Primer caso de coronavirus en la castigada Idlib, último bastión rebelde de Siria

El "paciente cero" es un médico del Hospital Bab al Hawa que había llegado recientemente desde Turquía. Tras dar positivo, el centro médico ha cerrado sus puertas

Imagen de archivo de un miembro de una asociación humanitaria desinfectando dentro del hospital Ibn Sina en Idlib, Siria.
Imagen de archivo de un miembro de una asociación humanitaria desinfectando dentro del hospital Ibn Sina en Idlib, Siria.Ghaith AlsayedAP

El área más devastada y empobrecida de Siria, la provincia de Idlib, en manos de los rebeldes, se ha convertido en el nuevo foco de contagio del Covid-19, después de que se haya confirmado el primer caso de contagio, según informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Teniendo en cuenta que en esta provincia del norte de Siria hay más de un millón de desplazados internos, bajo condiciones de insalubridad y hacinamiento, han saltado las alarmas de que el virus pueda extenderse rápidamente en los campamentos de desplazados.

El paciente 0 es un médico del Hospital Bab al Hawa que había llegado recientemente desde Turquía. Tras dar positivo, el centro médico ha cerrado sus puertas. La administración del hospital anunció además una serie de medidas para impedir la entrada y salida de personas y ha puesto en cuarentena a todos los pacientes, el personal médico y sus familiares, en un intento por evitar la propagación de la pandemia.

Con un sistema de salud arruinado por más de nueve años de guerra, una propagación de la pandemia podría ser mortal para una población vulnerable como son los desplazados.

La confirmación del primer caso en Idlib es "un duro golpe para los millones de civiles, principalmente mujeres y niños, que viven en esta área", indicó en un comunicado Sonia Khush, directora del área de respuesta de Save the Children en Siria.

Desde Febrero, la provincia de Idlib vive un frágil alto el fuego que ha permitido el regreso de medio millón de desplazados que tuvieron que huir de sus casas por la ofensiva del gobierno sirio y han regresado a unos hogares medio destruidos. Por ese motivo, mantener el cese de las hostilidades entre los grupos insurgentes y las fuerzas progubernamentales es vital para contener un brote en Idlib.

Siria, no ha sido un país especialmente golpeado por el coronavirus pero los deficientes medios sanitarios podrían hacer subir el numero de casos y de muertes. Hasta la fecha, según datos oficiales, se han registrado 372 casos de Covid-19, incluidas 14 muertes.

No obstante, dada la falta de pruebas, se cree que el número de contagios y muertes es mayor. Hasta el 30 de junio, solo 1.661 test se habían llevado a cabo en el noroeste de Siria, según Save the Children.

A la amenaza de la propagación del coronavirus entre la población más vulnerable hay que añadir la falta de ayuda humanitaria en esta región. Rusia y China vetaron a principios de semana en el Consejo de Seguridad un texto de Alemania y Bélgica que proponía extender durante otro año la autorización a la ayuda transfronteriza a través de dos puntos en la frontera entre Siria y Turquía, en Bab al Salam, que comunica con la región de Alepo, y en Bab al Hawa, que da acceso a la región de Idlib. Moscu argumenta que la autorización de la ONU viola la soberanía de Siria, y que la ayuda podría canalizarse de forma progresiva a través de las autoridades sirias a medida que estas recuperan el control de los territorios.