente el dolor de las víctimas”

Apenas tenía seis años. La pequeña Olivia llevaba varias horas muerta cuando fue hallada por la Policía Nacional, tumbada en la cama junto a su madre. Todo apunta, según la investigación, a que fue precisamente ésta quien le administró una elevada dosis de pastillas tras perder la custodia de la menor el pasado viernes. Los hechos ocurrieron el domingo, 30 de octubre, en Gijón, y no ha sido hasta hoy cuando la ministra de Igualdad, Irene Montero, acorralada y forzada por las preguntas de la oposición en el Congreso de los Diputados se ha visto obligada a condenar el asesinato de Olivia.

Dos días han tenido que pasar para que Irene Montero muestre su repulsa por este trágico crimen. Un silencio que provocaba la indignación de quienes veían cómo ayer mismo la ministra podemita sí condenaba en redes sociales y en apenas unas horas el terrible suceso ocurrido en la localidad cacereña de Valencia de Alcántara. Así, expresaba su «rabia y dolor» ante el asesinato de una mujer de 30 años, que se investiga como violencia de género.

Hoy, contra las cuerdas, Irene Montero replicaba a quienes la han criticado por su silencio estos días: “Todo el cariño y el respeto ante el dolor de esa familia y de los seres queridos de la criatura asesinada en Gijón, nosotras vamos a luchar siempre contra todas las formas de violencia contra la infancia”.

En esa misma línea, y de forma tajante, la ministra de Igualdad, se ha dirigido directamente a Vox, en concreto a la diputada María de la Cabeza Ruiz Solás, para darle la vuelta a la tortilla y transformar las críticas a su silencio en un duro ataque contra la formación que lidera Santiago Abascal: “Nosotros hacemos leyes, ustedes generan odio”.

Enfadada por las acusaciones lanzadas contra ella, Montero ha argumentado que el Gobierno está para hacer leyes, como la de la Infancia, “con todos los «todos los mecanismos para que los niños no sufran ningún tipo de violencia, ni la violencia machista ni ninguna de las otras formas de violencia que desgraciadamente siguen sufriendo muchas veces de forma muy invisible y que llega a casos extremadamente crueles como el que estamos viendo con el asesinato de esta niña en Gijón». Y ha ido un paso más allá, acusando a Vox de sacar rédito político el dolor de las familias y los seres queridos. “Creo que hay pocas cosas más crueles que utilizar políticamente el dolor de las víctimas. Dejemos de alimentar esa crueldad que supone enfrentar a las víctimas y usar su dolor políticamente”.

Demanda contra Irene Montero

Este mismo miércoles, el Tribunal Supremo admitía a trámite la demanda interpuesta contra Irene Montero por el exmarido de María Sevilla, la expresidenta de Infancia Libre condenada por un delito de sustracción de menores y que posteriormente fue indultada parcialmente por el Gobierno.

Rafael Marcos decidió demandar a la ministra de Igualdad por vulneración del honor tras acusarle de “maltratador”, a pesar de haber sido absuelto por la Justicia y después de que la podemita no acudiera hace meses a un acto de conciliación. El exmarido de María Sevilla reclama a Montero 85.000 euros por las declaraciones que realizó el pasado 25 de mayo, durante el acto de inauguración de la nueva sede del Instituto de las Mujeres, donde presentó a Rafael Marcos como un maltratador tanto de su propio hijo como de su expareja. La ministra de Igualdad se congratuló en dicho acto de que el Ejecutivo concediera el indulto a María Sevilla y lamentó que las mujeres sufren “injustamente la criminalización y la sospecha por parte de la sociedad cuando lo que hacen es defenderse de la violencia machista de los maltratadores”.