Defensa

Drones y antidrones militares, así es el mapa del escudo autónomo de España

Las bases militares españolas se posicionan a la vanguardia en el ámbito de los sistemas no tripulados

Drones y antidrones, el mapa del escudo autónomo de España
Drones y antidrones, el mapa del escudo autónomo de España GA-ASIinfodefensa.com

Durante las últimas dos décadas, los avances tecnológicos y desarrollos llevados a cabo en el ámbito de los sistemas no tripulados han consolidado a los drones como un activo militar fundamental. Progresivamente, las fuerzas armadas de todo el mundo están implementando en sus operaciones vehículos remotos aéreos, terrestres, navales o submarinos, aprovechando las ventajas que ofrecen para una amplia variedad de misiones, con la finalidad de reducir la exposición de los soldados al peligro y de lograr una ventaja táctica y estratégica sobre el enemigo.

En España, la adquisición de estos equipos no ha avanzado al mismo ritmo que en otros países, sino que se ha tratado de un proceso más gradual. No obstante, desde la aparición de esta tecnología, el Ministerio de Defensa ha tenido en cuenta las necesidades de los militares en este campo y ha realizado importantes inversiones, por lo que el Ejército del Aire y del Espacio, el Ejército de Tierra y la Armada, ya disponen de un variado arsenal de plataformas de combate y reconocimiento para el refuerzo de sus capacidades. La proliferación de los sistemas no tripulados militares no solo implica el desarrollo de nuevas tecnologías y estrategias de combate, sino que lleva también aparejada la necesidad de construir nuevas infraestructuras o renovar las existentes, para adaptarse a los requisitos más modernos, lograr una integración efectiva con otros activos y permitir el despliegue y recuperación de vehículos de distinto tipo, tamaño y características.

Un dron MQ-9 Reaper (Predator B)
Un dron MQ-9 Reaper (Predator B)Un dron MQ-9 Reaper (Predator B)General Atomics

Base de operaciones de la “joya” no tripulada de España

Hasta que termine el desarrollo del dron espía Sirtap y los primeros Eurodron sean entregados, el MQ-9 Predator B seguirá siendo el dron más completo en las Fuerzas Armadas de España, sobre todo después de la decisión de armarlo con misiles y bombas guiadas. Las primeras dos unidades de esta aeronave de Clase III y tipo MALE (media altitud y larga resistencia), desarrollada por la compañía estadounidense General Atomics, entraron en servicio en nuestro país en el año 2019 y las dos siguientes lo hicieron a finales de 2020.

El 233 Escuadrón del Ala 23 del Ejército del Aire y del Espacio es el responsable de su operación, labor que realiza desde la base aérea de Talavera la Real, localizada en la ribera del río Guadiana, en la provincia de Badajoz. Esta base tiene un gran protagonismo en la historia del dron, ya que el Predator B no había sido desplegado en territorio español desde otro lugar hasta que consiguió la capacidad operativa inicial (IOC) en el Aeródromo de Lanzarote en 2022.

La elección de esta ubicación para servir como centro de operaciones para los MQ-9 no fue fortuita y se debe a varios motivos bien fundamentados. En primer lugar destaca la dilatada experiencia histórica de la unidad y sus tres escuadrones en el uso de aviones de gran tamaño como, por ejemplo, los T-33A Shooting Star de Lockheed Martin, los F-86 Sabre de North American Aviation y los F-5 de Northrop. En segundo lugar, la zona en la que se encuentra Talavera la Real cuenta con una meteorología bastante estable durante todo el año y ofrece buenas condiciones para realizar distintos tipos de vuelo. Además, el espacio aéreo de la zona no está muy transitado, por lo que la base posee una zona de entrenamiento justo en el eje vertical. Antes de recibir los drones, las instalaciones fueron adaptadas para alojar las aeronaves y todos los equipos asociados.

En el interior, los hangares de la base cuentan con todo el material necesario para realizar los preparativos previos al vuelo, monitorear la fase de vuelo y efectuar las tareas de mantenimiento posteriores al mismo. En el exterior, cerca de la pista y sobre unas plataformas elevadas, están instaladas las antenas satelitales y de radiofrecuencia (RF) que garantizan una comunicación estable entre el Predator y el módulo de control terrestre (GCS), cuya función es guiar al dron en el despegue y aterrizaje y permitir el control por parte del piloto remoto.

Lanzamiento de una unidad no tripulada del sistema Scan Eagle desde un buque de la Armada
Lanzamiento de una unidad no tripulada del sistema Scan Eagle desde un buque de la ArmadaLa Razónfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@6d1771e5

Apuesta de las Fuerzas Armadas por la formación

Una de las cuestiones más importantes en relación al uso de sistemas aéreos no tripulados es garantizar la seguridad operativa durante las misiones, especialmente cuando se pilotan a distancia aeronaves que incorporan armamento complejo de alta potencia. Con el objetivo de conseguir una eficiente reducción del factor humano y asegurar al mismo tiempo la integridad de los equipos en tierra, es crucial que los pilotos remotos se sometan a una formación especializada, adaptada a los últimos avances y destinada a proporcionar habilidades técnicas y conocimientos específicos para el desarrollo de operaciones seguras.

Para este fin, las Fuerzas Armadas Españolas cuentan con la Escuela Militar de Sistemas Aéreos no Tripulados, que forma parte del Grupo de Escuelas de Matacán (Gruema), ubicado en el municipio salmantino de Villagonzalo de Tormes. Este Centro Docente Militar de Formación (CDMF) lleva más de diez años capacitando operadores y pilotos de UAS y destaca, además, por ser el único autorizado a realizar las pruebas necesarias para que los miembros de los tres Ejércitos y del cuerpo de la Guardia Civil obtengan las licencias requeridas para el vuelo de aeronaves no tripuladas.

En esta escuela se ha instruido ya a centenares de alumnos provenientes del Ejército del Aire, el Ejército de Tierra, la Armada, la Unidad Militar de Emergencias, fuerzas extranjeras y personal civil de empresas relacionadas con el sector de la defensa, tales como el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).

A través de un modelo que guarda bastantes similitudes con el empleado en el campo de la aviación convencional, y tras una modificación del plan de estudios en el año 2019 para adaptarse a las especificaciones de la OTAN, la Escuela de UAS ofrece cursos de formación en cinco clases de sistemas: Clase I Micro, Clase I Mini, Clase I Small, Clase II Táctico y Clase III Hale-Male. Para que la capacitación sea lo más completa posible, la Escuela dispone de distintas plataformas de simulación y plataformas aéreas reales, desarrolladas por empresas como Aegis, SCR, Airbus, Wake Engineering o Alpha Unmanned.

Inversiones para la mejora de infraestructuras de RPAS

Recientemente, el Ministerio de Defensa, a través de la Dirección General de Infraestructura, adjudicó a una constructora gallega un contrato de casi medio millón de euros para la rehabilitación del Centro de Operaciones RPAS de la base Conde de Gazola del Ejército de Tierra, situada en San Andrés de Rabanedo (León). Este proyecto tiene como objeto el acondicionamiento de la pista de aterrizaje del Campo de Maniobras y Tiro (CMT) El Ferral, utilizada por la Batería de RPAS del Grupo de Artillería de Información y Localización II/63 (GAIL) y por otras unidades nacionales y extranjeras para la instrucción y experimentación con aeronaves no tripuladas.

A pesar de las actuaciones llevadas a cabo en el pasado, el firme de la pista se encuentra en mal estado debido, principalmente, a la erosión y a los daños causados por jabalíes y otros animales, por lo que el despliegue de aeronaves desde la misma es peligroso. Las obras se enfocarán en alisar y compactar la superficie, mejorar su resistencia a la lluvia, posibilitar el rodaje de aeronaves de hasta 300 kilogramos, reposicionar el balizado para mayor visibilidad y repintar los bordes y otras líneas.

El proyecto contempla también la instalación de una serie de módulos prefabricados y la conexión con la red de comunicaciones principal de la base. Tras la reforma, el Centro de Operaciones RPAS contará con una oficina de gestión, varias oficinas de control de operaciones, un local técnico donde se centralizarán las telecomunicaciones y un edificio con aseos para mejorar las condiciones higiénicas y de trabajo de los soldados. Además, se reforzará todo el cableado con nuevas cubiertas, más seguras y eficaces, y se dotará a la instalación de un enlace de voz, datos y fibra óptica.

RPAS M5D Airfox de Marine Instruments
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Defensa no tripulada de las costas y aguas nacionales

España tiene una extensa línea costera, con una longitud aproximada de cinco mil kilómetros. Desde el punto de vista militar, estos territorios representan zonas críticas en materia de defensa y seguridad nacional, por lo que su protección por parte de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es fundamental. Para esta labor los drones son de gran ayuda, ya que pueden desempeñar funciones de vigilancia y patrullaje, detección de amenazas y apoyo en operaciones marítimas. En las instalaciones de la Flotilla de Aeronaves de Torregorda, emplazadas en Cádiz, muy cerca del Estrecho de Gibraltar, se ubica la 11ª Escuadrilla de Aeronaves, la unidad más moderna de la FLOAN de la Armada.

Esta división tiene asignada los UAS Scan Eagle, desarrollados por la compañía estadounidense Insitu, una de las filiales del conglomerado Boeing. Esta plataforma es la primera de su tipo en entrar en servicio en la Armada y está diseñada para ser desplegada desde tierra o desde embarcaciones. Además de adiestrar a las unidades navales en el tiro antiaéreo, al operar el Scan Eagle la 11ª Escuadrilla desempeña las misiones de identificación, vigilancia y reconocimiento (ISR), apoyo a las unidades de Operaciones Especiales, búsqueda y rescate (SAR) y apoyo a entidades civiles en el control de fronteras, detección de incendios, vigilancia de ferrocarriles y otras labores.

Desde esta base, la Escuadrilla coordina el despliegue a bordo de buques de la Armada de los drones de Insitu, que ya han participado en la Operación Atalanta de lucha contra la piratería en el Océano Índico, en la Operación Inherent Resolve en Irak y en ejercicios nacionales e internacionales, como Dinamic Mariner, Gruflex o Unified Vision. Además, en estas instalaciones se llevó a cabo el proceso de digitalización de las unidades Scan Eagle que incorporaban tecnología analógica, instalando en los sistemas un nuevo fuselaje más resistente, una planta motriz evolucionada y un enlace de comunicaciones y vídeo cifrado.