Macron hizo “caso omiso” de la alerta del embajador de Pekín en diciembre

El semanario “Le Canard Enchainé” revela que el presidente francés pudo entonces preparar un stock de mascarillas, test y respiradores pero no lo hizo

French President Macron announces culture plan in Paris
La popularidad del presidente francés, Emmanuel Macron, ha caído seis puntos el último mes, hasta el 40%POOLReuters

¿Qué información manejaba Macron en el mes de diciembre sobre el coronavirus? Esta pregunta promete generar una gran tormenta política en Francia a partir de las revelaciones que este miércoles hacía “Le Canard Enchainé”. Según la publicación, la Embajada de Francia en Pekín puso en conocimiento del Elíseo datos lo suficientemente reveladores como para que Macron no hubiese hecho “caso omiso”. Fue el propio embajador galo en la capital china, Laurent Bili, quien se encargó de hacer llegar informaciones precisas sobre la aparición del virus en Wuhan y, según relata “Le Canard”: “Cuando estas informaciones llegaron a París, todavía era posible para un presidente con conciencia de responsabilidad, constituir un buen stock de máscaras, tests y respiradores. Pero Macron no tuvo tiempo de pensar en ello”.

La publicación, que no entra en detalles sobre la calidad y precisión de las informaciones que presuntamente ya manejaba el jefe de Estado francés, es en todo caso demoledora para la erosión del Ejecutivo, teniendo en cuenta que se suma a otra advertencia que en su día ya hizo saltar chispas: la de la ex ministra de Sanidad, Agnés Buzyn, que llegó a señalar de forma personal tanto a Macron como al primer ministro, Edouard Philippe, la magnitud de la epidemia que se avecinaba. La primera de sus alertas de forma directa en forma de mensaje al presidente fue el 11 de enero.

El primer caso oficial de positivo confirmado en suelo francés fue el 24 de enero, pero revelaciones de un estudio retroactivo llevado a cabo por médicos de varios hospitales de la región parisina revelado esta semana señalan ya la aparición de un positivo el 27 de diciembre. Una información que reabre toda la cronología de la pandemia y que hace suponer que el virus ya circulaba por Europa a finales de 2019.

La cronología retrospectiva de informaciones comienzan a hacer más erosión en el Ejecutivo que las propias voces de la oposición parlamentaria, donde a diferencia de otros países, quedan más difuminadas por el sistema francés con un partido en el poder que tiene una amplia mayoría en la Asamblea Nacional y, sobre todo, con una inercia histórica ciudadana de cerrar filas entorno al poder en los momentos de las graves crisis.

Pero los franceses toman nota de la cronología que esta crisis va desarrollando y lo hacen notar en los sondeos. Según el último publicado por Ifop y aparecido este miércoles, un 40% aprueba la gestión del presidente en estos momentos, lo que supone una caída de 6 puntos en un mes.

La erosión que la crisis está suponiendo para el Ejecutivo galo se plasmaba este martes en el Senado. Teóricamente, el Senado era el principal obstáculo, ya que el Gobierno cuenta con una holgada mayoría en la Asamblea Nacional que no hace dudar de su aprobación final antes de que acabe esta semana. Así, la Cámara Alta rechazó en un principio el plan del Ejecutivo e introdujo numerosas enmiendas como la modificación de su duración hasta el 10 de julio (y no hasta el 24 como quería Macron).

No fue la única modificación, ya que el nuevo texto asume varias enmiendas contrarias a la posición inicial del Gobierno. La más relevante: contempla medidas para «aligerar la responsabilidad penal» de empresarios o cargos públicos que deban adoptar decisiones para la aplicación del inicio del desconfinamiento previsto a partir del 11 de mayo.