Trump podría recibir el alta este mismo lunes, según sus médicos

A pesar de que llegó a necesitar oxígeno el viernes y el sábado, el presidente “sigue mejorando y sus signos vitales son estables”

El médico del presidente Donald Trump, Sean Conley, ha vuelto a hacer declaraciones a la prensa sobre el estado de salud del mandatario. Estados Unidos y el mundo está pendiente de cómo evoluciona Trump, más cuando falta un mes para las elecciones presidenciales de 2020.

Desde el hospital Walter Reed National Military Medical Center en Bethesda, donde el presidente lleva ingresado desde el viernes tras su positivo en covid-19, Conley señaló que “Trump ha permanecido sin fiebre desde el viernes por la mañana”.

Flanqueado por el equipo médico Conley añadió que “sus signos vitales son estables”.

Y es que Trump “continúa mejorando”. Es más, el doctor anunció que mañana lunes, si su condición sigue mejorando, podrían darle el alta hospitalaria.

Eso sí, Conley reconoció que el presidente tuvo el viernes “fiebre alta” y un nivel de oxígeno en sangre por debajo del 94% y nuevamente el sábado".

“El nivel actualmente es del 98%”, señaló el equipo médico de Trump.

Conley confirmó que el mandatario fue conectado a oxígeno suplementario el viernes por la mañana al experimentar una caída de los niveles en sangre, una caída que se repitió con menor gravedad el sábado

Poco antes, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Robert O' Brien, había comentado en una entrevista en la CBS que había hablado con el jefe de Gabinete (Mark Meadows) y que "las buenas noticias son que el presidente se siente muy bien y de hecho, quiere volver a la Casa Blanca y al trabajo, pero creo que se tiene que quedar en el Walter Reed (el hospital militar) al menos durante otro periodo de tiempo.

Ayer, las informaciones que llegaban sobre el estado de salud del presidente fueron caóticas. Mientras que el médico de Trump aseveraba que ya no tenía fiebre ni necesitaba oxígeno y aludía “erróneamente” a las 72 horas que el presidente llevaba diagnosticado, su jefe de Gabinete, Meadows, indicaba que el viernes los signos vitales del mandatario eran “muy preocupantes”.