Covid-19

Sir Patrick Vallance, el científico que susurra al oído de Boris Johnson

El asesor del primer ministro británico es quien está marcando los tiempos y las polémicas estrategias para combatir al Covid-19

El “premier” Boris Johnson es un hombre siempre ligado a la polémica. Va prácticamente en su ADN. Y con la pandemia del coronavirus está nadando una vez más contracorriente. Mientras los Gobiernos a ambos lados del Atlántico ya han implantado el estado de emergencia, Downing Street sigue apostando, de momento, tan sólo por recomendaciones. Y en este sentido, Sir Patrick Vallance, el asesor científico principal del Ejecutivo, es el que está marcando los tempos.

El médico flanquea al primer ministro en cada una de las ruedas de prensa que se ofrecen en el Número 10 y al inicio de crisis ocupó grandes titulares al apostar por la “inmunidad colectiva” en vez de por el confinamiento: “La inmensa mayoría de los contagiados sufrirá trastornos leves y de ese modo conseguiremos construir cierta inmunidad colectiva para que más y más gente sean resistentes a la enfermedad y reduzcamos el número de casos”, matizó. La medida no estuvo exenta de críticas. “El Gobierno está jugando a la ruleta rusa con los británicos”, llegó a decir Richard Horton, editor de la prestigiosa revista The Lancet.

Antes de ser nombrado asesor científico del Gabinete en marzo de 2018, Wallance, que acaba de cumplir 60 años, forjó su reputación en la investigación médica, aunque en los últimos años había estado trabajando en la industria farmacéutica como directivo en GlaxoSmithKline. Como presidente de investigación de desarrollo de la compañía entre 2012 y 2017, ayudó a supervisar la aprobación de más de una docena de nuevos medicamentos para su uso en todo el mundo, que incluía tratamiento de enfermedades como el cáncer.

Por otra parte, su experiencia académica es extensa, con más de una década como profesor en la Facultad de Medicina del Hospital St George y en Facultad de Medicina de la UCL. Siempre había gozado de gran reputación entre sus colegas. Pero a día de hoy algunos cuestionan los tiempos con los que está jugando para luchar contra la pandemia.

Conforme los casos se incrementan en el país -ayer se registraban ya 71 muertes y 1,950 pacientes que habían dado positivo con Covid-19- el Ejecutivo ha elevado algo el tono, recomendando evitar contactos innecesarios, salir del país los próximos 30 días, mantenerse en cuarentena si tiene síntomas leves (aunque sea de resfriado) y trabajar desde casa en la medida de lo posible. Asimismo, las intervenciones quirúrgicas se han pospuesto al menos tres meses a partir del 15 de abril, para poder tener suficientes camas en hospitales.

Sin embargo, se siguen sin cerrar colegios y guarderías. “Revisamos continuamente la situación, pero, hoy por hoy, cerrar las escuelas no es una de las prioridades porque no consideramos que vaya a tener un gran impacto”, manifestaba Wallance ayer ante el Comité Sanitario de Westminster.

El experto asegura que el objetivo en esta crisis es reducir el número de muertes por debajo de las 20.000. “Para poner esto en perspectiva, cada año, con gripe estacional se cree que el número de muertes es de aproximadamente 8.000. Por lo tanto, si podemos reducir (ahora con coronavirus) las muertes por debajo de 20.000, sería un buen resultado”, matizó el médico que estima que puede haber ya 55.000 casos reales en el Reino Unido.

En este sentido, el científico jefe explicó que el aislamiento de contagiados que se aplica puede rebajar un 20 por ciento el pico; la cuarentena de hogares enteros, un 25 por ciento, y el distanciamiento social general un 50 por ciento. El aislamiento y protección de las personas mayores puede reducir la mortalidad entre un 20 y un 30 por ciento, dijo el experto, que indicó que esas medidas tendrán conjuntamente “un efecto significativo sobre el pico” de infecciones y estas deberían empezar a reducirse en “dos o tres semanas”.

Sobre la idea de que el Reino Unido está siendo lento en su respuesta al virus al centrarse en retrasar los contagios en lugar de actuar drásticamente para suprimirlos, Wallance señaló ante el comité que era “solo cuestión de semántica” y en realidad el único objetivo ha sido reducir el impacto del virus y “salvar vidas”.

En este sentido, advirtió de que, una vez se levanten las medidas impuestas para reducir los contagios, “no se sabe qué pasará”, y advirtió que existe la posibilidad de un repunte si las restricciones se quitan de forma demasiado rápida.

El problema es que las recomendaciones del Gobierno no están siendo restricciones como tal, por lo que el sector de la hostelería denuncia que queda en tierra de nadie: si cierran por decisión propia, los seguros no les cubren los gastos, pero si permanecen abiertos no pueden pagar a su plantilla porque no tienen clientes.

En este sentido, el ministro de Economía, Rishi Sunak, anunció ayer un potente programa de medidas que incluyen 330.000 millones de libras (385.000 millones de euros) en préstamos garantizados por el Estado para combatir los efectos que el coronavirus está provocando en la economía. El Gobierno va a ofrecer ayudas por valor de hasta 25.000 libras por empresa “para convertirse en un puente que ayude en este periodo de tiempo”. En el caso de empresas pequeñas, la ayuda ascenderá a 10.000 libras.