Guerrilla urbana en Nápoles contra el toque de queda

Cientos de personas protestan por el anuncio del inminente confinamiento de la región ante el aumento de contagios

La noche del sábado ha empezado de nuevo con disturbios en Nápoles, en los alrededores de la plaza de Martirii, después de que ayer, la noche del viernes, la ciudad estrenara el toque de queda como medida de prevención contra el virus. En toda la región de Campania, a la que pertenece Nápoles, no se puede pisar la calle desde las 23 horas a las 6 de la madrugada. El presidente regional, Vincenzo De Luca, había anunciado horas antes que todo el territorio se encamina hacia un cierre total, que podría producirse ya la semana que viene, y decenas de personas comenzaron a organizarse.

La movilización se produjo a través de las redes sociales. Cientos de personas salieron a la calle en señal de protesta y algunos de ellos convirtieron la manifestación en disturbios. Por el momento hay dos personas arrestadas y una investigación abierta.

Ya durante el día los hosteleros habían mostrado su disconformidad con las medidas. Pero al caer la noche algunos transformaron ese malestar en violencia. A ninguno de los presentes le faltaba la mascarilla e incluso muchos de ellos iban encapuchados para no ser reconocidos. Se sospecha que entre los alborotadores podría haber hinchas del equipo de fútbol del Nápoles o la criminalidad organizada, los sospechosos habituales.

Turbas de gente quemaron contenedores, rompieron mobiliario urbano y se liaron a golpes con coches de Policía. Las escenas eran de guerrilla urbana. Los dos arrestados ya tenían antecedentes por otros episodios violentos y posesión de droga.

Campania no es la única región bajo el toque de queda. La misma noche del viernes, Lazio, a la que pertenece Roma, también se había sumado a esta disposición. En la capital también hubo protestas de los empleados de los restaurantes, aunque de un modo pacífico.

Lombardía había asumido antes también la prohibición de salir a la calle y en las próximas horas se añadirán Piamonte o Calabria. Tras las últimas medidas demasiado suaves del Gobierno para contener el virus, están siendo las regiones las que están tomando decisiones más drásticas.

Sin embargo, el Ejecutivo de Giuseppe Conte prepara ya un nuevo paquete de restricciones. La prensa italiana publicó anoche el borrador de un nuevo decreto en el que se estaría estudiando la posibilidad de cerrar los bares a las 6 de la tarde, clausurar gimnasios o piscinas y no permitir la apertura a los centros comerciales durante los fines de semana.

El objetivo es salvar los colegios, aunque las clases presenciales podrían verse reducidas al 75%. Aún así, el decreto todavía está en fase de estudio y ya ha ocurrido en otras ocasiones que se van filtrando unos contenidos que después quedan diluidos cuando pone su firma el primer ministro, Giuseppe Conte.

Se trataría del tercer paquete de medidas de Conte en los últimos 10 días, por lo que queda demostrado que el Gobierno está reaccionando tarde cuando se ha visto inmerso en esta segunda ola, como han denunciado colectivos médicos. El primer ministro ha querido optar por una línea prudente, pero sus disposiciones han ido quedando obsoletas ya en el momento de aplicarse.

Italia registró este sábado 19.644 nuevos contagios en las últimas 24 horas, un nuevo récord que ya ha puesto al país en una situación muy delicada. Lombardía, Campania y Lazio -las que ya aplican el toque de queda-, se llevan la peor parte, aunque la epidemia se sigue extendiendo por el norte, como ya ocurrió durante la primera ola. En Milán ya han vuelto a activar un hospital de emergencia para covid que ya pusieron en marcha la primavera pasada.