La división de la derecha pone en bandeja la victoria del delfín de Evo Morales

Luis Arce se sitúa primero en todos los sondeos pero podría disputar la presidencia de Bolivia en segunda vuelta frente a un candidato conservador

La renuncia de la presidente conservadora Jeanine Áñez como candidata a las elecciones presidenciales del próximo 18 de octubre deja vía libre a una posible unión de las fuerzas conservadoras para derrotar al izquierdista Luis Arce, candidato del partido de Evo Morales. Pero batallas personales entre candidatos y las diferencias regionales parecen alejar esta posibilidad. Áñez no logró despuntar en las encuestas, que la situaban en cuarta posición. Además, arrastra una controvertida gestión de la pandemia, que ya ha dejado 131.000 positivos y algo más de 7.600 fallecidos en Bolivia.

Tras la retirada de Áñez son siete los candidatos a estas elecciones, si bien solo tres parecen tener posibilidades. Hasta el momento, los sondeos dan como vencedor a Arce, del Movimiento al Socialismo, con más de un 30% en las encuestas. Algunas incluso le sitúan ligeramente por encima del 40%. En segunda posición quedaría Carlos Mesa, que en las elecciones de octubre pasado quedó segundo, según la autoridad electoral, si bien este resultado fue tachado de fraudulento, dando origen a una crisis social y política que acabó con la salida de Evo Morales del país.

La retirada de Jeanine Áñez tiene objetivo favorecer la concentración del voto conservador en torno a la figura de Luis Fernando Camacho, furibundo enemigo de Evo Morales. “Lo hago para sumar a la victoria de los que no quieren la dictadura, si no nos unimos, vuelve Evo”, dijo la actual presidenta tras anunciar que abandona la carrera electoral.

Para vencer en primer ronda se necesitan el 50% de los votos o diez puntos de diferencia con el segundo y un piso superior al 40%. Si finalmente hay una segunda vuelta, prevista para el 28 de noviembre, la derecha habría de concurrir unida si quiere vencer a la izquierda, según resalta los analistas locales.

Luis Arce

Es el delfín de Evo Morales y el candidato que está al frente de las encuestas por el partido Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP). Este economista graduado en la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz tiene una maestría en la Universidad de Warwick y trabajó en el Banco Central de Bolivia. Es uno los hombres más fieles a Evo Morales, de hecho trabajó como su ministro de Hacienda desde que llegó a la presidencia en el año 2006. Se le consideró durante mucho tiempo el responsable del auge económico de Bolivia, alabado incluso por el Fondo Monetario Internacional. Bolivia registró un crecimiento continuado superior al 5% al tiempo que logró reducir las desigualdades sociales sin desvincularse de las instituciones financieras internacionales.

Luis Fernando Camacho

Lidera la alianza Creemos y se posiciona tercero en las encuestas y es uno de los favoritos en el oriente del país. Este abogado, docente universitario y empresario tiene una activa participación cívica desde su juventud. Tras las elecciones de octubre se convirtió en un altavoz contra la gestión de Evo Morales y convocó un paro indefinido en el país para denunciar “el fraude electoral de Evo Morales”. “Lo hago para sumar a la victoria de los que no quieren la dictadura, si no nos unimos, vuelve Evo”, dijo entonces. Es conocido por sus principios católicos y ultraconservadores y a menudo aparece en actos públicos con una Biblia en la mano. Participó en los Comités Cívicos Provinciales de la Cruceñidad y el Comité Pro Santa Cruz, donde ejerció un poder determinante en la caída de Morales. Anteriormente había sido director de la Cámara de Industria y Comercio, Servicios y Turismo.

Carlos Mesa

Candidato de Comunidad Ciudadana, este periodista e historiador sintió que Evo Morales le había robado las elecciones presidenciales de octubre del año pasado. Fue vicepresidente en 2002, pero tras su renuncia por las protestas en las calles, Mesa asumió el poder, en el que se mantuvo durante dos años hasta que él mismo dimitió por el malestar social. Se le considera un aspirante moderado y de tendencia liberal y en torno a su figura se aglutinan parte de las clases medias urbanas. Mesa, que apela la voto útil pare vencer al “evismo”, ha sugerido que la retirada de Tuto Quiroga le daría más tracción en las encuestas. “Pienso que hay candidatos que no tienen ninguna posibilidad, que han ocupado cargos de responsabilidad, y en su conciencia deberían establecer si deciden retirar su candidatura”, dijo el ex presidente. En la encuesta de Mercados y Muestras, Mesa obtiene un 22 % de apoyo y una proyección sobre votos válidos hasta un 33%.

Jorge “Tuto” Quiroga

Candidato de Libertad y Democracia (Libre 21) es uno de los aspirantes con más experiencia en la arena política. No en vano fue presidente en 2001. Formado en Estados Unidos, donde se graduó como Ingeniero Industrial, trabajó en una empresa minera y en el Banco Mercantil de Bolivia. Su andadura política se inició en los años noventa como ministro de Finanzas. En 1997 llevó a la vicepresidencia durante el mandato de Hugo Banzer Suárez, y tras renuncia de este Quiroga ocupó la Presidencia del país en 2001 y hasta 2002. El 2005, fue candidato presidencial por la agrupación ciudadana Podemos pero perdió con el 28% de los votos.