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El asombroso parecido de Reese Witherspoon con su hija y su adicción reconocida

La actriz reconoce que sufrió ataques de pánico rodando “Alma salvaje”

Reese Witherspoon, en la presentación de "The Morning Show". REUTERS/Mario Anzuoni
Reese Witherspoon, en la presentación de "The Morning Show". REUTERS/Mario AnzuoniMARIO ANZUONIREUTERS

Es una de las actrices más cotizadas de Hollywood. A sus 45 años, Reese Witherspon no solo puede presumir de ser una de las más demandadas de la industria cinematográfica, sino también la más rica del mundo, ya que recientemente vendió el 72 por ciento de su productora, Hello Sunshine, por 760 millones de dólares,

Laura Jeanne Reese Witherspoon nació el 22 de marzo de 1976 en Nueva Orleans, en Luisiana. Sus padres se dedicaban a la sanidad. Su madre Betty era enfermera y su padre John, médico militar. Está casada con Jim Toth y es madre de familia numerosa. Ava, Deacon y Tennessee completan la familia. Los dos mayores son hijos de su relación con Ryan Phillippe con el que se casó en 1997 y se separó nueve años después.

Con la mayor, Ava, guarda un parecido sorprendente. Según las fotos compartidas por la actriz en las redes sociales, Ava y Reese son como dos gotas de agua.

E,n una entrevista concedida a Interview, la actriz confesó que sufrió ataques de ansiedad durante el rodaje de Wild (Alma Salvaje, en España) en la que Reese cuenta su propia experiencia cruzando más de 1.000 kilómetros sola por el Sendero del Macizo del Pacífico. “Tuve ataques de pánico durante tres semanas antes de empezar”, contó la intérprete. “Estaba el tema de la desnudez, la sexualidad y el consumo de drogas, pero también el hecho de tener que estar sola ante la cámara sin otros actores”.

“Hubo probablemente 25 días de rodaje en los que no tuve a ningún otro actor enfrente. Sólo estábamos yo, la cámara y la mochila. Me decía: ‘¿de verdad esto va a ser así de aburrido?’”, explicaba la actriz.

Además, Witherspoon reconoce que sufre una adicción: es una apasionada del café. “Mi marido se enfada conmigo, siempre me dice que bebo demasiado café. Intento beber solo dos tazas por la mañana y ya está, pero cuando llegan las 4 de la tarde estoy muy cansada. Bebo más cuando estoy en casa con mis hijos. A las 4 de la tarde lo único que me apetece es tumbarme y dormir una siesta. Así que pienso: ‘¡Necesito café!”.