“Túnez podría regresar a la autocracia tras el golpe de mano del presidente”

Jerome Schroth, politólogo y experto en gobernanza local y cooperación en Túnez y el Magreb, analiza la crisis económica y política que ha desembocado en un gran malestar social en el país africano

El presidente Kais Saied suspendió el Parlamento y destituyó al primer ministro
El presidente Kais Saied suspendió el Parlamento y destituyó al primer ministroHedi AzouzAP

-¿Se puede calificar de golpe de Estado lo ocurrido en Túnez tras la decisión del presidente Kais Said de disolver el Parlamento y cesar al primer ministro, Hichem Mechichi?

-Según lo que he visto hasta ahora no sé si podemos calificarlo de «golpe de Estado», pues el presidente puede llevar a cabo ese tipo de acciones, y hacer que sus partidarios digan que está actuando dentro de las leyes establecidas dentro de la Constitución. Considero que el hecho más importante fueron las manifestaciones que se produjeron en los últimos días, con los tunecinos saliendo a las calles enfadados por la mala gestión del Gobierno tunecino y pidiendo la disolución del Parlamento. Esto es realmente algo que me preocupa porque siempre ha sido un problema existente en Túnez desde la Revolución y es la realidad de que existe una división en el país. A día de hoy, la mayor parte de la población no se encuentra en su mejor momento personal ni económico y creo que este es el principal problema en Túnez porque la gente esperaba mucho en busca de unas elecciones libres y justas. Y todo este descontento, por supuesto, se ha producido en este último año y medio debido a la pandemia mundial y a la caída del turismo en Túnez, que es una de las principales fuentes de ingresos del país y la gente no sabe qué va a pasar a corto y largo plazo.

-¿Cómo valoran los ciudadanos tunecinos la última década de transición democrática?

-Cada vez hay más ciudadanos que dicen preferir el bien en lugar de la democracia, pero esto supondría un regreso a la autocracia tras el golpe de mano del presidente Kais Saied. Sin duda alguna nos encontramos ante una situación difícil y creo que el principal problema radica en que, desde la Revolución tunecina, ninguno de los gobiernos democráticos cumplió en términos de riqueza, estabilidad económica ni seguridad.

-¿Estamos ante otra revolución? Túnez es el país que comenzó las llamadas primaveras árabes...

-Visto lo visto, podríamos decir que otra revolución realmente ha comenzado, pero no me atrevería a decir que está todo perdido en Túnez a día de hoy, pues todavía hay mucho apoyo internacional y muchas fuerzas a favor de la democracia en Túnez, al igual que los grupos internos también se muestran a favor de la democracia.