Italia empieza a ganar la batalla al coronavirus

Con 1.648 nuevos casos en las últimas 24 horas, el ritmo de contagios crece al ritmo de hace tres semanas. Los fallecidos ya rozan los 11.600

Thumbnail

Italia recibió ayer, por fin, una buena noticia. El número de contagiados no crecía a un ritmo tan bajo desde hace tres semanas, cuando todavía no se había disparado el número de casos de coronavirus. Los nuevas infectados en las últimas 24 horas fueron 1.648, por lo que la cifra total de enfermos se eleva hasta 75.528. Por otro lado, el dato de fallecidos continúa siendo muy alto, con 812 sólo ayer y 11.591 en total. Los científicos en Italia rechazan hablar de fechas concretas para contener la epidemia, pero destacan que “la ralentización del ritmo es una buena noticia”. Lo que se lleva días definiendo como “aplanar la curva”.

Con estas nuevas cifras, la tasa de letalidad de la enfermedad en el país transalpino sería del 8,7%, algo inferior a la de otros días, cuando ha llegado a superar el 10%. El porcentaje se obtiene con una simple división entre el número total de casos -contando curados y fallecidos- y quienes han perdido la vida. En España esa tasa sería todavía más alta, del 11%, con los datos actualizados de ayer. Sin embargo, los expertos subrayan que resulta absurdo en estos momentos establecer esta correlación. En China no llegó al 3%.

El motivo es tan simple como evidente: existen muchos más contagiados sin detectar, por lo que el porcentaje se eleva. En algunos lugares, tanto en España como en Italia, se ha denunciado que ha habido más fallecidos de los registrados a los que no se les ha hecho las pruebas, pero por lo general la cifra de víctimas mortales es mucho más fidedigna que la de contagiados. Sobre todo, porque las estimaciones calculan que el número de infectados podría ser más o menos unas 10 veces mayor. La semana pasada varios virólogos italianos se aventuraron a dar cifras aproximadas, que iban desde los 400.000 al millón de personas.

Así, el Instituto de Estudios Políticos Italiano (ISPI), un think tank que se dedica a estudiar diferentes fenómenos sociales, ha realizado un estudio que estima que la tasa real de letalidad en Italia estaría en el 1,14%. Para ello tomaba una cifra de 530.000 “contagiados plausibles”, por los 55.000 “contagiados reales” que daban la semana pasada las cifras oficiales. Hace ya más de un mes, en el país transalpino se pasó de hacer pruebas durante los primeros días a un número alto de personas -muchos de ellos asintomáticos- a realizar test solo a quienes tuviesen signos muy evidentes de la enfermedad. Esto último se produjo antes incluso del colapso de los hospitales y se acentuó con los centros médicos desbordados. Algo muy similar a lo que ha ocurrido en España.

Porque, también es evidente, que a más controles, más positivos. Y esto no sólo hace rebajar la tasa de letalidad hacia un indicador más real, sino que permite a los virólogos tener un estudio más completo del patógeno y a las autoridades manejar mejor el aislamiento de la población. Algunas regiones italianas, como Véneto, han realizado más pruebas que otras como Lombardía, donde se concentran la mayoría de los casos. Aunque ahora el Gobierno ha ordenado a nivel general que se hagan todas

las pruebas posibles y las buenas noticias es que pese a ello no sólo no se ha disparado el número de contagiados, sino que en los últimos días se aminora el ritmo. “Necesitamos un arco temporal mayor, no es fácil hacer una estimación a siete o más días, pero prefiero destacar la ralentización del crecimiento de los contagiados, la presión sobre las urgencias y de las UCI”, dijo ayer Franco Locatelli, director del Consejo Superior de la Sanidad. En Lombardía ayer se registró además el menor incremento en mucho tiempo, con 386 en un día.

La Organización Mundial de la Salud destaca que la situación en España e Italia tiende a estabilizarse y aunque los expertos locales aseguran que aún no se ha llegado al pico, la mayoría ya admiten que está cerca. Unas previsiones más cautas de las que se han hecho en España. Las cifras son engañosas, sí. Pero Matteo Villa, el autor del informe del ISPI, admite que son “las únicas que tenemos”, por lo que sirven como referencia a las autoridades para adoptar decisiones.

Salida escalonada de la pandemia

Al igual que la eclosión de la epidemia no fue igual en todas las regiones, la salida también será escalonada. Un nuevo informe, en este caso del Instituto Einaudi para la Economía y las Finanzas, calcula que si continúan las tendencias actuales, Italia podría ver cómo los contagios se reducen prácticamente a cero entre la primera y la segunda semana de mayo. Habrá regiones como Véneto -donde han hecho más pruebas- o Basilicata -con muy pocos casos- que lo podrían conseguir ya a mediados de abril.