Política

El desafío independentista

Desmontando el “fake” de la inmunidad

Su plan pasa por lograr la inmunidad que el acta de parlamentario le otorgaría en toda la Unión Europea.

Puigdemont, en una imagen de archivo en Berlín / Efe
Puigdemont, en una imagen de archivo en Berlín / Efelarazon

Su plan pasa por lograr la inmunidad que el acta de parlamentario le otorgaría en toda la Unión Europea.

El ex president fugado Carles Puigdemont ha dado un paso más en su estrategia de internacionalizar el conflicto catalán en Europa. Tras intentar «colar» a los presos por el referéndum ilegal como candidatos a las elecciones generales en España, ahora desafía a la ley electoral española anunciando que «volverá a Cataluña» si es nombrado eurodiputado en las elecciones del próximo 26 de mayo. Su plan pasa por lograr la inmunidad que el acta de parlamentario le otorgaría en toda la Unión Europea. Puigdemont se muestra convencido de que puede conseguir su acta de eurodiputado sin pisar el suelo español y cree que gozará de inmunidad parlamentaria desde que el momento que resulte elegido en las urnas. Pero estas afirmaciones son falsas. De resultar elegido, Puigdemont debe jurar la Constitución presencialmente en España, y no disfrutará de la inmunidad hasta ese momento, según se recoge en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). A continuación las afirmaciones del ex president y la realidad.

«Es Europa quien decide si yo soy eurodiputado».

Su afirmación es falsa. En el caso de resultar elegido en las urnas europeas por los españoles debe obligatoriamente acudir a Madrid y comparecer ante la Junta Electoral Central, con sede en el Congreso de los Diputados para jurar o prometer la Constitución española, según se recoge en el artículo 224.2 de la LOREG. En concreto esta norma establece que «en el plazo de cinco días desde su proclamación, los candidatos electos deberán jurar o prometer acatamiento a la Constitución ante la Junta Electoral Central». Además, es España, quien decide sobre la condición de eurodiputado de un político, según alertan expertos comunitarios, puesto que «los diputados son a propuesta del Estado». Así, el Parlamento Europeo únicamente recibe el documento de la Junta Electoral Central con los nombres de los diputados electos, que lo serán una vez pasen los trámites legales (recoger el acta y jurar la Constitución).

«No es necesario acudir físicamente para recoger el acta de eurodiputado».

Es cierto que puede recogerla otra persona en su nombre, pero según los expertos comunitarios consultados, «la Constitución española se debe jurar o prometer presencialmente». En el caso de no presentarse ante la Junta Electoral Central, este organismo «declarará vacantes los escaños correspondientes a los diputados del Parlamento Europeo que no hubieran acatado la Constitución y suspendidas todas las prerrogativas que les pudieran corresponder por razón de su cargo, todo ello hasta que se produzca dicho acatamiento», según recoge también el citado artículo de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General.

«La inmunidad a todos los efectos comienza en el momento en que eres elegido. Desde el momento en que el Gobierno español comunica los resultados de las elecciones europeas, que es lo que dice el reglamento del Parlamento Europeo, la inmunidad funciona».

Su afirmación es falsa. Para que una persona goce de la inmunidad parlamentaria se deben cumplir los trámites legales requeridos, es decir, la recogida del acta en Madrid. Para tener la inmunidad es necesario que la Junta Electoral Central te proclame como eurodiputado. Si finalmente Puigdemont desafía a la ley y regresa a España para recoger su acta como eurodiputado (si logra ser elegido por los españoles), será automáticamente detenido y pasará a disposición de la Justicia, puesto que sobre él pesa una orden de detención en todo el territorio español.

«Si el Parlamento Europeo valida mi elección como diputado y activa mi inmunidad, en aquel período yo deberé decidir qué acta escojo».

El Parlamento Europeo no puede validar su posesión en el cargo, es la ley española, como ya se ha explicado antes, la que le impedirá ser parlamentario europeo electo. Además, antes de recoger el acta de eurodiputado en Madrid, Carles Puigdemont ya habrá tenido que renunciar a su escaño en el Parlament de Cataluña, porque la ley electoral en su artículo 211 en su apartado d) recoge la incompatibilidad de que accedan a eurodiputados «quienes sean miembros de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas».