El verano más largo de Ana Obregón y Lequio

Atrás quedaron los posados a pie de playa que daban inicio a las vacaciones de la actriz. Este año, tanto Ana como Alessandro viven alejados del foco mediático

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Para Ana Obregón y Alessandro Lequio este es el primer verano que pasan sin Álex. Unas circunstancias difíciles igual que lo fue el pasado 23 de junio, fecha del cumpleaños del joven empresario que falleció a causa de un cáncer cuando tenía toda la vida por delante.

Fechas primeras que para todos los que le han querido son un recuerdo duro, hasta que el dolor dé paso a la nostalgia. Aún queda mucho para que todos estas primeras veces en el calendario afectivo de Ana y Alessandro puedan tener ese recordatorio.

Hace unas semanas la actriz ofrecía en su cuenta de instagram el último mensaje que su hijo no pudo terminar. En esa misiva póstuma explicaba lo que de verdad importa en la vida. Álex Lequio lo resumía en la manera de consumir el tiempo. Las veces que no se lo había dedicado a su novia, a sus padres, a los amigos... al considerar que había cosas materiales más prioritarias.

Ana Obregón tuvo dudas en publicarlo o no y al final se decantó por el sí como enseñanza de vida. Ahora, tres meses después de su fallecimiento, la actriz ha vuelto ha recordar a su hijo con una descripción dolorosa de lo que se ha convertido su vida, a la que define como un camino de lágrimas. En este mensaje de amor marca los minutos (131.131) «sin mi mejor amigo, mi cómplice, mi protector, mi amor, mi ejemplo, el hombre de mi vida, mi principio y final. Casi ocho millones de segundo en una oscuridad absoluta que solo evita tu luz, mi Álex».

Este escrito desgarrador muestra la situación actual de la mujer que durante años marcaba el principio y el final del verano. Sus posados formaban parte de los reportajes de las revistas del corazón y de los programas de televisión. En Navidad mostraba cómo iba creciendo su hijo, al que vestía de pequeño «lord» como él mismo contaba con ironía en la última convocatoria que organizó. Ana muy cerca de su grandullón recibía con risas los comentarios. «Mamá, si parecía un niño del siglo pasado».

Eran tiempos felices, Álex había regresado de Estados Unidos y su futuro era prometedor. Veranos compartido en la Costa de los Pinos donde la familia García Obregón tenía su cuartel general. El padre, Antonio compró un terreno y en años sucesivos fue adquiriendo los espacio colindantes hasta completar el universo vacacional de la saga. Ocho habitaciones y una zona de invitados. En este lugar se reunían todos los veranos con los hijos. Después llegarían los nietos. Para Álex Lequio esta casa era su paraíso, su regreso a la infancia, a las adolescencia y a su juventud rota hace tres meses.

Ana no podía haber elegido mejor lugar para pasar parte de su vacaciones que comenzaban con su posado en traje de baño en la cala que hay al pie del chalet. Completaba los reportajes en la piscina donde muchas veces su hijo y las sobrinas espiaban el montaje de focos y estilistas. En cuanto despareció el confinamiento y se pudo viajar, Ana no dudó que donde quería pasar su luto con sus familia era allí, en la Costa de los Pinos. El lugar donde su hijo había sido tan feliz. A mediados de julio voló a Mallorca con sus hermanas Celia y Amalia que no la han dejado sola en ningún momento. A lo largo de las semanas se fueron incorporando el resto de familiares. Para Ana, este verano los días son cortos y las noches muy largas. Está en contacto telefónico con Alessandro Lequio que sufre la pérdida del hijo querido de una manera silenciosa, pero igual de trágico. El conde se incorporó al Programa de Ana Rosa en el mes de julio y en agosto como todos los años se fue de vacaciones a Galicia. En la zona de las Rías Bajas veraneaba desde siempre la familia de su mujer María Palacios. A Lequio le gustaba este lugar y se compraron una casa a la que fue alguna vez su hijo querido. Pero este año es un verano diferente y doloroso. Los recuerdos de ese tiempo sabático que se tomaba para viajar con sus dos hijos Ále, ya no volverán. Solo el paso del tiempo ayudará a sobrellevar tan dura pérdida.