Israel impone la cuarentena a los viajeros españoles y otros europeos por el coronavirus

Los ciudadanos procedentes de los países afectados por el virus a deberán permanecer aislados en una vivienda durante 14 días para poder entrar en el país

Tourists wear face masks in Jerusalem as seventh Israeli tests positive for coronavirus
Turistas llevan mascarillas en el caco antiguo de Jerusalén/EFEATEF SAFADIEFE

Israel anunció este miércoles que todo viajero que haya estado en las últimas dos semanas en España, Francia, Austria, Alemania y Suiza deberá permanecer dos semanas en cuarentena para poder entrar en el país.

Los extranjeros de estos países no podrán ingresar a Israel, a no ser que se comprometan a estar aislados 14 días en una vivienda, comunicó el Ministerio de Sanidad, que aseguró que las medidas se aplicarán en los próximos días.

España, que el martes registró su primera víctima mortal por el Covid-19, y estos nuevos estados se añaden a la lista de países que ya tenían restricciones, como Italia, China, Hong Kong, Macao, Tailandia, Singapur, Corea del Sur y Japón.

El primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, anunció estas estrictas medidas en una rueda de prensa y aconsejó a los israelíes no darse la mano.

Las autoridades han vetado a su vez los encuentros públicos de más de 5.000 personas, y desde hace una semana recomiendan a sus ciudadanos no viajar al extranjero si no es estrictamente necesario.

Según el Ministerio de Sanidad, actualmente hay 15 infectados en el país, aunque asegura que están en condición estable y que la propagación del Covid-19 se mantiene “bajo control”. También hay más de 6.000 personas en aislamiento, por lo que este lunes se habilitaron urnas especiales para que pudieran votar bajo extremas precauciones en las recientes elecciones.

El impacto del coronavirus también empieza a tener consecuencias económicas. Las restricciones para viajar impuestas han afectado a la principal aerolínea estatal El Al, que ha visto reducido en gran medida sus vuelos y hoy anunció que despedirá a un millar de sus trabajadores, lo que supone una sexta parte del total de su plantilla.