Rocío y Antonio David: las verdades e Inexactitudes de su guerra a cuchillo

La docuserie «Rocío: contar la verdad para seguir viva» ha sacado a la luz secretos desconocidos de la pareja. Pero, ¿es todo como lo cuenta Carrasco?

Antonio David Flores y Rocío Carrasco
Antonio David Flores y Rocío CarrascoGtresMediaset

Rocío Carrasco y Antonio David Flores se casaron felices, pero no comieron perdices más allá de los dos primeros años. Después llegó la separación, el divorcio y una guerra sin cuartel que inició el ex guardia civil. Al menos en lo referido a las declaraciones públicas en programas como «Tómbola», «Crónicas marcianas» y con el paso de los años en «Sálvame» y el «De luxe». Sus comentarios y descalificaciones con respecto a su ex mujer como madre fueron continuas. No solo se limitaba a las televisiones en su papel de colaborador sino que también encontró en las revistas del corazón su hueco. Y el motivo de interés para los medios no se circunscribe a Rocío Carrasco y su familia política. Con el tiempo fue añadiendo los nombres de sus dos hijos, Rocío y David Flores. La niña que tuvo con Olga Moreno nunca apareció en Prensa en esas declaraciones mercantilizadlas. El colaborador supo desde los inicios de su carrera televisiva que lo único que resultaba rentable era todo lo que tuviera que ver con Rocío y los colaterales.

Rocío Carrasco
Rocío CarrascoTelecinco

Con estos mimbres construyó su perfil que a día de hoy ha quedado en barbecho por el docudrama de Rocio Carrasco. La vida de la hija de «La más grande» se resume en una etapa de adolescente caprichosa y mimada. Una primera juventud chulesca que derivó en un matrimonio de dos irresponsables emocionales. Una boda que –como decía Pedro Carrasco y la propia Jurado a quien esto escribe– «nunca se tendría que haber celebrado». La frase acompañó a la artista hasta su muerte y lo único que justificaba tal desastre era el nacimiento de sus dos nietos, a los que adoraba.

Veinte años después, Rocío Carrasco ha querido contar la versión de su existencia en ese tiempo de duros enfrentamientos en los juzgados y acusaciones muy graves con demandas falsas por parte de Antonio David. El denominador común de esta historia que aparentemente no tiene fin es la herencia emocional que han recibido los hijos. Tanto la primogénita como su hermano no tienen ninguna relación con la madre a día de hoy y tampoco la tendrán en un futuro cercano. Las revelaciones del serial no dejan en buen lugar a la hija y los insultos y ataques indiscriminados del padre hacia la madre no facilitan el acercamiento. Todos se han expuesto de una manera u otra contando sus realidades que nada tienen que ver la de uno con la de la parte contraria. Hasta ahora lo había contado Antonio David y desde hace un mes, Rocío. A continuación analizamos esas verdades y falsedades:

No es cierto que Antonio David tuviera la custodia compartida por decisión judicial. Fue Rocio Carrasco la que pactó esa figura legal.

Antonio David Flores
Antonio David FloresUATGTRES

No es cierto que Rocío la cediera para congraciarse con su ex marido, sino como una manera de encontrar un punto de inflexión. Ya era imposible ningún acuerdo extra judicial

No es cierto que Rocío no viajara desde Madrid al hospital de Málaga donde estaba su hijo ingresado. Acudió en cuanto lo supo y pasó las Navidades en el hotel con Fidel Albiac. La familia de Carrasco nunca supo de este incidente.

No es cierto que Rocío pidiera ayuda a su ex marido para reconducir a la adolescente que ya estaba predispuesta contra ella. Antonio David no facilitó el camino. Y Carrasco también tuvo una adolescencia difícil que en el documental no ha tenido en cuenta.

No es cierto que el hijo no estuviera invitado a la boda. Se le esperaba hasta el mismo día del enlace. En la casa estaba el traje que había encargado la madre. Una copia para su tamaño del del novio, Fidel Albiac.

Sí es cierto que Rocío se arrepintió de haber dicho en la exclusiva de su enlace que «están los que tienen que estar». A sus más íntimos les reconoció que faltaba su hijo David.

Sí es cierto que Antonio David presentó una demanda falsa en nombre de su hija contra la madre. Pero no que Rocío filtrara las malas relaciones que existía entre ellas a los periodistas.

Sí es cierto que Carrasco buscó en el silencio su verdad. No era posible contrastar ningún dato que hubiera aportado públicamente su ex pareja. En el documental hace una crítica en este sentido afirmando que no hubo interés por parte de la Prensa cuando no fue así. A día de hoy son pocos los datos que aporta fuera del docudrama que se puedan verificar.

Raquel Mosquera, Pedro Carrasco y su hija Rocío
Raquel Mosquera, Pedro Carrasco y su hija Rocío

No es cierto que Pedro Carrasco y su hija tuvieran un encuentro cordial antes de que el boxeador falleciera de un infarto. Raquel Mosquera no tiene por qué mentir en este aspecto. Tampoco que Rocio Jurado estuviera al tanto de la situación tan triste que estaba viviendo su hija. Como Belén Esteban, la artista mataba por su niña y lo habría hecho de haber sabido el uno por ciento del sufrimiento.

Sí es cierto que la herencia de Rocio Jurado fue el punto de inflexión entre su hija, sus tíos y Ortega Cano. No es cierto que la artista no fuera feliz con el torero. Lo fueron y Jurado llegó incluso a quedarse embarazada, como ella misma contó.

Sí es cierto que Antonio David buscó la complicidad de esa parte de la familia para aislar a Rocío con la excusa de la herencia mal repartida. Y lo consiguió.

Sí es cierto que él ha comercializado con la situación irrecuperable entre madre e hija como se ha visto en las muchas entrevistas que ha dado llamando mala madre. También es verdad que tenía conocimiento del ingreso de Rocío por la ingesta de pastillas.

Sí es cierto que para ambos su divorcio contencioso se convirtió en una guerra incontrolable con demandas y contra demandas y que sus dos hijos sufridores no han podido disfrutar de una infancia y juventud normales.