Chile acude hoy a las urnas para decidir si entierra la Constitución de Pinochet

“La única forma de generar los cambios sociales para terminar con la horrible desigualdad que existe es con una nueva Constitución”, piensan muchos chilenos

Empleados en Santiago de Chile colocan cintas en un centro de votación en el suelo para el referéndumEsteban FelixAP

En medio de la pandemia por la covid-19, los chilenos se preparan para votar si quieren o no modificar la Constitución eligiendo: «Apruebo» o «Rechazo». Los locales de votación ya están dispuestos para recibir a los electores y las mesas abrirán hoy a las 8:00 am para cerrar a las 20:00 horas.

Eric Delgado será vocal de mesa y está preparado para la compleja jornada. «Esta votación será muy distinta a otras, ya que antes la gente asistía a votar en familia o acompañados, pero en esta ocasión las medidas sanitarias son muy rigurosas y restrictivas, así que los protocolos, tanto para quienes vayan a votar, como para nosotros que debemos estar en contacto con tanta gente se han intensificado aún más».

Según un estudio de Activa Reserch, un 54,6% de los chilenos acudirá a las urnas. Un 84,8% votaría «Apruebo» y un 15,2% votaría «Rechazo». De ellos, el 77,7% votaría por «Convención Constitucional» (elegidos íntegramente entre los ciudadanos) y un 22,3% por «Convención Mixta Constitucional» (50% parlamentarios y 50% ciudadanos elegidos exclusivamente para ello).

Paula Uribe, cree que Chile debe cambiar en cuanto a cómo se están haciendo las cosas y la opción más segura para ello es modificar la Carta Magna a través de un referéndum, que, para ella, marcará un antes y un después. «Espero, sobre todo, que haya gran participación, que supere a las votaciones anteriores. En lo personal, apoyo el "Apruebo'' con la opción de Convención Constitucional porque la veo como la opción más democrática e inclusiva. Espero que el “Apruebo” gane por amplia mayoría, un 60% o más», indica.

Claudia Ahumada ha participado en más de una marcha y se declara férrea partidaria de la opción «Apruebo». «La única forma de generar los cambios sociales que Chile requiere para terminar con la horrible desigualdad que existe es con una nueva Constitución. Ésta se hará en base a procurar terminar con la impunidad con la que operan hoy los grandes empresarios y políticos, donde, con las leyes actuales, pueden desde arrasar con los bienes nacionales hasta explotar al pueblo. Hasta hoy, todos los intentos por reformar leyes no han sido fructíferos porque todo cae en inconstitucionalidad», asegura.

Para el colombiano radicado hace 12 años en Chile, Germán Velasco, quien votará hoy, lo importante es que prime el espíritu democrático. «Espero que todas las personas que han mostrado su inconformismo por los diferentes aspectos que se han visibilizado los últimos meses lo demuestren en las urnas votando por la opción que mejor les parezca. Ojalá sea una jornada tranquila, con mucho espíritu democrático. Yo, desde la humildad de mi voto, votaré Apruebo porque creo que es una señal clara para la clase dirigente, que las cosas no están funcionando del todo bien. Es el primer paso de una reestructuración política para un mejor Chile».

En la vereda contraria está Bernardita Pérez, quien votará «Rechazo». «Mi expectativa es que por fin se detenga la violencia que está imperando ahora en Chile, la intolerancia que hay entre los sectores que aprueban y quienes rechazan una nueva Constitución. Me gustaría que ganara la opción Rechazo, y que Chile volviera a tener tranquilidad, menos violencia y menos desigualdad, porque sumado al estallido social y la pandemia, nuestro país está cada día con peores cifras económicas, mucha cesantía y mayores índices de pobreza».

Similar pensamiento tiene Bárbara Huerta, quien además cree que, pese a no representar su pensamiento, ganará la opción «Apruebo» porque la gente confía en que los problemas que tienen se acabarán con el cambio de Constitución. «Lamentablemente son tantas las promesas incumplidas por nuestros políticos, que la gente cree que partiendo de cero todo será distinto y ciertos partidos, de manera muy inteligente, aprovecharon esta oportunidad y se verán beneficiados desde sus ideologías, pero no así nuestro país ni las personas que están confiando en ellos. Esto ya está provocando millonarios gastos al Estado y es sólo el principio. Pasarán algunos años y ya será tarde para volver atrás. Cada vez veremos más empresas extranjeras abandonando sus inversiones y más desempleo. Tenemos varios ejemplos en la región, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver», confiesa tajante.

El jueves terminaron las campañas de ambas opciones, culminando así dos meses de propaganda, debates, discusiones y sondeos electorales. La verdad ahora está en manos de quienes ejerzan su derecho a voto, en medio de una de las peores crisis sociales desde el regreso a la democracia.