Alta participación en el referéndum de Chile

Histórica votación para definir si se redacta o no una nueva Constitución. Los chilenos acuden en masa ante estrictas medidas sanitarias para evitar contagios

La mayoría de los locales de votación estaban constituidos a las 8:00 am y temprano empezaban a llegar votantes a votar en el referéndum en el que los chilenos decidirán si cambian la Constitución heredada de la dictadura de Pinochet. Las medidas sanitarias implementadas para evitar contagios por Covid-19 como aforos controlados dentro de las salas, entrega de alcohol gel, horario preferente para adultos mayores e inspección de Carabineros, provocaron aglomeraciones afuera de los recintos de votación.

Pese a ello la gente acudió a votar de forma masiva, incluso una importante cantidad de adultos mayores, panorama que no se había visto de manera tan evidente en votaciones anteriores. Es el caso de la española reciente en Chile hace 30 años María Alonso (72) quien se dirigió temprano a su local de votación. “Estoy muy emocionada de poder ejercer mi derecho a votar porque creo que debemos comunicar a la clase política los cambios que queremos en Chile. No quiero vivir con temor ni violencia. Quiero que en Chile podamos vivir en paz”.

Juan Luis Peralta (38) vota en el centro de Santiago y asegura que vivió un proceso tranquilo: “Como en los mejores días del Chile previo al 18 de octubre, se observa un marcado respeto y sentido cívico en el local de votación, una cultura que si bien parece haberse desvanecido para dar paso a la intolerancia, hoy florece como un recuerdo de lo que fue alguna vez (…) nada parece intimidar al chileno que cree que con esta votación puede mejorar su país o defenderlo de quienes desean destruir las estructuras de prosperidad”.

“Tuve la suerte que el proceso de votación fue expedito, a pesar que había muchísima gente, fue bien organizado y rápido. Yo voté “Rechazo” y no espero que gane, y Convención Mixta, que sí espero tenga mejor suerte. Me parece que desechar todo perdiendo la objetividad no es algo sano, algo tendrá bueno que se pueda rescatar”, comenta Lorena Montecinos (39).

Futuro económico post plebiscito

Para el economista y académico de la Universidad Central, Jean Paul Quinteros, si bien Chile ha tenido un buen rendimiento económico dentro de la región, la molestia de la población radica en que aún existen diferencias importantes en aspectos relacionados con la desigualdad.

“Chile ha tenido una buena salud en términos de comportamiento de respuesta ante las crisis e impacto en términos de indicadores macroeconómicos como el PIB y la inflación. Pero hay que considerar el aspecto microeconómico y es ahí donde el país ha estado al debe, específicamente en aspectos relacionados con el aseguramiento de las necesidades fundamentales. Es ahí donde descansa principalmente el estallido social que responde al desconecto generalizado que se tiene sobre esas temáticas, además de las pensiones, los ingresos, la salud y la educación”, indica el experto.

Jorge Fantuzzi, economista, socio de FK Economics, coincide en que Chile es un país exitoso comparado con sus vecinos, sin embargo, todavía existe una profunda necesidad de mejorar el modelo económico, aunque indica que esos cambios no se darán de manera drástica con el cambio de Constitución. “El país va a transitar democráticamente hacia una nueva Constitución, pero muchas de las cosas que se están pidiendo ya están en la Constitución. No va a cambiar radicalmente el modelo económico por la redacción de una nueva. Será más importante la ejecución de dicha Constitución”.

Fantuzzi comenta además que todo depende del resultado del plebiscito ya que si el porcentaje de “Apruebo” es significativamente alto probablemente la ultra izquierda quiera imponer el contenido de la nueva Carta Magna, en tanto, si el resultado es más homogéneo el proceso debiese, “ser más armónico y orgánico porque será importante llegar a grandes acuerdos para que la Constitución sea aprobada”.

Para el también economista Hernán Reyes, Chile ha sido golpeado doblemente por el estallido social del 18 de octubre de 2019 y la pandemia, lo que sin duda afectó la economía chilena. “El proceso de recuperación económica luego de todo lo que ha pasado en Chile tomará entre 4 ó 5 años. Chile sorteó relativamente fácil crisis anteriores porque los niveles de consumo se mantuvieron altos y los niveles de endeudamiento siguieron creciendo. Los chilenos nos comportamos como si no hubiese habido crisis, igual se sintió, pero menos, porque a nivel global la gente siguió gastando. Ahora no es así, desde el estallido y después con la pandemia la gente ha sido conservadora en cuanto al consumo”, sentencia.

Convertirse en la próxima Venezuela se ha escuchado durante los últimos meses por parte de algunos políticos, lo que para la Socióloga Universidad de Chile Astrid Kuzmanich es poco probable. “Es una creencia que lo único que hace es asustar al país, un miedo que proviene desde los años 70 y de las imágenes que hemos visto en la actualidad. Sin embargo, me atrevo a decir que eso no ocurrirá. Si bien la confianza en las instituciones - y las instituciones mismas - está muy debilitada, la gran mayoría de este país lo único que quiere es lograr igualdad, principalmente en términos de educación, salud, pensiones, género, entre otras, lo cual no significa transformarse en Venezuela”, aclara.