Política

Las protestas en Líbano se cobran la vida de su primer “mártir”

Un soldado mata a un manifestante y hiere a otros cinco al abrir fuego en una localidad al sur de Beirut. El caos se apodera del país tras 28 días de manifestaciones

Cientos de manifestantes se han congregado hoy en torno al palacio presidencial para exigir reformas y un nuevo Gobierno
Cientos de manifestantes se han congregado hoy en torno al palacio presidencial para exigir reformas y un nuevo GobiernoBilal HusseinAP

Cientos de personas marcharon en procesión este miércoles siguiendo a la comitiva que portaba el féretro de Alaa Abu Fajer en la plaza de los Mártires de Beirut, epicentro de las protestas. Su muerte a manos de un efectivo del Ejército libanés durante unas protestas en la noche del martes en la localidad de Khalde, al sur de la ciudad, ha hecho cambiar el rumbo pacífico de las manifestaciones en el Líbano.

Al paso del féretro se podía palpar en el ambiente la rabia de los manifestantes, quienes explotaron levantando barricadas y quemando basura o lo que encontraron a su paso en señal de protesta.

El líder de la comunidad drusa y presidente del Partido Socialista Progresista, Walid Jumblat, visitó a la familia de Fajer en el hospital y prometió que “el crimen sería investigado”. El soldado que le disparó y mató también hirió a otros cinco manifestantes, de carácter leve, según informaron testigos presenciales a LA RAZÓN.

El militar fue arrestado y puesto a disposición judicial, anunciaron las Fuerzas Armadas en una nota. El comunicado castrense añadía la versión "oficial" de lo sucedido: “Mientras un vehículo militar pasaba por la localidad de Khalde, un grupo de manifestantes atravesó la carretera y se enfrentó con los militares, forzando a un oficial a disparar para dispersarlo, hiriendo a una persona”, ya que el manifestante agredido murió desangrado en el hospital. Allegados de Fajer y manifestantes en señal de apoyo han hecho un altar con flores y velas rodeando el reguero de sangre que había dejado la víctima.

La ira de los manifestantes se exacerbó tras el discurso del martes por la noche del presidente del país, Michel Aoun, quien le dijo a los libaneses que llevan 28 días protestando en las calles, algo así como: “Si no os gusta lo que hay, iros”. Sus palabras fueron tomadas como una declaración de guerra y miles salieron de nuevo a las calles ayer a bloquear carreteras e incendiar neumáticos en señal de protesta.

Desde el mediodía, miles de manifestantes varados en la carretera de Hazmieh, que conduce al palacio Presidencial de Baabda, intentaron llegar sin éxito al complejo presidencial para mostrar a Aoun su desacuerdo. Las fuerzas de seguridad habían blindado la zona y cerrado con alambre de espino todos los accesos al palacio de Baabda. Ante la imposibilidad de conseguir su propósito, los manifestantes se han conformado con salir al puente de la autovía y desde allí protestar, golpeando con piedras el acero de barandilla del puente para hacer ruido.

El presidente dijo en su discurso del martes que el nuevo ejecutivo estará formado por tecnócratas y ministros del Gobierno paralizado por las protestas. Aoun quiere que en ese gabinete esté su yerno, Gibran Bassil, que es uno de los ministros que ha sido más criticado por los manifestantes antigubernamentales.“Bassil está fuera. No va a volver a ningún futuro gobierno”, dijo desafiante a LA RAZÓN Chantal, una joven manifestante que se dirigía a Baabda. En los próximos días se espera que el Parlamento se reúna para comenzar las consultas para elegir a un nuevo primer ministro, tras la dimisión de Saad Hariri, el 29 de octubre.

Aoun también habló de que no hace falta el uso de la fuerza del Ejército ni de las fuerzas del orden, ya que “la situación económica es tan crítica que el país se hundirá solo”. Casi un mes después del inicio de las mayores protestas en décadas, el Líbano hace aguas por todos lados. Las reservas de combustible están a punto de acabarse y los bancos están colapsados porque hay un fuerte déficit de dólares.

“Empleados de empresas privadas han sido despedidos estos días porque no hay dinero para pagar”, advirtió a LA RAZÓN, Nahla empleada de una empresa de telefonía móvil. Los bancos e instituciones educativas siguen cerradas por la huelga general.

Mientras los manifestantes que tomaron la carretera de Hazmieh intentaron mantener unas protestas pacíficas. Pero la tensión se palpa a cada momento. En la autovía del norte, a la altura de Jal el Dib, un seguidor del Movimiento Patriótico Libre, MPL, del presidente Aoun, trató de disparar con un fusil a los manifestantes que se encontraban allí. El Ejército lo detuvo al instante, pero hizo cundir el pánico entre la gente.

El soldado que disparó y mató al manifestante también hirió a otros cinco, de carácter leve, según informaron testigos presenciales a LA RAZÓN. El militar ha sido arrestado y puesto a disposición judicial, según la nota que publicaron la mañana de este miércoles las Fuerzas Armadas.

El comunicado castrense explica que “mientras un vehículo militar pasaba por la localidad de Khalde, un grupo de manifestantes atravesó la carretera y se enfrentó con los militares, forzando a un oficial a disparar para dispersarlos e hiriendo a una persona”, ya que el manifestante al que habían disparado por un militar murió desangrado en el hospital. En señal de apoyo, allegados de Fajer y varios manifestantes han hecho un altar con flores y velas rodeando el reguero de sangre que había dejado la víctima.

La ira de los manifestantes se exacerbó tras el discurso anoche del presidente del país, Michel Aoun, quien le dijo a los libaneses que llevan 28 días protestando en las calles, algo así como: “si no os gusta lo que hay, iros”. Sus palabras fueron tomadas como una declaración de guerra y miles salieron de nuevo a las calles a bloquear carreteras e incendiar neumáticos en señal de protesta.

Desde el mediodía miles de manifestantes permanecieron varados en la carretera de Hazmieh, que conduce al palacio presidencial de Baada, para mostrar a Aoun su desacuerdo. Las fuerzas de seguridad han blindado la zona y han cerrado con alambre de espino todos los accesos al complejo. Los manifestantes se han conformado con salir al puente de la autovía y desde allí protestar, golpeando con piedras el acero de barandilla del puente para hacer ruido.

Lebanese anti-government protesters offer flowers to army soldiers
Una manifestante ofrece una flor a uno de los militares que montan guardia en el área de Chevrolet, próxima a BeirutWAEL HAMZEHEFE

El presidente dijo anoche que el nuevo gobierno estará formado por tecnócratas y ministros del gobierno paralizado, por las protestas. El presidente quiere que en el futuro ejecutivo esté su yerno, Gibran Bassil, que es uno de los ministros que ha sido más criticado por los manifestantes antigubernamentales. “Bassil está fuera. No va a volver a ningún futuro gobierno”, dice desafiante a LA RAZÓN Chantal, una joven manifestante que se dirigía a Baabda.

Aoun también habló de que no hace falta el uso de la fuerza del Ejército ni de las fuerzas del orden, ya que “la situación económica es tan critica que el país se hundirá solo”. Casi un mes después de las mayores protestas en décadas, el Líbano hace aguas por todos lados. Las reservas de combustible están a punto de acabarse y los bancos están colapsados por que hay un fuerte déficit de dólares. “Empleados de empresas privadas han sido despedidos estos días porque no hay dinero para pagar”, advierte a LA RAZÓN Nahla, empleada de una empresa de telefonía móvil.

Mientras los manifestantes varados en Hazmieh están intentado llevar unas protestas pacíficas, en la autovía del norte, a la altura de Jal el Dib, un seguidor del Movimiento Patriótico Libre, MPL, del presidente Aoun, salió con un fusil a disparar a los manifestantes que se encontraban allí. El ejército lo detuvo al instante pero hizo cundir el pánico entre la gente.