Una niña de 11 años se suicida tras la liberación del hombre que la violó durante 6 años

La menor no pudo soportar la idea de volver a encontrarse con el hombre, de 60 años, que vivía en la misma localidad

Annaliesse era una niña extrovertida y alegre
Annaliesse era una niña extrovertida y alegreArchivoLa Razón

La niña australiana de origen indígena Annaliesse Ugle tenía 11 años y una mirada dulce y alegre a pesar de haber sido víctima de abusos sexuales durante 6 años por parte de un hombre de 60 años. La madre la definía como una niña que “tenía una personalidad encantadora, era alegre y extrovertida”.

Annaliesse era la cuarta de cinco hermanos y cuando le contó a sus padres lo que sucedía, denunciaron los hechos a las autoridades. El hombre, con numerosos antecedentes por abuso de menores, fue detenido pero fue puesto en libertad en cuestión de horas. Una decisión que fue ratificada posteriormente por un juez a pesar de que la niña afirmaba que había abusado de ella entre 2014 y 2020.

Annaliesse no se sentía segura y sólo con pensar en que su agresor estaba libre se le venía el mundo encima. Hasta tal punto que decidió quitarse la vida el pasado martes. No pudo soportar la idea de volver a encontrarse con él. El violador llevaba un mes libre y vivía en el mismo pueblo. La madre dijo que no se sentía cómoda sabiendo que estaba tan cerca a pesar de que las condiciones de libertad bajo fianza le impedían tener contacto con la niña. Pero ella seguía teniendo miedo.

Más de un centenar de familiares y seres queridos reunieron en el hospital, algunos durmiendo en sus coches, para despedirse de ella. Annaliesse será recordada en una vigilia con velas en las escaleras de la Casa del Parlamento esta noche.

“Es muy, muy triste. Que una niña de 11 años se quite la vida está más allá de toda descripción”, dijo el primer ministro Mark McGowan. "Tengo una hija de 11 años, está más allá de la comprensión. Claramente, se cometió un error. La policía lo ha reconocido. Lamento mucho por todos los involucrados que haya ocurrido toda esta serie de hechos”, declaró.

“Habrá una investigación coronaria completa sobre estos asuntos y la brigada de abuso infantil obviamente continúa investigando los asuntos. Es sólo una tragedia humana”, adelantó.

El presunto delincuente, que aún no se ha declarado culpable, enfrenta casi una docena de cargos, incluida la penetración sexual de un menor de 13 años y el trato indecente. Volverá a comparecer ante el juez a finales de este año.

El comisionado asistente de la policía de Washington, Jo McCabe, admitió que el hombre no debería haber obtenido la libertad bajo fianza. “Que alguien tan joven se quite la vida es inaceptable y trágico y muchas preguntas deben ser respondidas”, dijo. “Una evaluación inicial de este caso me dice que la fianza policial debería haberse opuesto y no considerado en este caso”, lamentó.

La directora del Proyecto Nacional de Prevención del Suicidio y Recuperación de Trauma, Megan Krakouer, que ha estado apoyando a la familia, afirmó que se debe romper el silencio en torno al abuso sexual infantil, informa “The West Australian”.

Gerry Georgatos, otro de los directores del proyecto, dijo que el presunto violador no debería haber recibido la libertad bajo fianza, y que las leyes de prisión preventiva deben fortalecerse para los acusados de abuso sexual infantil. “La policía también debe hacer mucho más para ayudar a las familias empobrecidas y vulnerables”, añadió.