Funeral de Jaime Carvajal: El dolor de una familia muy unida a los Borbones

Los Reyes acudieron a dar el último adiós a Jaime Carvajal y Hoyos como muestra del afecto entre ambas familias desde hace generaciones

Nadie se esperaba ese trágico desenlace, la fulminante muerte de Jaime Carvajal y Hoyos, marido de Xandra Falcó. Un hombre discreto que por encima de todo valoraba estar con su familia. La propia Xandra nos contaba en La Razón que habían pasado el confinamiento en la finca toledana de Casa de Vacas “primero llegué yo con dos de mis hijas, pensando que serían unos días y luego, mi marido con la mayor que conseguimos que regresara de Nueva York, donde está estudiando y hemos pasado el confinamiento los cinco juntos. Y mi máximo lujo es estar con mi familia, poder pasear por el campo y mantener largas sobremesas con mi marido”. Un hombre que fue un apoyo fundamental hace cinco meses, cuando también inesperadamente, murió el marqués de Griñón por coronavirus.

Jaime Carvajal y Hoyos era la tercera generación de aristócratas vinculados a la familia Borbón. Su abuelo, el conde de Fontanar ayudó a que don Juan Carlos fuera rey. Desde su cercanía a don Juan, Conde de Barcelona, tuvo la misión de mediar entre dos hombres, Francisco Franco y don Juan de Borbón, que eran tozudos, para llegar a un acuerdo y que el joven Juanito se preparase en España, teniendo como objetivo la hipotética sucesión del dictador. La hábil mediación del abuelo de Jaime Carvajal y Hoyos, consiguió poner un granito de arena importante en la historia de España. El aristócrata no sólo medió, es que también ofreció sus posesiones al servicio de una Corona que aún no era muy visible. Suya era la finca de las Jarillas, donde se creó un colegio a la medida de don Juan Carlos y evidentemente, en uno de esos pupitres cercanos, se sentaba su hijo, Jaime Carvajal Urquijo. La amistad entre los jóvenes se afianzó muchísimo, tanto es así que, según fueron llegando los hijos, continuaron ellos también la amistad. Jaime era un poco más mayor que el príncipe Felipe y de ahí que no compartiesen pupitre en el colegio Los Rosales, como lo habían hecho sus padres en las Jarillas, pero sí su hermana, Victoria. Que pasa por ser la primera mujer en la que se fija el joven Felipe. Es el típico tonteo de la edad, nada serio. Las pintadas y dibujitos con flechas rojas en las carpetas escolares de “a Felipe le gusta Victoria”. Un tonteo que quedó en el colegio porque sería un verano en Mallorca, donde se descubriría la que pasaría a la historia como la primera novia del príncipe, Isabel Sartorius. Los Carvajal, cada uno con su quinta, don Juan, don Juan Carlos y don Felipe, siguieron la amistad con los Jaimes respectivos de la familia Carvajal. A ellos se añadieron la esposas, tanto Isabel Hoyos, que fue la primera aristócrata que peleó en los tribunales por acabar con la discriminación femenina en la sucesión de títulos nobiliarios, como Xandra Falcó, se integraron perfectamente en esa amistad familiar de los Carvajal con los Borbón. Las dos familiar han compartido bodas, bautizos y comuniones. Tanto los Borbón como los Carvajal han estado presentes en los momentos importantes para ambas familias. Precisamente en la propiedad mallorquina en la localidad de Valldemosa, donde el matrimonio Carvajal-Falcó ha estado pasando las vacaciones veraniegas hasta hace un par de días, era frecuente ver a los reyes Eméritos y a sus tres hijos, visitando a los Carvajal. No sería extraño que el rey Juan Carlos regresara, desde el país del extranjero donde ahora se encuentre, para acompañar a sus grandes amigos, los marqueses de Isasi, suegros de Xandra Falcó, al menos la amistad que se han dispensado hasta la fecha, merecería un desplazamiento así.

Testigo de boda

Hace 22 años, el entonces príncipe Felipe participaba como testigo en la boda de su amigo de toda la vida, Jaime Carvajal y Hoyos, que fallecía repentinamente el miércoles por la tarde. El financiero dejaba viuda a Xandra Falcó y a tres hijas huérfanas, Isabel, Camila y Blanca..Ayer, a mediodía, el rey Felipe acudía al tanatorio de la Paz en Madrid, a su funeral y posterior entierro en el Tanatorio de La Paz en Madrid, era Manolo Falcó, el hermano mayor de la viuda, Xandra Falcó, quién junto a su suegro, Jaime Carvajal y Urquijo y uno de los hermanos del fallecido, Luis, salían a recibir a don Felipe y a doña Letizia a la entrada del recinto funerario. Ana María Carvajal casada con Lorenzo Zabala, Victoria Carvajal casada con Bruno Entrecanales, Luis con Constanza Vergara e Irene Carvajal y Hoyos, los cuatro hermanos de Jaime, más su suegra, Jeannie Girod y amigos como, Marina Castaño,Cristina de Borbón dos Sicilias y su esposo Pedro López Quesada, también íntimos amigos del rey Felipe, acompañaron el cuerpo sin vida del financiero en la misa funeral celebrada en la capilla del recinto.