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Irene Villa, treinta años después del atentado

La periodista y escritora nos habla del ejemplo de su madre, sus hijos, su exmarido y su nueva ilusión sentimental, David Serrato

Irene Villa
Irene Villa

Treinta años después del atentado de ETA que casi le quita la vida, Irene Villa ha transformado la adversidad en uno de los motores que impulsan su vida. Su ausencia de rencor, su ilusión por las cosas, su optimismo y su determinación le convierten en un gran referente para la sociedad. ¿Su lema?: «La clave está en cambiar el foco de la situación».

¿Cómo se supera el dolor?

Volver a nacer, porque estoy viviendo mi segunda vida desde aquel día. Es el mayor estímulo para cualquier ser humano. En lugar de odiar a los autores del atentado, amas, agradeces y bendices a quienes te salvaron.

¿No guarda rencor?

El rencor nunca ocupó un lugar en mi corazón, porque tenerlo te frena, limita y te daña. La única opción es pasar página, perdonando para que deje de doler. Sé por mi hermana que es mucho peor el dolor emocional que el físico… Tenemos que hacer un gran trabajo en perdonarnos a nosotros mismos, porque eso es lo que nos limita en todos los ámbitos de la vida.

¿Les ha contado a sus hijos cómo fue el atentado?

Claro. No les he ocultado nada.

La solidaridad es su bandera.

Es que no entiendo otra forma de vivir que volcándose en los demás, y siempre tengo proyectos relacionados con personas que se encuentran en situaciones desfavorables.

Estuvo casada durante años, pero aquella unión acabó en divorcio. ¿Es posible comparar los efectos del desamor con las secuelas de un acto terrorista?

En alguna ocasión he dicho que cualquier dolor personal es mayor que lo que puedan hacerte unos desalmados, pero tanto una cosa como la otra se sobrellevan lo mejor posible.

Tiene un nuevo amor. ¿Siente que la vida le resarce de aquel fracaso sentimental?

Conocer a mi actual pareja, David Serrato, me hizo ilusionarme nuevamente en el terreno amoroso, lo nuestro fue un completo flechazo. Y yo que pensaba que eso no existía, pues estaba muy equivocada. David es una gran persona, se dedica a lo mismo que yo, a sanar la vida de los demás a través de talleres, conferencias, el deporte y retiros. Y me ilusiona muchísimo colaborar en sus retiros transformadores.

¿Vuelve a pensar en otra boda?

Es muy pronto para pensar en ello.

¿Ya viven juntos?

No, cada uno en su casa, yo con mi madre y mis tres hijos.

Irene Villa y su exmarido, Juan Pablo Lauro en el desfile de Emidio Tucci
Irene Villa y su exmarido, Juan Pablo Lauro en el desfile de Emidio Tucci

Juan Pablo Lauro, su ex, acaba de conceder una exclusiva con su nueva novia, la cantante Nuria Fergó, y dice que está muy enamorado…

Pues me alegro por él y le deseo la mayor felicidad del mundo. Tenemos una relación cordial y de respeto. Nuestros hijos se van súper felices cuando viene a buscarles. Es un buen padre. Y, como le digo, mantenemos una buena relación, porque siempre pusimos a nuestros hijos en el medio. Si nosotros somos felices, ellos lo son, porque esa felicidad se transmite a los niños.

¿Sabía de ese noviazgo?

Solamente puedo decirle que no era ningún secreto. Por tanto, no me ha sorprendido que salga a la luz. Ahí me quedo.

¿Qué valores inculca a sus pequeños?

Principalmente, generosidad y sociabilidad, porque nada se asemeja al apoyo social, es nuestro más valioso salvavidas. También procuro que no tengan miedo a los cambios, porque son siempre para mejorar. Cuando sueltas, saltas y confías en que lo mejor está por venir, descubres un nuevo yo, mucho más sabio, evolucionado y potente que el anterior. Ese renacer es imprescindible y fundamental en la vida de cualquiera.

¿Cuando se mira al espejo qué rasgos reconoce?

Los de una mujer sencilla, alegre, a veces impaciente y auto exigente, pero siempre disfrutona. Mi esencia es la de una niña eterna. Esto que no me lo quite nadie nunca.

¿Cuáles son los proyectos más inmediatos de la Fundación Irene Villa?

Nuestro proyecto más próximo es celebrar la cuarta edición en Palma de Mallorca del «Mar de capacidades», una actividad de ocio, deporte y respiro familiar. También, con buceadores con discapacidad recogeremos residuos en el fondo marino. Y en la costa harán lo mismo personas discapacitadas y sus familias. Igualmente, organizamos terapias con animales, los niños con agenesia avanzan gracias a la equinoterapia.

En estos momentos disfruta de sus vacaciones veraniegas en Asturias junto a su familia, incluido David, y nos cuenta que «hemos hecho el descenso del río Sella en el apartado de piraguas adaptadas, ha sido la primera vez que lo hago con mis hijos y con mi pareja. Además, gracias a la ayuda de David, he quedado primera piragua mixta en mi categoría. Me siento súper contenta. Esta experiencia la llevó repitiendo desde hace años y es maravillosa. Como ya le digo, soy muy disfrutona», asegura.

Y con su madre siempre a su lado, su relación es especial.

Ella es una mujer vitamina, con una energía maravillosa de alegría y optimismo, lo contagia. Supo transmitirme esa forma de ver el mundo y le estoy agradecida, porque es así como estoy educando a mis hijos, viendo lo positivo de todo.