“¡Vete Marito!”: el grito de guerra de los paraguayos contra su presidente Abdo Benítez

Malestar por la falta de medicinas y de vacunas en pleno pico de la ola de coronavirus

Manifestantes contra el presidente de Paraguay Abdo Benítez
Manifestantes contra el presidente de Paraguay Abdo BenítezCESAR OLMEDOREUTERS

Las calles de la Asunción, la capital de Paraguay, ha vivido escenas propias de un campo de batalla en los últimos días, con disturbios y violencia entre manifestantes y policías. Miles de paraguayos han salido a protestar contra el gobierno del presidente conservador Mario Abdo Benítez, conocido popularmente como Marito, por lo que consideran su deficiente gestión de la crisis del coronavirus. Algunas voces de la oposición han sugerido un juicio político para destituir al mandatario. A continuación explicamos la crisis política y sanitaria que vive este país latinoamericano.

Por qué protestan los paraguayos

Paraguay se enfrenta al peor momento de la pandemia. El país fue uno de los más exitosos en sortear la primera ola pero en lo que va de año la situación ha empeorado drásticamente. Los médicos y enfermeros se quejan de que no quedan fármacos para atender a los pacientes de la covid. Hasta el 6 de marzo, se habían registrado 3.278 muertes y 165.811 casos, según los datos de la Universidad John Hopkins. Además, las vacunas no terminan de llegar. De momento sólo se han recibido 4.000 dosis de la rusa Sputnik V. Los profesores también han hecho huelga para protestar contra la decisión de que los alumnos vuelvan a las aulas en medio de esta nueva ola.

Por qué le fue tan bien a Paraguay en la primera ola

Las autoridades impusieron rápidamente un confinamiento que evitó la rápida propagación del virus. El país, con un precario sistema sanitario, tiene una población reducida comparada con países vecinos como Brasil y Argentina, con un total algo más de siete millones de habitantes. Es, además, uno de los Estados con mayor porcentaje de población rural en América Latina y presenta una mayo población joven, algo que amortigua los efectos de la covid. Al frente de la pandemia estuvo el médico Guillermo Sequera como director general de Vigilancia de la Salud, reconocido por su amplia formación en epidemiología. Otro elemento que los expertos citan es la buena comunicación del Gobierno con los ciudadanos y la confianza que éstos mantuvieron con respecto a las autoridades, un capital que ahora ya no existe a tenor de las protestas en las que se pide la dimisión del presidente.

¿Cuál es el balance de las protestas?

Al menos un muerto y veinte heridos. Las calles de Asunción se convirtieron en un campo de batalla. La policía se empleó a fondo para repeler a los violentos de las manifestaciones. Una mujer denunció que agentes policiales le rociaron a ella y a su bebé con gas lacrimógeno cuando se disponía a entrar en casa. Previamente, un grupo de personas habían lanzado piedras contra funcionarios de las Fuerzas de Seguridad, además de prender fuego y derribar barreras de seguridad. Uno de los hechos más singulares de estas protestas se produjo cuando los antidisturbios levantaron banderas blancas en son de paz después de que quedarse sin munición para hacer frente a los disturbios.

Cuál ha sido la respuesta del Gobierno

El origen de esta crisis es la gestión sanitaria del Gobierno de la pandemia. Uno de los primeros movimientos del Ejecutivo fue forzar la salida del ministro de Salud, Julio Mazzoleni. El presidente Abdo Benítez ha anunciado este sábado que otros tres ministros saldrán del gabinete “en aras de la pacificación”. Se trata de los titulares de las carteras de Educación, Mujer y Presidencia. El presidente ha sido presionado no solo por la oposición y la movilización en las calles sino por sectores interno de su propio partido. El ex presidente de Paraguay y ahora senador Fernando Lugo, del izquierdista Frente Guasú, aseguró que “existe un hartazgo ante tanta corrupción e ineficacia del Gobierno nacional”.

Quién es el presidente Abdo Benítez

Mario Abdo Benítez es el presidente de Paraguay desde agosto de 2018. Hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner (1954-1989), el mandatario ganó las elecciones con una agenda tradicionalista y apoyado por el ala más conservadora del partido que gobernó Paraguay cerca de siete décadas. Accionista en dos empresas vinculadas a la construcción, Abdo se declara defensor de la familia tradicional y enemigo del aborto aún en situaciones límite como los casos frecuentes de niñas madres que han puesto a Paraguay en el foco internacional los últimos años.

Algunas voces de la oposición han sugerido un juicio político para destituir a Abdo Benítez. Dentro del Partido Colorado, su formación, el presidente se enfrenta al malestar jaleado por Horacio Cartés, que fue precisamente presidente de Paraguay hasta 2018, y quien podría iniciar el juicio político contra su compañero de partido y jefe del Estado.

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez FOTO: Federico Anfitti EFE