De la pasarela a la favela; la trágica historia de la modelo brasileña Eloísa Fontes

Después de un año desaparecida la policía la encontró vagando semidesnuda en una peligrosa favela. Ingresada en un psiquiátrico, su entorno acusa a su ex marido de su declive, a quién relacionan con la mafia rusa.

A sus 26 años había acariciado la fama y era una prometedora top model que triunfaba en las pasarelas de todo el mundo. A pesar de que su rostro ocupaba portada de revistas y era la imagen de marcas como Channel, Dolce Gabbana y Giorgio Armani, Eloísa Fontes desapareció sin dejar rastro de Nueva York, hace un año.

Desorientada, semidesnuda y después de deambular durante días por una favela de Río de Janeiro, la policía localizó en las calles de Cantagalo a una joven cuya imagen distaba mucho de la que era una celebridad en su país, la heredera de Gisele Bundchem. No supieron quién era hasta ver en su carné de identidad su nombre.

“La rescatamos, le pusimos ropa y la identificamos. Estaba muy desorientada, con informaciones muy enredadas. Conseguimos que nos diera su nombre y a partir de ahí, con el núcleo de inteligencia de nuestro programa, localizamos a su madre en Alagoas (noreste)”, dijo Antonio Carlos dos Santos, subsecretario de Acciones Estratégicas de la Gobernación de Río, a los medios de comunicación cuando se anunció su hallazgo.

Mientras se espera la llegada de su madre para hacerse cargo de la situación, la joven ha aceptado ser recluida en una institución psiquiátrica del municipio. Al parecer, no es la primera vez que necesita ayuda psicológica ni que desparece en extrañas circunstancias. Su vida no ha sido fácil pese a su belleza o quizás, debido a ella.

¿Qué pudo llevar a Eloísa Fontes a esta dramática situación?

Tras ganar un concurso de belleza, Eloísa Fontes salió de su casa a los 17 años con el sueño de convertirse en una top model. Aún adolescente dejó su humilde vida en en Piranhas, un pequeño municipio del estado de Alagoas, en el noreste del país. Allí se quedó su familia: sus siete hermanos y su madre para comenzar su carrera en Sao Paulo, una de las más importantes ciudades del mundo de la moda.

Consiguió destacar entre todas las bellezas cariocas y saltó a las pasarelas de Europa y Estados Unidos, donde por fin adquiriría relevancia internacional. Francia, Italia, Alemania, Rumania y Nueva York fueron algunos de los lugares dónde triunfó su belleza rotunda, peso a su gesto aniñado y triste. Se codeó con la jet set y conoció a Paul McCartney, después de desfilar para la hija del exBeatle, Stella McCartney.

A pesar de su éxito profesional, su vida personal está llena de claroscuros. Se casó con Andre Birleanu, un modelo y productor ruso 15 años mayor que ella, padre de su única hija, de siete años. Es él, quien tiene la custodia de la pequeña y a quién, el entorno más cercano de Eloísa, culpa de sus desgracias.

Su ex marido es un modelo ruso que se hizo famoso por su agresividad en un reality show americano.

Birleanu nació en Moscú aunque fue criado en Rumanía. Hijo de diplomáticos, su padre es abogado y su madre, rumana, trabajaba en las Naciones Unidad en Nueva York, a dónde se trasladaría André a vivir en su adolescencia. Estudió derecho pero abandonó sus estudios cuando fue descubierto por Calvin French, director artístico de Boss Models NY.

Saltó a la fama tras participar en 2007 en Los más inteligentísimos modelos, un reality show americano, dónde destacó por su agresividad. “Perdí una campaña de vallas publicitarias en el medio de Times Square para South Pole. Perdí una sesión de fotos con Target y un anuncio de Calvin Klein ... Ha sido terrible para mi carrera”-dijo Birleanu sobre su polémico paso por el concurso.

En noviembre de 2007 se casó con su novia de toda la vida, Alessandra Fiore, con quién tiene un hijo. Un mes antes de la boda, en octubre de 2007, fue acusado por acoso sexual y acoso agravado a una actriz de 19 años. Aunque el caso fue sobreseído, según el New York Post, Birleanu “ha estado preso en media docena de cárceles desde 2000, acusado por cargos que incluyeron agresiones, acosos, comportamiento criminal y allanamiento de morada”.

En 2012, mientras filmaba en locaciones en São Paulo Brasil , Andre Birleanu conoció a Eloísa. Se casaron dos años después y de aquella unión nació su segunda hija, Azzura Birleanu. Un año después de su nacimiento, en septiembre de 2015, la pareja que vivía en Londres se separó. En 2016 la ex pareja comenzó una batalla legal por la custodia de su hija. Birleanu salió victorioso, lo que fue un duro golpe para la vida de Eloisa, quién según sus familiares nunca se recuperó de esta pérdida. La niña vive bajo el cuidado de un tutor, instituido por la justicia británica y la modelo no tiene acceso a su hija.

El ex agente de la modelo en Nueva York, Paulo Fernando Santos, dice que Andre Birleanu “jugó sucio” en los tribunales, usando fotos comprometedoras de la ex, que también empañaron la imagen de la modelo:" Sufre mucho con estas imágenes - dice su representante, que también presenció el sufrimiento de la modelo por no vivir con su hija- El día que Eloísa se reencuentre con ella, se resolverán la mitad de sus problemas".

Otras voces, que se han manifestado en el periódico brasileño Globo pero prefieren no identificarse por temor a posibles represalias, son aún más duras e involucran al ex marido de Eloísa con la mafia rusa, culpándole de haber maltratado a la bella brasileña: “Eloísa cayó en la adicción por la depresión y por el daño que le causó su exmarido” dice un ex novio de la modelo que aún mantiene contacto con ella.

En esa misma linea se manifiesta otra ex amante del ruso que asegura que, actualmente, la pequeña Azzura vive con una familia de acogida tras perder Andre su custodia por “golpear a otra mujer en Inglaterra. Ahora está en Milán haciendo la vida de otra chica un infierno. Está involucrado con la mafia. Terminó con la vida de Eloisa y muchas mujeres. Eloisa era una princesa, una buena persona, no tuvo un brote. Ella se mudó con él y me dijo que tenía miedo, que él la golpeaba y la amenazaba de muerte.”

Sean ciertas o no todas estas declaraciones sobre los traumas y posibles adicciones que han llevado al abismo a la joven modelo, sus amigos aseguran que desea seguir desfilando y trabajando cuando se recupere. Consciente de que necesita ayuda psicológica para salir del pozo, Eloísa ha aceptado su ingreso en un psiquiátrico del Estado del que, aseguran será trasladada a un sanatorio privado con el objetivo de recuperar su vida y la custodia de su hija. Solo así, dicen, volverá a ser feliz.