Alemania da un nuevo impulso para buscar la última pieza del rompecabezas

Volverán a Portugal a hacer nuevos interrogatorios y habrá una nueva cumbre entre los investigadores de los tres países implicados

Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Madeleine McCann y el sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner FOTO: Bild La Razón/Diario Bild

La policía alemana está dispuesta a resolver el caso en los primeros seis meses del año y ha decidido dar un impulso a la investigación. Después de haber reconocido que estaban en un “punto muerto”, ahora han retomado el trabajo y prevén volver a Portugal a interrogar a varios testigos que clave en el Algarve y encontrar la “pieza faltante del rompecabezas” que podría servir para atrapar definitivamente al principal sospechoso, el alemán Christian Brueckner, pedófilo de 43 años que cumple condena por tráfico de drogas en una carcel de la localidad germana de Hannover.

Los fiscales responsables del caso quieren lograr la información necesaria para poder interrogar a Brueckner, algo que todavía no ha sido posible por falta de pruebas. Pero además, han decidido dejar atrás los problemas con las autoridades portuguesas y británicas y prevén una nueva reunión a tres bandas en la próxima primavera. El primer encuentro se produjo el verano pasado y no fue muy productivo porque no lograron avances y salieron de la cumbre haciéndose reproches unos a otros por su manera de enfocar la investigación.

Los fiscales alemanes anunciaron a bombo y platillo que Christian Brueckner era el sospechoso del secuestro y posterior asesinato de Madeleine McCann en mayo de 2007. De hecho, llegaron a anunciar que el caso estaba resuelto al 90 por ciento y que podían demostrar que Maddie estaba muerta, pero con el paso de los meses no pudieron mostrar nada más que vaguedades. De hecho, el fiscal Hans Christian Wolters admitió recientemente que sin nuevas pistas, nunca podrán interrogarlo.

Varios viajes a Portugal para entrevistar a testigos, revisión de pruebas, de más de una veintena de pozos, discos duros del detenido, viajes a un lago cercano al lugar de la desaparición, excavaciones en antiguas propiedades de Brueckner en Alemania, análisis de casos similares en Portugal y varios países de Europa... pero nada concreto.

Según anuncia el diario “The Mirror”, una fuente cercana al caso indicó que “la policía ya ha puesto a algunos testigos en espera para que se sienten a nuevas entrevistas. Hay una sensación real de año nuevo, una nueva búsqueda de pistas. Está en la mente de todos resolver el caso. Todavía hay una pieza faltante del rompecabezas en alguna parte”.

Brueckner cumple actualmente una condena de siete años en una prisión de Hannover por violar a una jubilada norteamericana en Praia da Luz en 2005. Madeleine desapareció de un apartamento en el complejo Ocean Club en Praia da Luz en mayo de 2007. Gerry y Kate McCann la dejaron durmiendo junto a sus dos hermanos gemelos para irse a cenar con dos parejas al restaurante del complejo. Cada media hora, uno de los adultos realizaba una ronda para comprobar que todo estaba bien. Hasta que en una de las rondas descubrieron que la niña no estaba en su cama.

El abogado de Brueckner, Friedrich Fulscher, insiste en que el alemán no tiene nada que ver con la desaparición del joven y ha pedido que le presenten las pruebas que hay contra su cliente, algo que a día de hoy no se ha producido.