El turbio pasado del hermano desconocido de las Campos que nadie quiere contar

Sálvame insinúa que un grave delito alejó a las hijas de Maria Teresa Campos de su hermanastro

A veces las insinuaciones son peores que la más cruda realidad. Y si no que se lo pregunten a Carmen Borrego que ayer se convirtió en el blanco de las peores insidias en el que, un día, fue su programa: Sálvame. En un plató acostumbrado acostumbrado a arder con cualquier tipo de explosivo, a vender bombas que sólo dejan humo, a estallar con la poca mecha de sus tertulianos, lo de ayer podría definirse como un misil de largo alcance abortado ante las posibles consecuencias penales de sus últimos responsable.

El objetivo del misil es la pequeña de las hermanas Campos, Carmen Borrego, a quién aún no perdonan que se marchara por el “tartazo de Payasín”, cuando acaba de rebañarse quirúrgicamente la papada. Tras aquel incidente que sigue en nuestra memoria y que le provocó algunas complicaciones médicas, Borrego arremetió como nadie lo ha hecho, contra la cúpula del programa.

Desde entonces, no se ha librado de los ataques de sus ex compañeros. Unos ataques que provocaron que su hermana continuara el mismo camino de salida y que ambas recalaran en Viva la Vida que ha acogido a las dos hermanas y a varias nietas de Teresa Campos, entre ellas Alejandra, bajo sus alas.

Las continuas exclusivas de la familia Campos, hoy mismo protagonizan la de ¡HOLA! la abuela y la nieta, las sigue manteniendo en el candelero mediático, aunque ya no estén a diario en la tele. Parece increíble que un clan que lleva vendiendo grandes parcelas de su intimidad durante años, aún pueda sorprendernos pero bajo la apariencia de unas vidas casi idílicas, sólo golpeadas por la enfermedad y algunas decepciones amorosas, aún hay Campos para rato y para seguir sorprendiendo a la audiencia.

Un clan que ha estado bajo el paraguas de protección y poder de su matriarca, Maria Teresa Campos, indiscutible peso pesado de Mediaset durante dos décadas, pero que se asoma al precipicio de los rumores tras su forzada marcha del resguardo de Paolo Vasile.

En honor a la verdad, hay que reconocer que ha sido Carmen Borrego la que ha abierto la caja de Pandora la pasada semana, protagonizando su última portada y un demoledor titular: Rocío Carrasco no perdonará jamás a su hija. Estas declaraciones encontraron una contundente respuesta en Antonio David Flores, padre de la criatura, que puso en marcha “la trituradora de carne” desvelando la existencia de un hermano desconocido de las Campos y dejando una pregunta en el aire: ¿Por qué no habla Carmen de las razones por las que le quitaron la custodia de sus hijos?. Dos melones que han servido a Sálvame a plantar cara a Pasapalabra, programa que comenzaba a cuestionar su supremacía en la batalla del acceso al "Prime Time”.

La existencia de un hermano secreto, que no llevaría el apellido Borrego, fruto de una relación anterior del padre de Terelu y Carmen con una compañera de trabajo en la radio, fue reconocida y justificada por Terelu Campos ya que “no es un hermano secreto, sino anónimo, porque así lo decidió él y la justicia le ampara.” La ex de Pipi Estrada se mostraba afectada, llorosa pero contundente a la hora de lanzar un mensaje para poner fin ala polémica: “Él no se ha lucrado por tener dos hermanas famosas. Su padre, que es mi padre, es anónimo y falleció hace 36 años y su madre, que murió hace un tiempo, también era anónima. Esto se zanja aquí.”

Pero nada más lejos de la realidad. Tras la sorpresa inicial se desataban las inevitables preguntas: ¿Por qué lo han ocultado?, ¿Cómo es la relación que mantienen?...Unas preguntas que empezaron a encontrar respuestas en los días siguientes al reconocimiento público de su existencia. Paparazzis, cámaras de televisión y reporteros acudieron a Málaga, ciudad en la que reside el “hombre del momento”.

Ayer en Sálvame fueron más allá y con cautela se adentraron en el “oscuro suceso” que habría alejado a las Campos de su hermano, con el que siempre habían tenido buena relación