Internacional

Nuevo retrato ecuestre de Kim Jong Un en el monte sagrado para los coreanos

El dictador norcoreano cabalga en un caballo blanco durante su visita al monte Paektu, un gesto “desafiante” para los analistas

El dictador de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha vuelto a ser protagonista de un pintoresco reportaje fotográfico. La propaganda norcoreana ha vuelto a difundir imágenes de Kim, a caballo, cabalgando sobre el nevado monte Paektu.

El monte Paektu, de más de 2.700 metros y ubicado en la frontera con China, es uno los lugares más simbólicos para el régimen Juche. Los historiadores y literatos norcoreanos ubican en esta idílica montaña el lugar de nacimiento de los antepasados de Kim.

Es la segunda vez que el líder norcoreano sube a este volcán, a caballo, en los últimos dos meses. La última vez se retrató en una situación similar fue prácticamente con la primera nevada después del verano. Eso sí, si en la ocasión anterior la única presencia femenina era su hermana pequeña, Kim Jo Yong, esta vez, además de los jerifaltes del Comité Central del Partido de los Trabajadores Coreano, ha estado acompañado por su pareja, Ri Sol Ju.

Otro de los cambios respecto a la visita anterior es que los adornos del caballo de Kim esta vez son dorados, mientras que la última vez, en octubre, la ornamentación era en cuero y plata. Parecen más lujosos esta vez que en octubre.

Según informa Reuters, a juicio de los analistas, hay que ver la difusión de las imágenes como un nuevo gesto del régimen de Pyongyang, al que se une la convocatoria de una reunión del Plenario del Comité del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte.

Los expertos aseveran que estos dos gestos apuntan a que el régimen de Kim Jong Un estaría intentando adoptar una postura más desafiante justo cuando se aproxima el final del plazo que Kim dio a Estados Unidos para reactivar las conversaciones bilaterales en materia de desnuclearización.

John Delury, experto en Corea del Norte de la Universidad de Yonsei, en Seúl, explica a la agencia Reuters que los gestos del régimen de Kim apuntan a que se está acabando el tiempo de los diplomáticos. “El mensaje es: ‘Prepárense, va a ser un año grande para nosotros’”. En opinión de Delury, “no va a ser un año de diplomacia y de cumbres sino más bien de fortaleza nacional”.

Delury ha hecho hincapié en que la visita a caballo de Kim al monte Paektu es un claro mensaje simbólico para los norcoreanos y para que sigan la senda que él marca. Según la agencia de noticias oficial, KCNA, la que ha difundido las imágenes de Kim, la visita de Kim al monte Paektu a caballo es la segunda que el líder norcoreano realiza en los últimos dos meses y en esta ocasión ha estado acompañado por altos mandos militares para alentar el “espíritu revolucionario”.

Kim ha advertido a Estados Unidos en varias ocasiones que tiene hasta final de 2019 para ofrecer más concesiones a Corea del Norte para reactivar las conversaciones sobre la desnuclearización o, en caso contrario, el régimen de Pyongyang afrontará "un nuevo camino".

Los analistas creen que esta nueva senda podría incluir la reanudación de los lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales o nuevas pruebas nucleares. En este contexto, Estados Unidos ha reclamado a Corea del Norte que renuncie a partes significativas de su arsenal nuclear antes de suavizar las sanciones contra Pyongyang, a lo que el régimen norcoreano ha respondido acusando a Washington de actuar como un "gángster" por impulsar un desarme unilateral

En declaraciones a la prensa en Washington el martes, el representante especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, ha dicho que Washington no abandonará el diálogo con las autoridades de Pyongyang.

En anteriores ocasiones, Biegun ha tratado de restar importancia al plazo dado por Kim, tildándolo de "artificial", y ha asegurado que sería un "enorme error" de Corea del Norte entrar en el terreno de las provocaciones, además de suponer una "oportunidad perdida" para el entendimiento entre ambos países.

Los medios estatales norcoreanos han publicado en las últimas semanas varias declaraciones de altos cargos gubernamentales en las que alertaban a Estados Unidos de que no debe ignorar los mensajes de advertencia.

El anuncio del régimen de Corea del Norte de que celebrará una reunión del Plenario del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte a finales de diciembre implica, según los analistas, que el Gobierno de Pyongyang está pensando en un tomar una decisión de calado. Este tipo de reuniones suelen celebrarse cuando Corea del Norte se dispone a anunciar cambios políticos importantes. Además, la convocatoria es poco habitual porque llega antes del vencimiento del plazo de final de año dado a Estados Unidos y antes del discurso de Año Nuevo de Kim Jong Un, según ha explicado Rachel Minyoung Lee, analista de la web especializada en Corea del Norte NK News.

El hecho de que Pyongyang esté eligiendo celebrar esta reunión antes de final de año indica una fuerte determinación”, ha asegurado. “El anuncio de la reunión del plenario del partido junto con la visita al monte Paektu apuntan a que la decisión será que Corea del Norte no cederá ante Estados Unidos y que continuará cargando a pesar de las dificultades”, ha augurado.

La agencia oficial norcoreana KCNA ha informado de que Kim ha visitado, montado en un caballo blanco y acompañado por altos mandos militares, los lugares más emblemáticos de la última guerra cerca del monte Paektu.

En anteriores ocasiones, Kim ha visitado el monte Paektu con motivo de acontecimientos destacados, incluidos varios lanzamientos de misiles. Su visita a caballo en octubre a este lugar emblemático para el régimen llevó a los analistas a pensar si Corea del Norte podría estar pensando en cambiar su estrategia en las negociaciones con Estados Unidos sobre la desnuclearización.

Según KCNA, la visita de Kim busca impulsar el “infatigable espíritu revolucionario” de los norcoreanos frente al “bloqueo sin precedentes y la presión impuesta por los imperialistas”. En la visita, Kim ha dicho que el país debe prepararse para el carácter “duro y prolongado” de la “revolución” norcoreana.

La reunión del plenario supondrá la primera vez que se reúne este órgano en dos ocasiones en un mismo año bajo el mandato de Kim, según ha destacado Delury. “No es una reunión estándar”, ha advertido. “Señala que la diplomacia podría estar suspendida y que verdaderamente van a actuar”, ha concluido.