Sussex

Harry, el príncipe torturado: drogas, alcohol y terapia

Su vida como príncipe se volvió un infierno que le robó la salud y le llevó a varias adicciones

El príncipe Harry
El príncipe HarryPOOLREUTERS

Su padre es un hombre insensible. Y el trato que su familia dio a Meghan fue una vergüenza. El príncipe Harryha vuelto a hacer públicas sus miserias con una sinceridad conmovedora para muchos y devastadora para los Windsor. «La única forma de liberarse y escapar es decir la verdad», asegura en la serie documental sobre salud mental «The Me You Can’t See» (Lo que no ves de mí), que desde el pasado viernes puede verse en Apple TV. Ese testimonio forma parte de la terapia con la que desde hace cuatro años intenta enfrentarse a sus demonios. Comenzó a tratarse cuando Meghan, tras una discusión, le dijo que necesitaba ayuda urgente: «Me di cuenta de que si no hacía terapia y me curaba, iba a perder a la mujer con la que quería pasar el resto de mi vida».

Y esa fue su epifanía. Empezó a entender que el trauma por la pérdida trágica de su madre se agudizó porque le negaron el afecto y la comprensión necesarios para gestionar el dolor. «Cuando era más joven, mi padre nos solía decir a Guillermo y a mí: ’'Bueno, eso es lo que yo viví, de manera que va a ser igual para vosotros’'. No tiene sentido. Solo porque hayas sufrido no quiere decir que tus hijos tengan que sufrir también».

Los duques de Sussex
Los duques de SussexDOMINIC LIPINSKI / POOLEFE

Reconoce que se sentía solo y, a la vez, acosado por sus obligaciones familiares: «En mi entorno no se hablaba de los problemas personales. Eso estaba descartado». Y como no podía afrontar los suyos, intentó olvidarlos. «Estaba dispuesto a beber, a tomar drogas y a probar todo aquello que no me hiciera sentir como que me estaba sintiendo –confiesa–. No bebía de lunes a viernes, pero probablemente me bebería el equivalente a una semana en un día. Y me daba cuenta de que lo hacía no porque lo disfrutara, sino por enmascarar algo».

Meghan, su salvación

Las noches de excesos le provocaban a menudo durante el día ataques de ansiedad y pánico. Meghan le salvó. De sí mismo y del personaje. El drama que ella también vivió como duquesa de Sussex, sometida a un linchamiento mediático y desamparada por su familia política, fue lo que terminó por convencerle de que no había otro camino que huir lejos.