Preocupación por la seguridad de la reina Isabel II

En tan solo una semana, dos acontecimientos han generado terror en Windsor, donde reside la monarca desde la pandemia

La reina Isabel II el pasado 27 de mayo
La reina Isabel II el pasado 27 de mayo

La seguridad de Windsor se encuentra en el punto de mira después de que el pasado domingo dos intrusos saltaran la valla del Royal Lodge de Windsor, muy cerca de donde la reina Isabel II (95) pasea sus corgis y monta a caballo. Al parecer y según relatan los medios británicos, se trata de un hombre de 31 años y su novia de 29, que fueron detenidos durante la jornada de ayer y llevados a la comisaría de Maidenhead, donde posteriormente fueron puestos en libertad bajo fianza policial a la espera de nuevas investigaciones.

Tras burlar las medidas de seguridad de la Reina, la pareja detenida ha puesto en vilo al personal del castillo de Windsor, donde actualmente reside la monarca desde que comenzara la pandemia de la covid-19. «La pareja estuvo deambulando durante mucho tiempo antes de que alguien los descubriera y se llamara a la policía. El príncipe Andrés estaba en casa en ese momento. Hay que preguntarse qué demonios está pasando ahí», asegura una fuente de Palacio.

Castillo de Windsor
Castillo de WindsorKirsty WigglesworthAP

Pero no es la primera vez que ocurre. Hace tan solo seis días, los guardias de Windsor dejaron entrar por error a una mujer en el recinto. Según los tabloides, el lunes 19 de abril, una mujer, al parecer de nacionalidad española y de 44 años, se presentó en la puerta afirmando que era la prometida del príncipe Andrés y que tenían una cita para comer con él. Los guardias le hicieron señas para que entrara y estuvo veinte minutos dando vueltas antes de entrar en el edifico, donde fue detenida en el vestíbulo como sospechosa de robo y más tarde se le aplicó la Ley de Salud Mental.

«Se trata de un fallo sorprendente. Todo el mundo estaba en alerta máxima después del primer intruso, y ahora ocurre esto. Podrían rodar cabezas. Es imperdonable», confiesan a «The Sun» fuentes de palacio. También Ken Wharfe, oficial de protección personal de la princesa Diana durante siete años, mostró su preocupación por la seguridad de la monarca: «Es totalmente inaceptable y hace que la Reina sea vulnerable. Es muy preocupante y las cosas tienen que cambiar».

Policía frente al castillo de Windsor
Policía frente al castillo de WindsorDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Aunque se desconocen las intenciones de estos dos «asaltos» a Windsor, estos desagradables episodios plantean dudas sobre si Isabel II estaría mejor en el Palacio de Buckingham.

Su mejor consuelo

Pero según asegura la biógrafa real Penny Junor, tras la muerte de su esposo, la monarca prefiere quedarse en este lugar junto al duque de York, en quien ha encontrado un hombro donde llorar su pérdida: «Nadie desearía privar a la Reina de buscar consuelo dondequiera que elija, pero es preocupante que la seguridad sea tan laxa en torno a un edificio que ella visita con tanta frecuencia».