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Ricardo Urgell y las noches de Pachá a las que fue hasta Carmen Polo

Fue el rey de la noche durante los ochenta. Por sus locales pasaban todos. Hasta la «british» Princesa Margarita

Sergio Urgell
Sergio Urgell FOTO: Sergio R Moreno ©GTRESONLINE

Ricardo Urgell lo ha sido todo en la noche de Madrid, Ibiza, Sitges donde montó su primer Pachá con las cerezas como marca de la casa. Vendió el grupo por 290 millones en 2017. Una decisión de la que sigue arrepintiéndose, aunque fue consensuada con sus hijos. La única que ha seguido sus pasos es Iría, encargada del Lío, el local emblemático de Ibiza. Por sus discos pasaron grandes personajes como los Rolling, Bob Dylan, Grace Jones y la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel. A diferencia de los «influencer» y de los nuevos ricos, entonces no pedían reservados. Con sentido del humor explica que «eso lo piden los mataos». No le gusta como está Barcelona y menos aún su alcaldesa. Considera que Madrid, que fue provincia con respecto a todo los que se movía en la Ciudad Condal hasta hace unos años, «está en plena ebullición». La muerte de su gran amigo Ángel Nieto fue uno de los golpes más duros de su vida. «Estoy preparando su estatua con moto y todo para que la coloquen en un lugar importante de Ibiza».

Presidente de una asociación a la que han bautizado el «Espíritu de los 80», dónde están también Nacho Cano, José coronado, Los Secretos, Felipe Pinto y Chema Suárez. Una idea de su amiga Marilé Zaera ¿Cómo lo ve desde la distancia de sus 85 años?

La época más atractiva en todos los aspectos tanto lúdico como cultural y político. Resulta que Madrid está ahora que revienta, por qué no volver a retomar esos años donde se veía a la gente feliz.

Fue pionero abriendo los Pachá en Sitges, en Ibiza, en Madrid. El Rey Felipe VI era uno de los fijos de la discoteca.

Venía él, las Infantas y los primos. Carmen Polo también estuvo en Pachá. Esto es primicia.

¿Y eso? Me sorprende...

Un día apareció por allí. No recuerdo qué era lo que se había organizado esa noche, pero apareció y nos quedamos todos a cuadros. Estamos hablando de un tiempo en que ya la señora era mayor. Llegó y estuvo unas horas.

¿Por qué no se ha decantado por escribir sus memorias?

He tenido ofertas, pero por ahora no me lo planteo. Lo que sí me han propuesto es hacer un documental donde aparecerán imágenes de los primeros años, fotos con gente conocida, anécdotas, historias. Más de cinco décadas abriendo locales en muchas ciudades.

Vendió Pachá en 2017 por trescientos millones de euros...

Es algo de lo que me he arrepentido muchas veces. Recuerdo ese siete de abril como un día triste. Tuve que pasar un luto. Una de las cosas más importantes que sé ahora es que el mejor pago no es el dinero, sino el éxito.

Discoteca Pachá en Barcelona
Discoteca Pachá en Barcelona

¿Y el nombre de Pachá?

Fue elección de mi mujer. Pachá resultaba un nombre muy sugerente y además, me decía que yo tenía que vivir como un pachá. En aquella época solo existían «boites».

¿Por qué la noche?

Eran los años cincuenta y yo tenía una novia en París a la que iba a ver. Me subía a mi seiscientos. Por la noche me llevaba a a los lugares de moda como eran Regines, Maxim, Le Castell… y pensé, ¿y por qué no abrir algo parecido en España? Veraneaba en Sitges y decidí que era el lugar perfecto para abrir una «boite». Y lo hice en 1966 y se convirtió en un éxito. Después, abrí Madrid e Ibiza.

Era el arquitecto de la noche. Tenía muchas franquicias de su negocio, que era intenacionalmente conocido.

Cuando me hablan de suerte, digo que estuve en el sitio justo en el momento oportuno.

En aquellos años en los que la llamada «gauche divine» eran sus clientes.

Mis clientes y mis amigos. Estaban Terenci y Ana María Moix, Ricardo Bofill y Serena Vergara, Rosa Regas, Oscar Tusquets, Serrat, Oriol Maspons, Teresa Gimpera… Barcelona era lo más.

¿Y en qué ha quedado de esa Barcelona cosmopolita?

Se la han cargado. Ahora es provinciana. Hay una alcaldesa que ha destrozado mi ciudad.

Cuando llegó a Ibiza no había mucha vida

Ninguna. Había cuatro hippies y cuatro colgados. Después empezó a venir gente con mucho dinero, figuras internacionales porque era un lugar paradisíaco. Por mi disco aparecían la Princesa Margarita de Inglaterra, los Rolling, Alain Delon, Dylan….

¿Pedían cosas extravagantes?

Pues no. No había nuevos ricos. Los que tenían dinero no hacían alarde. Ahora es a ver quién lo tiene más grande: la casa, el barco…

Tiene tres hijos, ¿alguno sigue sus pasos?

Solo Iria. Se encarga de «El Lío Ibiza» y estamos preparando otra apertura en Formentera. La mujer trabaja mejor que el hombre. Son mucho más prácticas y eficaces.

La muerte de Ángel Nieto fue una tragedia para todos...

Era mi amigo, mi hermano. Estamos preparando una estatua de él con su moto y todo para colocarla aquí en Ibiza. Fui yo quien le puso lo de 12 más uno. Es irremplazable.