Pugna

Podemos exige primarias abiertas a Yolanda Díaz mientras ellos pactan en los "despachos" sus candidaturas con IU

Los morados se niegan a pactar con la vicepresidenta si no accede a celebrar primarias abiertas, a pesar de que se contradice con el escenario de pactos con IU para el 28-M

(I-D) La ministra de Igualdad, Irene Montero, la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la secretaria de Organización de Podemos, Lilith Vestrynge
La ministra de Igualdad, Irene Montero, la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la secretaria de Organización de Podemos, Lilith VestryngeFernando SánchezEuropa Press

Podemos e Izquierda Unida han logrado una holgada carta de buenas referencias a la hora de negociar acuerdos electorales de cara a los próximos comicios del 28-M. Ambas formaciones han cerrado acuerdos en hasta diez comunidades autónomas de las doce que se celebran elecciones. Es la cita a la que llegan con más papeletas conjuntas, inmersos en los procesos de unidad de la izquierda, más que en las anteriores elecciones autonómicas de 2019.

Este viernes a media noche concluye el plazo legal para registrar las citadas coaliciones y uno de los pactos ha llegado bajo la bocina. La coalición en La Rioja ha peligrado hasta hace unas horas. Podemos e IU concluirán juntos en : Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Baleares, Extremadura, La Rioja, Canarias, Murcia, Navarra y Cantabria. Fuera de esta unidad se queda Aragón y Asturias. En la primera comunidad, irán por separado Podemos, IU y la Chunta Aragoneista y en la segunda, los morados se enfrentarán a IU y Más País.

Unos procesos de unidad que se han ido dilatando en el tiempo y que han capitalizado buena parte de la actividad de las direcciones nacionales y regionales, hasta hoy. Procesos de unidad que, si bien, se han sucedido, como tradicionalmente hace a la izquierda. Con primarias separadas -cada partido realizaba las suyas- para después comenzar la negociación netamente política; la de los secretarios de Organización de cada formación para decidir quién es el candidato, las cuotas de poder y los recursos económicos, en base, principalmente, al peso de cada partido en cada región y a los pronósticos electorales para cada uno. Esta es la "negociación en despachos" que siempre ha caracterizado a la izquierda y que ahora no gusta a Podemos, pero solo de cara a las elecciones generales.

Y es que la forma de negociar para estas elecciones autonómicas y municipales dista de la que la dirección estatal de Podemos exige a la vicepresidenta y líder de Sumar, Yolanda Díaz, de cara a la configuración de la próxima candidatura de unidad en la izquierda para las elecciones generales. Podemos ha pactado con IU como se hace habitualmente, sin exigir previamente primarias abiertas en la que todas las personas que quieran puedan inscribirse sin límite, como ahora reclaman a Sumar. Desde Podemos han exigido a Díaz en las últimas semanas una negociación bilateral previa a la que se realizará con el resto de partidos para empezar a apoyar a la vicepresidenta como candidata a las próximas elecciones generales.

Esta condición, y el rechazo de Sumar y el resto de aliados a firmar un acuerdo previo entre Podemos y la plataforma de la vicepresidenta, fue la clave de la disputa y la consecuencia de que la dirección de Podemos rechazara acudir al acto del domingo de Ramos en Magariños, donde Yolanda Díaz anunció oficialmente que se presentaría como candidata de Sumar para las próximas elecciones generales. Un acto en el que solo faltó Podemos y que se saldó con la fotografía de toda la izquierda a la izquierda del PSOE arropando a la ya líder de Sumar, sin condiciones previas. Desde Más Madrid y los comunes criticaron, de hecho, que Podemos exigiera firmar "un papel" para arropar a la vicepresidenta. Desde estas formaciones se traslada que esa negociación, la claramente electoral, tiene que llegar y será, pero que no es el momento. Desde Sumar y el resto de aliados apuestan por esperar a después de las elecciones autonómicas y municipales para empezar con la negociación política sobre como armar la confluencia política y pactar la representación de cada formación.