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Dudas e indicios en el crimen de la CAM

Dos años después del asesinato de la viuda del ex presidente, el juez puede archivar por falta de pruebas

  • Agentes de Policía en el lavadero de coches donde estaba estacionado el vehículo de la víctima
    Agentes de Policía en el lavadero de coches donde estaba estacionado el vehículo de la víctima
Madrid.

Tiempo de lectura 8 min.

10 de diciembre de 2018. 02:24h

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Nacho Abad.  Madrid. 10/12/2018

Este domingo se cumplen dos años del asesinato María del Carmen Martínez, viuda del ex presidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Ocurrió en el lavadero de un concesionario de coches, Novocar, que pertenecía a la familia. La mujer fue a recoger su Porche Cayenne y alguien se le acercó mientras estaba sentada en el asiento del conductor y le descerrajó dos tiros a corta distancia. El grupo de homicidios de Alicante no tardó en apuntar cuál era el móvil del crimen: la avaricia. La familia, bañada en oro, estaba resquebrajada en dos frentes en su lucha por el dinero. Por un lado el hijo varón y frente a él, las tres hijas. La madre al principio se posicionó del lado del primogénito, y al final, antes de morir, trató de conciliar. Dicen que estaba más cerca de las chicas que de su primogénito.

Miguel Ángel López, máximo responsable del concesionario donde aconteció el crimen, y marido de una de las hijas de la víctima, fue al que los agentes engrilletaron las manos a la espalda. Pasó unas semanas en prisión, pero el juez lo acabó dejando en libertad provisional porque los indicios que en un principio se enarbolaron contra él, de tan endebles, se fueron resquebrajando uno a uno. Los investigadores de Alicante enumeraron hasta 23. Analizamos los 15 más importantes que han ido perdiendo fuelle a medida que avanzaban las pesquisas:

1- Tiene un motivo claro para matar, el dinero. Sin embargo se ha demostrado que Miguel Ángel no iba a las juntas ni a las reuniones; no llevaba las empresas; no tenía poder de decisión; y lo que es definitivo: se casó en régimen de separación de bienes. Es decir, nunca podría acceder al patrimonio de su mujer.

2- Niega problemas familiares cuando los mismos eran evidentes y claros hasta el punto de encontrase la familia dividida en dos bandos. Sin embargo, un día después del crimen les dice esto, que consta en el sumario, a los agentes: “El declarante quiere referir que últimamente se encontraban en un conflicto familiar interno que versaba sobre la capacidad de la fallecida respecto a una acción denominada de oro que firmaron todos los hermanos y que otorgaba a Vicente Sala Belló (su hijo varón) y a ella el 60 por ciento de la cuota (la mayoría de voto en el Consejo) y por tanto el control”.

3- Era una de las pocas personas conocedoras de que esa tarde iba Mari Carmen a recoger el coche. Sin embargo las propias diligencias policiales acreditan que lo sabían, al menos, todos los que trabajaban en el taller, además de Toñi, hermana de la víctima, que le acompañó a recogerlo. Los investigadores sin embargo no contemplan otras opciones. Por ejemplo que alguien siguiera a la viuda hasta el concesionario o que simplemente se tratara de un robo que salió mal. De hecho, el mismo coche en el que se produjo el crimen ya fue robado del mismo concesionario, concretamente del lavadero, en el año 2010-2011.

4- Preparó la escena del crimen. Está acreditado que él tenía las llaves del Porche y él debió colocar el coche dentro del lavadero a oscuras. En realidad las llaves estaban en un cajetín y por otro lado, no se sabe quien colocó el coche en el lavadero. No hay ninguna prueba al respecto. Pudo ser cualquiera que tuviese acceso a la llave. Incluso con el propósito de lavar el coche, y visto lo ocurrido haya preferido callarse antes de que le señalen con el dedo.

5- Según la policía Miguel indicó a Cristina, la secretaria, que llamara a Mari Carmen para que fuera a recoger el coche a última hora de la tarde. Cuando se interrogó a Cristina en sede judicial no pudo concretar si Miguel le dio semejante instrucción. Es más, Toñi, la hermana de la víctima explicó que ambas se habían echado por voluntad propia la siesta y a levantarse acudieron a por el coche. Y un dato más, el crimen se cometió entre las 18.22 de la tarde, hora en que llegó al taller la víctima a recoger el coche y las 18.55 que es cuando un empleado la encuentra todavía viva, aunque no tarda en morir. Las 18.22 es media tarde.

8- Estaba esperando a la víctima, la saludó, y eso es incoherente con la situación familiar ya descrita. Se refiere a la fuerte pelea y a los bandos entre hermanos y madre. Sin embargo Miguel Ángel no participaba de las gestiones de las empresas ni iba a ganar nada con su muerte porque estaba casado en régimen de separación.

9- Mari Carmen fue ejecutada nada más montarse en su Poche y no se vio a nadie más entrar o salir. La participación del sicario se presenta como una opción remota. Que no se viese a nadie no significa que no pudiera haber entrado y salido alguien. Además, si la víctima llegó al concesionario a las 18.22 y fue encontrada todavía con vida a las 18.55, por lógica en esos 23 minutos fue cuando la asaltaron. Hay una cámara de la carretera que demuestra que Miguel iba circulando hacia su casa a las 18.38. Es decir, el presunto asesino estuvo durante los primeros 15 minutos en el taller, pero no durante los 18 siguientes. Objetivamente el sumario es incapaz de establecer con precisión la hora de los disparos. ¿Fue antes o después de que Miguel se fuese del taller? ¿Es posible que una mujer reciba dos tiros en la cabeza (que la dejaron ciega), se quedé sentada con la frente apoyada contra el volante durante unos cuantos minutos desangrándose y a pesar de las lesiones tenga fuerzas suficientes pasados 20 minutos, para levantarse, salir del vehículo y caminar hasta apoyarse en la parte de atrás del Porche que es donde la encontró un empleado? ¿Por qué había poca sangre en la alfombrilla del coche si estuvo allí sentada tanto tiempo y sin embargo tanta fuera del vehículo? ¿No es más lógico que los disparos ocurrieran en un momento cercano a que el empleado encontrara a Mari Carmen?

10- Existen fuertes indicios que indican que Miguel apagó el teléfono para que nadie pudiera molestarle. Sin embargo, a lo largo y ancho del sumario no existe ninguna evidencia de que esta afirmación sea cierta. El uso del móvil el día del crimen comparado con cualquier otro día es casi idéntico en cuanto llamadas, horarios, posicionamientos...

11- No quiere acercarse al lavadero tras entregar las llaves junto a Israel, otro empleado. Es más, le desvía de su itinerario para no acercarse al lugar del crimen. Esta afirmación la desmintió en sede judicial el propio Israel. Los dos salieron del taller para saludar a Soler que era un cliente que se llevaba un coche y como Soler no estaba en el lavadero no tenían porque dirigirse allí.

12- Miguel es una persona instruida en el uso de armas, además practica tiro olímpico en donde se permite poder modificar las armas. En el tiro olímpico no se pueden modificar ni las armas ni las balas, pero es que además consta en el sumario un documento donde se acredita que Miguel iba solo una vez al año a tirar para no perder la licencia.

13- Su padre era tornero así que pudo fabricarse el silenciador con el que se cometió el crimen. El padre de Miguel Ángel no era tornero sino empresario. Además la policía científica proceso la casa entera del detenido y no encontró ninguna evidencia que permitiese concluir que ahí se habían modificado armas o construido un silenciador.

14- Según la policía, tras el crimen, acude a su casa y cuando lo interrogan se le olvida decir que pasó por allí. Afirma, sin embargo, el acusado que fue directo al domicilio de una de sus cuñadas donde las hermanas estaban reunidas. Según los agentes estuvo más de tres minutos en su domicilio, tiempo suficiente para lavarse las manos (no encontraron residuos de disparo en ellas) y ocultar el arma. Los agentes insisten en que son más de tres minutos, cuando en realidad se trata de 3 minutos y 1 segundo exactamente, según el propio video de las cámaras de seguridad que ellos aportan al juez instructor. ¿Es posible en ese tiempo cambiarse de ropa (no había tampoco residuos de disparo), lavarse, ocultar el arma, entrar y salir con el coche del garaje y hablar con su hijo?

15- En el tanatorio, solo unas horas después del crimen dijo que iba a ser detenido. Su defensa ha explicado que fueron personas del circulo de Vicente, el hijo varón de la víctima, quienes empezaron a señalarle como culpable, por lo que Miguel comentó desesperado que iban a conseguir que lo detuvieran.

Ya se ha acabado la instrucción y el juez tiene ahora la difícil papeleta de decidir si sienta a Miguel Ángel en el banquillo o archiva el caso por falta de pruebas. Esta última opción da pánico a los investigadores de Alicante, muy criticados dentro del propio cuerpo por no haber solicitado ayuda al experimentado Grupo Central de Homicidios cuando ocurrieron los hechos. Si archiva deberán o aceptar su error y buscar al verdadero asesino o acumular, si estos es viable, alguna evidencia de peso contra Miguel Ángel, un hombre que no trabaja y que se pasa el día en la consulta de psiquiatras y psicólogos tal es la depresión que le atenaza.

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