¿Peligra el futuro de Hong Kong como centro financiero en Asia?

La inseguridad jurídica alejará inversiones, aseguran los expertos. Las grandes fortunas chinas buscan ya otros destinos

La tramitación de la ley de seguridad nacional ha llenado de incertidumbre todo lo que rodea a este importante centro financiero internacional. Mientras los grandes inversores contemplan con precaución el escenario que se dibuja en Hong Kong y las fortunas chinas investigan dónde mover su dinero, Estados Unidos amenaza con imponer aranceles más altos a las exportaciones, limitar los intercambios comerciales u obligar a los hongkoneses a obtener un visado para viajar al país norteamericano.

Esos movimientos supondrían la primera respuesta de la Administración Trump después de que el secretario de Estado, Mike Pompeo, abriera la puerta a revocar el estatus preferencial que otorga a Hong Kong desde 1997 y que lo ayudó a convertirse en un centro financiero global. Según declararon fuentes anónimas a la agencia Reuters, todavía no se ha tomado una decisión definitiva al respecto y ésta dependerá de cómo se implemente la normativa en la ex colonia británica.

Represalias de EE UU

Los castigos que baraja Washington podrían afectar a funcionarios chinos, entidades gubernamentales y de seguridad o empresas involucradas en la aplicación de la norma. Asimismo, se podrían suspender los aranceles preferenciales a los productos de Hong Kong y ponerlos al mismo nivel que las exportaciones de China continental, sujetas a altas tasas a causa de la guerra comercial entre las dos potencias.

La urbe, que hasta ahora se ha beneficiado de su proximidad a China y su sistema legal independiente, podría perder su posición como centro financiero global a causa de una fuga de capital y talento derivada de la imposición de la ley. Algunos analistas auguran malos tiempos para las finanzas en la ex colonia, ya que advierten que las grandes fortunas chinas podrían depositar menos fondos en Hong Kong temerosas de que la ley permita a las autoridades continentales rastrear y confiscar su riqueza. Según los bancos locales, más de la mitad de la riqueza privada, estimada en la ciudad de más de un billón de dólares, proviene de chinos de la zona continental y muchos de ellos estarían observando Singapur, Suiza y Londres como nuevos destinos para depositar sus fortunas.

Mayores costes de inversión

Asimismo, los inversores coinciden en que la actual incertidumbre se podría traducir en mayores costos de inversión. Para ellos, la ley de seguridad nacional podría socavar las numerosas ventajas comerciales de la ciudad, incluido su entorno regulatorio independiente y la jurisdicción de derecho consuetudinario para la propiedad y los derechos contractuales. Por el momento, no tienen otra opción que la de permanecer atentos hasta que se conozcan más detalles sobre el nuevo marco legal con el fin de decidir si más adelante necesitan realizar cambios importantes en sus estrategias comerciales.

Con todos estos interrogantes, habrá que ver si finalmente Pekín está dispuesto a situar la política por encima de la economía en la implementación de la nueva ley. Para el abogado y autor Antony Dapiran, «si Hong Kong no puede servir eficazmente como un refugio seguro aislado de los riesgos políticos de hacer negocios en el resto de China, no hay razón para que las empresas internacionales estén aquí: pueden ir directamente a China o establecerse como base en otras partes de Asia».

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