Política

El Parlamento de Egipto autoriza a Al Sisi para iniciar una intervención militar en Libia

El presidente declaró la semana pasada que “Egipto es capaz de cambiar la escena militar en Libia y tiene uno de los ejércitos más poderosos en el mundo árabe y en África”

El Parlamento de Egipto ha dado este lunes autorización al presidente, Abdelfatá al Sisi, para iniciar una intervención militar en Libia en apoyo a las autoridades asentadas en el este del país, enfrentadas al Gobierno de unidad, con sede en Trípoli y reconocido por Naciones Unidas. Así, ha dicho en un comunicado que “ha aprobado por unanimidad enviar elementos de las Fuerzas Armadas egipcias en misiones de combate fuera de las fronteras del Estado egipcio para defender la seguridad nacional egipcia en la dirección estratégica oeste contra actos de milicias criminales y elementos terroristas extranjeros hasta que termine la misión de las fuerzas”.

Los parlamentarios han revisado las conclusiones de la reunión celebrada el domingo por el Consejo de Defensa Nacional, que dijo que El Cairo busca estabilizar la situación y evitar que se crucen las ‘líneas rojas’ citadas por el mandatario egipcio, en referencia a las ciudades libias de Sirte y Al Jufra. En este sentido, los parlamentarios han aprobado además los esfuerzos del Ejército y han agregado que “ni el pueblo (egipcio) ha decepcionado al Ejército ni el Ejército ha decepcionado al pueblo egipcio”, según ha informado el diario ‘Al Ahram’. “La nación egipcia, a lo largo de la historia, ha abogado por la paz, pero no acepta intromisiones ni renuncia a sus derechos. Egipto es extremadamente capaz de defenderse a sí mismo, a sus intereses, a sus hermanos y vecinos, de cualquier peligro o amenaza”, han sostenido.

Por ello, han subrayado que “las Fuerzas Armadas y su cúpula tienen el derecho constitucional y legal para determinar cuándo y dónde responder a estos peligros y amenazas”. La reunión del Parlamento fue convocada debido a que la Constitución del país recoge que el presidente, que es “líder supremo de las Fuerzas Armadas”, no puede declarar la guerra o enviar tropas fuera del país sin “buscar la opinión del Consejo de Defensa Nacional y sin tener la aprobación de una mayoría de dos tercios de los parlamentarios”.

El presidente del Parlamento, Alí Abdelaal, resaltó antes de la misma que la reunión tiene lugar a puerta cerrada y ha agregado que “ni siquiera el personal del Parlamento tiene permiso para participar”. Al Sisi declaró la semana pasada que “Egipto es capaz de cambiar la escena militar en Libia y tiene uno de los ejércitos más poderosos en el mundo árabe y en África”, después de que el Parlamento asentado en el este de Libia solicitara “a las Fuerzas Armadas egipcias que intervengan para proteger la seguridad nacional de Libia y Egipto”.

La petición del Parlamento de Tobruk se produjo después de que Al Sisi amenazara con una intervención directa para “garantizar la estabilidad nacional”, cuya legitimidad sostuvo en base a la intervención de Turquía del lado del Gobierno de unidad libio con sede en Trípoli frente a la ofensiva del mariscal de campo Jalifa Haftar, leal a las autoridades orientales. El mandatario egipcio afirmó además que El Cairo consideraba una ‘línea roja’ las localidades de Sirte y Al Jufra y advirtió de que la intervención tendría lugar si las fuerzas leales al Gobierno de unidad entraban en las mismas. Haftar, que cuenta con el respaldo de Egipto, Rusia y Emiratos Árabes Unidos (EAU), lanzó en abril de 2019 una operación para hacerse con el control de Trípoli, la capital y donde tiene su sede el Gobierno de unidad que lidera Fayez Serraj. Tras el avance inicial, el conflicto quedó estancado hasta que Turquía decidió intervenir del lado del Gobierno libio, revirtiendo la situación y expulsando a las fuerzas de Haftar. La batalla está ahora en torno a la ciudad de Sirte, ciudad natal del difunto Muamar Gadafi.

Por su parte, el ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, ha reiterado este lunes el apoyo de Ankara al Ejecutivo de unidad y ha recalcado que “el entrenamiento militar, la cooperación y las actividades de asesoría continúan” en el país. “Quiero que todo el mundo sepa que siempre estamos al lado de nuestros hermanos libios. Nuestro objetivo es que Libia viva en paz, tranquilidad y seguridad”, ha manifestado, tras una reunión con el ministro del Interior del Gobierno de unidad libio, Fazi Bashaga, y el ministro del Interior de Malta, Byron Camilleri. “Sabemos que el mayor obstáculo para este objetivo es el golpista Haftar”, ha apuntado Akar, quien ha reclamado a los países que apoyan al mariscal de campo que retiren su respaldo, tal y como ha recogido la agencia estatal turca de noticias, Anatolia. La duplicidad institucional en Libia se retrotrae a las elecciones parlamentarias de 2014, que dividieron las administraciones, sin que las asentadas en el este --anteriormente reconocidas por la comunidad internacional-- y el Gobierno de unidad, surgido de un acuerdo en 2015, consiguieran pactar su unificación desde entonces.