Trump sigue sin reconocer su derrota electoral

El magnate carga contra su vicepresidente, Mike Pence, en una polémica entrevista: “Si no fuera por él, hoy podría haber perfectamente un presidente distinto”

El ex presidente Donald Trump se dirigió a un grupo de simpatizantes de MAGA en New Richmond, Wisconsin, el pasado 12 de junio
El ex presidente Donald Trump se dirigió a un grupo de simpatizantes de MAGA en New Richmond, Wisconsin, el pasado 12 de junioJill ColvinAP

El ex presidente de Estados Unidos, el magnate Donald Trump, concedió ayer una polémica entrevista en la que se despachó a gusto y ofreció suculentos titulares. Aislado de las redes sociales, sin el altavoz de Twitter y Facebook, el ex mandatario republicano ha recurrido al medio Real America´s Voice para insistir en su teoría conspiratoria. Y es que Trump confiesa que no ha admitido su derrota en las presidenciales de noviembre de 2020.

Erre que erre, el magnate no reconoce los resultados electorales ni la victoria del presidente demócrata, Joe Biden. En su opinión y a pesar de todos las impugnaciones y posteriores recuentos que hubo, no perdió las últimas elecciones presidenciales. Para él, parte de la culpa es de su entonces vicepresidente Mike Pence, pues si hubiera enviado los disputados resultados electorales a las legislaturas estatales para su revisión, Estados Unidos “podría perfectamente tener ahora un presidente distinto“.

“No, nunca admití la derrota”, aseveró Trump en una entrevista exclusiva con Real America’s Voice.

“Tenemos muchas cosas sucediendo en este momento... Todo lo que tienes que hacer es leer los periódicos y ver qué sale ahora”, admitió para volver a insistir en que “no ha cedido”.

Según informa el propio medio, la semana pasada Trump había mantenido una entrevista con el conservador Sean Hannity. Preguntado al respecto, Trump indicó que “sorprendentemente, se suponía que íbamos a ganar fácilmente con 64 millones de votos y obtuvimos 75 millones de votos y no ganamos, pero veamos qué sucede”.

Sin embargo, durante la entrevista de ayer, el ex presidente dijo a Real America´s Voice que “si las elecciones fueron fraudulentas, los estadounidenses tendrán que tomar sus propias decisiones. A su modo de ver, “no va a depender de mí. Va a depender del público. Dependerá, tal vez, de los políticos”.

Trump volvió a dejar caer su teoría conspiratoria estudiada, investigada y rechazada en Estados Unidos después de los comicios presidenciales. El ex presidente volvió a poner en duda la democracia estadounidense y su sistema electoral. “No creo que haya habido un caso como este en el que se encuentren cientos de miles de votos. Así que tendremos que ver qué pasa”.

El ex vicepresidente Mike Pence durante una cena republicana en Manchester, Nuevo Hampshire, el 3 de junio FOTO: Elise Amendola AP

Sobre Pence, el ex vicepresidente de Estados Unidos y predecesor de Kamala Harris, Trump reconoció que estaba decepcionado con él. El ex presidente especuló con la idea de que si Pence hubiera enviado y solicitado el recuento de votos electorales en algunos Estados para su revisión, podría haber un presidente diferente en el cargo hoy.

“Bueno, siempre me gustó Mike, y estoy muy decepcionado de que no lo hubiera enviado de vuelta a las legislaturas”, admitió Trump.

Varios medios estadounidenses han salido a defender a Pence, quien antes del asalto al Capitolio el 6 de enero, simplemente cumplió con la legislación estadounidense y el sistema electoral de su país.

“Casi 24 semanas después, el ex presidente no solo se niega a aceptar la realidad de su derrota, también sigue fingiendo que Mike Pence, quien no hizo más que mostrar una lealtad desconcertante hacia Trump desde el primer día, hizo lo incorrecto al seguir la ley”, explicaban en la cadena MSNBC.

“Sin embargo, Trump decidió que el republicano de Indiana era un villano por honrar el estado de derecho, y cuando la turba pro-Trump lanzó un ataque insurreccional en el Capitolio de Estados Unidos, los alborotadores, después de escuchar las tonterías de Trump, persiguieron al ex vicepresidente, con una clara intención hacerle daño”, recuerdan en el medio estadounidense.

Incluso en la MSNBC destacan que el otro día cuando Pence asistió a un encuentro religioso conservador en Kissimmee, en Florida, varios asistentes le abuchearon y gritaron “traidor”.

En la cadena, vuelven a cargar contra Trump: “La indignación de la derecha hacia Pence se basó en mentiras ridículas, que literalmente pusieron al ex vicepresidente en peligro el 6 de enero, pero Trump parece decidido a mantener confundida a la mayor cantidad de personas posible, durante el mayor tiempo posible”.