Sara Carbonero, ¿enamorada?

La periodista ha pasado cinco días en Isla Graciosa, en casa de un empresario canario, amigo de Isabel Jiménez

Si hace unas semanas Sara Carbonero era noticia por su separación de mutuo acuerdo de Iker Casillas, esta lo es por un motivo completamente distinto. La periodista parece haber recuperado la ilusión con un empresario canario al que ha visitado hace unos días. Carbonero puso rumbo a Lanzarote junto a su comadre Isabel Jiménez, y el marido de ésta, Alejandro Ruiz, y allí han pasado unos días en casa de José Luis, un empresario canario, amigo de Jiménez, y en cuya casa han coincidido con otras dos parejas amigas.

Según publica en exclusiva Diez Minutos, José Luis y Sara mostraron mucha complicidad durante los cinco días que ha durado la estancia de la periodista en Canarias. Jose Luis es un joven empresario canario, que reside en las Palmas y que fue gerente del Patronato de Turimo de Fuerteventura. Actualmente trabaja como Consejero de una empresa familiar dedicada a la agricultura.

José Luis, el empresario canario que podría haber conquistado a Sara Carbonero
José Luis, el empresario canario que podría haber conquistado a Sara Carbonero FOTO: Agencias Agencias

Este fin de semana las redes se hacían eco del buen momento que vive Carbonero. La canción Amor completo, de Mon Laferte, subida por la periodista levantaban las primeras sospechas sobre un cambio en la periodista, que vive volcada en su trabajo en la radio, en el cuidado de sus niños y en su empresa Slow Love, que recientemente era adquirida por Tendam.

A su regreso a Madrid, Sara volvió a coincidir en el aeropuerto con José Luis, él rumbo a Las Palmas de Gran Canaria, donde reside, pero la pareja aprovechó hasta la salida de sus vuelos para compartir confidencias. Según la misma publicación, José Luis viaja con frecuencia a Madrid, por motivos profesionales, por lo que podría volver a encontrarse con sus amigos y, por supuesto, con Sara.

Por su parte, Iker Casillas ya hace vida de soltero, y recientemente saltaba la noticia de que ya se había instalado en el ático que compró en la madrileña calle del Pintor Rosales. Una vivienda relativamente próxima a la vivienda familiar para poder estar cerca de sus hijos Martín y Lucas. Aunque es Sara Carbonero la que tiene la custodia de los pequeños, la relación entre ambos progenitores es fluida y el portero puede visitar a los niños siempre que quiere.