Biden frena el deshielo con La Habana

El presidente de EE UU asegura que estudia cómo reponer internet y que enviaría vacunas covid-19 con supervisión

Biden proclamó de forma solemne que el pueblo y el gobierno de Estados Unidos apoyan el clamor por la libertad del pueblo cubano y las protestas contra "décadas de represión". AP
Biden proclamó de forma solemne que el pueblo y el gobierno de Estados Unidos apoyan el clamor por la libertad del pueblo cubano y las protestas contra "décadas de represión". APSusan WalshAP

No hubo medias tintas. El presidente Joe Biden, durante su conferencia de prensa junto a Angela Merkel, ya calificó a Cuba de «estado fallido». Había morbo por conocer de primera mano su impresión, luego de que su ejecutivo haya mantenido en revisión las medidas adoptadas por Donald Trump. Frente a la apertura preconizada por Barack Obama, cuando Biden ejercía de vicepresidente, con toda aquella batería de medidas y gestos simbólicos destinados a desbloquear las relaciones, el gobierno de Trump, que desconfiaba de que la relajación ayude en algo a los cubanos, había revertido el curso, adoptando una línea mucho más dura. Mientras el ala izquierda del partido demócrata le pide gestos enérgicos.

En Twitter, la congresista demócrata por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, ha escrito que «También debemos nombrar», dijo, «la contribución de Estados Unidos al sufrimiento cubano: nuestro embargo de sesenta años»(D-N.Y.). Añadió que «rechazó rotundamente la defensa del embargo por parte de la administración Biden. Nunca es aceptable que usemos la crueldad como un punto de influencia contra la gente común».

El de Cortez es un un puto de vista diametralmente opuesto al del presidente, que reclamado por los reporteros comentaba que Cuba «es un Estado fallido, que reprime a sus ciudadanos. Hay una serie de cosas que deberíamos de hacer para ayudar al pueblo de Cuba, pero requerirían de unas circunstancia diferente o de la garantía de que el gobierno no se aprovecharía. Por ejemplo, la capacidad para enviar remesas a Cuba». «No haríamos eso ahora», recalcó Biden, «porque el hecho es que es muy probable que el régimen confisque esas remesas o gran parte de ellas«».

Como tantas otras veces en lo referido a la política internacional, Biden no tiene muy claro que vaya a revocar de plano las líneas maestras fijadas por su antecesor. Puede que sí respecto a Alemania, o más allá, en todo lo que atañe a la cooperación internacional, las Naciones Unidas, etc., pero no en las cuestiones que atañen a China o, en este caso, Cuba. Cuando le tocó hablar del comunismo, Biden también fue explícito: «un sistema fallido, un sistema universalmente fallido. Y no veo al socialismo como un sustituto muy útil. Pero esa es otra historia».

A Biden no sólo le responden desde el ala radical de los demócratas. También le ha replicado el propio dictador cubano, Díaz Canel, que escribió en Twitter que «Si el Presidente Joseph Biden tuviera sincera preocupación humanitaria por el pueblo cubano, podría eliminar las 243 medidas aplicadas por el Presidente Donald Trump, incluidas las más de 50 impuestas cruelmente durante la pandemia, como primer paso para el cese del bloqueo». Tras recordarle los cientos de miles de fallecidos por Covid-19 y el, dice, «vergonzoso récord de guerras y violencia; brutal represión y asesinatos de ciudadanos por la policía; racismo y violaciones de DDHH» comentó que «EE.UU. ha fracasado en el empeño de destruir a Cuba a pesar de que, para conseguirlo, ha malgastado miles de millones de dólares».

Días antes, Biden proclamó de forma solemne que el pueblo y el gobierno de Estados Unidos apoyan el clamor por la libertad del pueblo cubano y las protestas contra «décadas de represión y sufrimiento económico a las que ha sido sometido por el régimen autoritario de Cuba». «El pueblo cubano», dijo el presidente, «está haciendo valer derechos fundamentales y universales. Esos derechos, incluido el derecho a la protesta pacífica y el derecho a determinar libremente su propio futuro, deben respetarse». Concluía haciendo un llamamiento al régimen cubano para que «escuche a su pueblo y atienda sus necesidades en este momento vital en lugar de enriquecerse». El cisma entre los demócratas moderados, como el presidente, y los seguidores de las tesis de Ocasio-Cortez y otros sigue creciendo. Sorprendido de que los periodistas no le preguntaran por la situación informativa en Cuba, donde el gobierno ha decretado el apagón de internet, Biden avisó de que el gobierno de Estados Unidos está considerando «si tenemos la capacidad tecnológica para restablecer ese acceso». También mostró la disposición a entregar remesas de vacunas siempre y cuando las autoridades cubanas se comprometan a distribuirlas de forma justa.