Macron, positivo en coronavirus, tiene tos, fiebre y cansancio

El contagio del presidente de Francia ha causado el aislamiento de varios dirigentes de la Unión Europea como Sánchez o el portugués Costa

El presidente Emmanuel Macron
El presidente Emmanuel MacronYOAN VALAT / POOLEFE

A una semana de Navidad, Emmanuel Macron ha dado positivo en coronavirus. El presidente de Francia tiene tos, fiebre y cansancio y pasará el periodo de cuarentena en la residencia oficial de La Lanterne, anexa al palacio de Versalles, mientras que su mujer, Brigitte, que ha dado negativo, sigue en el Elíseo, indicó la Presidencia. as fuentes del Elíseo precisaron que el mandatario está aislado pero seguirá trabajando a distancia.

El positivo de Macron fue diagnosticado este jueves y ha caído como una bomba en la política francesa y en la europea a causa de la intensa agenda política que había mantenido en estos últimos días.

El presidente galo tenía leves síntomas durante la jornada del miércoles, según explican fuentes del Elíseo que lo llevaron a hacerse un test PCR. El resultado positivo de la prueba, anunciado mediante un comunicado en la mañana de este jueves a los medios, ha activado el protocolo habitual al que se someterá el mandatario, con una cuarentena de siete días en los que ya ha anunciado trabajará aislado en el Elíseo, ya que su estado de salud no presenta ninguna complicación notable.

“De acuerdo con las instrucciones sanitarias vigentes aplicables a todos, el presidente de la República será aislado durante siete días. Seguirá trabajando y realizando sus actividades a distancia”, reza la declaración.

Informando puntualmente, el Elíseo pretende transmitir una imagen de tranquilidad y continuidad. El Gobierno continuará trabajando y el jefe del Estado, dirigiendo a la nación una semana aislado, pero en contacto permanente con todo su Gobierno.

El anuncio del positivo de Macron ha desencadenado toda una cascada de aislamientos y test en varios miembros del Gobierno que se han ido efectuando durante toda la jornada del jueves. Entre ellos, el propio primer ministro, Jean Castex, que ha dado negativo en la prueba y podrá continuar con su agenda habitual. También han sido aislados los miembros de su círculo íntimo del Elíseo y la primera dama, Brigitte Macron. Esta tarde se conocía el negativo también de la esposa del presidente galo.

Pero no se queda la lista ahí. Durante los últimos días son varias las personalidades que han tenido contacto con Macron, además del caso de Pedro Sánchez el pasado lunes almorzando en París. A Sánchez y a Macron les acompañaron en la cita el secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. El portavoz de Michel ha explicado que el político belga “ha sido informado por las autoridades francesas de que no se le considera un contacto cercano” pero que, “como medida de precaución, entrará en autoaislamiento”.

Emmanuel Macron y Pedro Sanchez en el Palacio del Elíseo este lunes
Emmanuel Macron y Pedro Sanchez en el Palacio del Elíseo este lunes FOTO: CHRISTIAN HARTMANN REUTERS

Otro caso es el del primer ministro portugués, António Costa que estuvo almorzando con Macron en la víspera de su positivo, el miércoles. El dirigente luso también permanecerá en aislamiento preventivo en su residencia oficial de São Bento, según ha informado el Gobierno luso y ha confirmado el propio Costa en su perfil de Twitter. En un comunicado, el gabinete del primer ministro ha aclarado que Costa no tiene síntomas.

Además, Macron también estuvo comiendo el pasado martes con los presidentes de los grupos políticos de la Asamblea Nacional y el presidente de la cámara. El pasado lunes se reunió con miembros de la Convención Ciudadana por el Clima. Todos los implicados se encontraban realizando pruebas durante la jornada de este jueves tras conocerse el caso.

Emmanuel Macron y Antonio Costa el miércoles comieron juntos en París
Emmanuel Macron y Antonio Costa el miércoles comieron juntos en París FOTO: Francois Mori AP

Mientras, Francia continua recuperándose de los estragos de la segunda ola de coronavirus, con una situación algo menos preocupante que en las vecinas Alemania, Suiza o Italia, pero con unos resultados, tras el confinamiento “light” del que acaba de salir el país, más discretos de lo esperado.

La curva de contagios ha descendido drásticamente como fruto del confinamiento pero la tendencia permanece estancada y aún se siguen contabilizando una media de cerca de 10.000 infecciones nuevas diarias. Por esta razón, el Gobierno francés decidió la semana pasada modificar sus planes navideños. Entre las medidas correctoras más destacas, adelantar el toque de queda a las 20 horas o aplazar la apertura de cines, museos y teatros para después de las fiestas, con el consecuente enfado del mundo cultural estos días.

Sin embargo, el Gobierno galo ha decidido mantener la única concesión que hará en estas fechas navideñas, la excepción de la Nochebuena. Ese día, los franceses disfrutarán de libertad de movimientos. Una excepción a la regla no exenta de críticas entre voces médicas y científicas que avisan al Gobierno del riesgo que supone ese día excepcional en mitad del calendario del toque de queda y que podría provocar días más tarde un fuerte repunte de contagios coincidiendo con los últimos días de 2020 o los primeros del Año Nuevo.

Durante la segunda ola, Francia ha superado el récord de hospitalizaciones de abril (más de 33.000) y los enfermos de COVID-19 han llegado a suponer más de el 90% de las capacidades de las unidades de cuidados intensivos. En estos momentos, son el 56%, pero el Gobierno considera que el ritmo de descenso en las UCI es demasiado lento aún. Estos datos explican en buena parte que los planes de desescalada para Navidad hayan sido corregidos sobre la marcha.