Cesiones

Sánchez arrastra al PSOE a la amnistía

Page sortea una moción que el PP ha llevado a las instituciones contra el indulto y se refugia en una reforma impulsada por su partido

Emiliano García-Page pronuncia su discurso de investidura para revalidar el cargo por tercera vez consecutiva
Emiliano García-Page pronuncia su discurso de investidura para revalidar el cargo por tercera vez consecutivaIsmael HerreroAgencia EFE

El PSOE critica «sotto voce» la negociación sobre la amnistía con Carles Puigdemont, pero mantiene la disciplina orgánica. Tan es así que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, puede apuntarse el «tanto» de arrastrar a las siglas de su partido a apoyar el perdón para los delitos de dirigentes independentistas durante el «procés», sin objeción alguna, y sólo en la Diputación de Palencia se han atrevido a salirse del guion y abstenerse en la votación de la moción que ha llevado el Partido Popular a todas las instituciones contra esta cesión. La moción es una iniciativa política dirigida, precisamente, a obligar al PSOE a retratarse territorialmente.

En Castilla-La Mancha, el PSOE, que consiguió en las últimas elecciones autonómicas la mayoría absoluta, no ha permitido la presentación de la moción con la justificación de que en las Cortes autonómicas no se aceptan mociones políticas sobre materias que no sean competencia de la región. Page evita de esta manera someter a su federación a la tensión de elegir entre Sánchez y la posición que él ha fijado en público. Es el único barón en activo, al frente de un gobierno autonómico, que se está atreviendo a cuestionar con muy duros argumentos la gestión del secretario general del PSOE. El PP lleva hoy una declaración institucional, en favor de la igualdad y contra la amnistía y el referéndum, a la Junta de Portavoces de la Asamblea autonómica, y se verá si la mayoría socialista veta también su debate en Pleno.

A principios de septiembre, el PSOE manchego, en solitario, promovió una reforma del reglamento de la Cámara autonómica para que no se debatan iniciativas políticas que no afecten a temas de la región. Este movimiento preventivo evita al partido regional tener que enfrentarse con Moncloa y Ferraz, y que se abra una crisis interna que sirva de espoleta para otras voces críticas que se mantienen «prudentemente» en silencio.

La iniciativa del PP ya se ha debatido en Pleno en cinco comunidades autonómicas, y en todas ellas el PSOE ha votado en contra. Son los Parlamentos de Castilla y León, Ceuta, La Rioja, Navarra y Aragón. También se ha sometido a debate en 17 Diputaciones, y en todas el PSOE ha votado también en contra, salvo en el caso de Palencia, donde se abstuvo. En los 65 Plenos municipales en los que se ha examinado el PSOE tampoco ha roto la disciplina –ha sido aprobada en 52 y se ha rechazado en 13. Y el PSOE también ha mantenido su unidad en el Senado, donde los populares tienen mayoría absoluta.

Las mociones contra una tramitación de una Ley de Amnistía a los condenados y procesados por el referéndum ilegal de independencia en Cataluña se van a debatir en todas las instituciones públicas. En la exposición de motivos, el PP explica que Pedro Sánchez está dispuesto a pagar un inasumible precio político para cualquier gobernante decente, y que la falta de rechazo explícito y contundente por parte del Gobierno en funciones a esta posible cesión a los independentistas está causando una profunda conmoción social.

Este movimiento político del PP en todas las instituciones territoriales tiene un objetivo en clave nacional, pero en las filas socialistas han cerrado filas orgánicamente, como se preveía. a la espera de que se conozca el contenido final del pacto, si lo hay, entre Moncloa y Puigdemont. La moción es un texto genérico que apela a que el Estado de Derecho es la expresión de la voluntad popular, tal y como establece el preámbulo de la Constitución y compromete a todos los poderes para su cumplimiento. Asimismo, defiende que los dos principales partidos busquen acuerdos de Estado que eviten que la sociedad española se vea sometida al chantaje de los independentistas o bobada a una repetición electoral.

Ferraz, por su parte, subraya que los movimientos de presión del PP «están sirviendo para unir más al partido alrededor del presidente». Y descartan que esta ejercicio de disciplina y unidad vaya a romperse como consecuencia de la negociación en marcha con Junts, ERC, PNV y Bildu. También apuntan que la unidad socialista deja en evidencia la soledad de «los que están levantando la voz para hacer daño al PSOE».