La liga de los presidentes antimascarilla: Trump, Bolsonaro y AMLO

Los tres dirigentes han sido los principales críticos de las medidas antiCovid desde que aterrizara la pandemia y, curiosamente, todos ellos han caído infectados

Trump, Bolsonaro y AMLO han sido los líderes mundiales más escépticos con el covid
Trump, Bolsonaro y AMLO han sido los líderes mundiales más escépticos con el covidReutersAp/ Efe

Desde que llegó la actual pandemia a nuestro planeta, los negacionistas del coronavirus se han ido retroalimentado en las redes sociales. Muchas veces aprovechando los mensajes polémicos de líderes mundiales como el ya ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump o el mandatario brasileño Jair Bolsonaro. Curiosamente, los dos dirigentes cayeron enfermos por el virus al no cumplir con las normas covid.

La indignación a nivel mundial por las medidas adoptadas por la crisis sanitaria que comparten personas de cualquier ideología y creencias y el negacionismo de la covid por parte de los mandatarios ha favorecido la propagación de la pandemia. El último de los presidentes “antimascarilla” que ha contraído el coronavirus ha sido el mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien minimizó también los efectos de la pandemia y las medidas de prevención, principalmente el de la mascarilla -que no usa-.

Tras darse a conocer su contagio, esta noticia ha corrido como la pólvora en las redes, pues el presidente de México de 67 años, además de no protegerse, ha llevado a cabo una intensa agenda alrededor del país, que se encuentra en un momento crítico debido a la pandemia.

Aunque López Obrador no ha sido tan escéptico como Trump o Bolsonaro, el mandatario ha cuestionado la utilidad de la mascarilla y desde hace meses ha retomado sus giras por todo el país. El pasado noviembre, el mexicano sostuvo que no se pone mascarilla porque no se sabe “a ciencia cierta” si funciona y porque procura guardar la “distancia” con las otras personas.

Bolsonaro y la “gripecita”

El presidente brasileño de 65 años fue uno de los mayores negacionistas de la enfermedad. Llegó a calificar la covid de “fantasía” y “gripecita de nada” y aseguró que en Brasil, por “tener un clima tropical”, el virus no se iba a propagar tan rápido. Desde que comenzó la pandemia desafió casi a diario al virus circulando por las calles en plena cuarentena, asistiendo a actos públicos sin utilizar mascarilla y abrazando y besando a partidarios sin cuidado alguno.

Sin embargo, el pasado 7 de julio Bolsonaro convocó a la prensa para anunciar que dio positivo en coronavirus. Minutos después de dar la noticia, el dirigente se quitó la mascarilla exponiendo así al contagio a todos los que habían asistido y provocando que la Asociación Brasileña de la Prensa le demandara por un posible delito de atentado contra la salud pública. A día de hoy Brasil es el tercer país del mundo con más casos de coronavirus registrados.

Tras permanecer aislado veinte días, Bolsonaro retomó sus actividades a finales de julio y confirmó que padecía una infección en el pulmón tras haber pasado el Covid. Durante todo este tiempo el líder brasileño insistió en las bondades de la cloroquina -que él mismo utilizó- para tratar la enfermedad, llegando incluso a afirmar que hasta el 30% de las muertes se podían haber evitado gracias a este medicamento.

Sin embargo, el papel de la hidroxicloroquina ha sido muy polémico durante toda la pandemia. En un primer momento formó parte de las opciones terapeúticas para pacientes con coronavirus, pero se comprobó que no era efectiva y además conllevaba numerosos efectos secundarios.

Trump, el “teatrero”

El contagio probablemente más teatral fue el del expresidente de EE UU, que superó la enfermedad en plena campaña electoral. Trump dio positivo junto a su esposa Melania cuando apenas faltaba un mes para las elecciones del pasado 3 de noviembre y fue trasladado al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed.

El caso del republicano de 74 años es también uno de los más emblemáticos por el momento en que ocurrió y porque él mismo trató de explotarlo electoralmente. El estadounidense era muy escéptico respecto a la enfermedad, se había mostrado muy reacio a usar mascarilla y llegó a pedir a sus seguidores que bebieran desinfectante para curarse, lo que finalmente causó más de un centenar de intoxicados por seguir las indicaciones del mandatario.

Los multitudinarios actos de su campaña también se caracterizaron por la relajación de los protocolos y un sector de sus simpatizantes se declaró abiertamente negacionista. Trump, que pasó tres días ingresado, salió de la clínica con un mensaje triunfal, comparando la Covid-19 con la gripe (al igual que Bolsonaro) y exhortando a sus bases: “¡No dejes que domine tu vida!”.