Ortega, candidato único en Nicaragua

Los siete precandidatos detenidos por el régimen nicaragüense muestran la fragilidad de las elecciones presidenciales previstas el 7 de noviembre

Los arrestos no han frenado las aspiraciones de la oposición
Los arrestos no han frenado las aspiraciones de la oposiciónAlfredo ZunigaAP

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha decidido mantenerse en el poder encerrando a sus oponentes. El orteguismo apuesta por la represión y no por las urnas. Los siete precandidatos arrestados por el régimen del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, evidencian la escasa legitimidad de las elecciones presidenciales del 7 de noviembre. El ex líder sandinista de 75 años ha renunciado a tratar de convencer a un pueblo fatigado por la inseguridad, la corrupción sistémica y la falta de oportunidades económicas. Ortega busca su cuarta reelección consecutiva. Su principal arma está siendo la Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia. La polémica norma ha servido de base jurídica para las detenciones arbitrarias. La Fiscalía ha detenido este jueves al ex canciller de Nicaragua durante el gobierno liberal de Arnoldo Alemán (1997-2001) por supuestos delitos contra el Estado. El Ministerio Público no ha desvelado su paradero. El régimen nicaragüense ha detenido a 30 opositores en los últimos dos meses, siete de ellos aspirantes a la Presidencia, acusados de “ataques contra la soberanía” y “traición a la patria”. La oposición denuncia la desaparición de más de 140 presos políticos.

Los arrestos no han frenado las aspiraciones de la oposición. El exjefe de la contrarrevolución, Óscar Sobalvarro, y ‘Miss Nicaragua’ de 2017, Berenice Quezada, se han postulado esta semana como precandidatos. Sobalvarro y Quezada han sido elegidos por el sector que considera que deben hacer frente a Ortega en las urnas a pesar de la persecución sufrida por aspirantes presidenciales, periodistas, activistas y empresarios. El director de la Policía Nacional, Francisco Díaz, es consuegro de Ortega. Díaz ha detenido a la periodista Cristiana Chamorro, al diplomático Arturo Cruz, al académico Félix Madariaga, al economista Juan Sebastián Chamorro, el periodista Miguel Mora, el líder campesino Medardo Mairena y el tertuliano Noel Vidaurre.

La figura de Cristiana Chamorro es clave. Chamorro, única aspirante acusada de blanqueo de capitales, es la precandidata que parece congregar más apoyo popular. Chamorro sueña con repetir la victoria de su madre, la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, quién derrotó a Ortega en las urnas hace 31 años. Doña Violeta, como se la conoce en Nicaragua, fue investida en 25 de abril de 1990. La victoria de Chamorro supuso un gran paso para la reconciliación de un país devastado por la guerra. Treinta y un años después, su hija afronta el reto de derrotar a Ortega en las urnas mientras el líder sandinista acosa a la oposición y detiene a sus líderes.

Chamorro aspira a reconducir un país donde se agudiza la crisis política, económica y social. El catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México experto en Relaciones Internacionales, Ignacio Martínez Cortés, defiende que “las elecciones no tienen sentido democrático ya que Ortega ha dejado en el camino a la oposición”. El académico resalta la deriva autoritaria del exguerrillero sandinista: “Ha perseguido incluso a sus compañeros de armas y a sus aliados políticos. Emula al fidelismo en Cuba”. Cortés destaca el aislamiento de Nicaragua: “Solo le queda el apoyo incondicional de Venezuela, Bolivia y Cuba. México puede jugar un papel diplomático relevante. Ni Maduro se atrevió a encarcelar opositores. Maduro fue receptivo respecto a la participación de Zapatero para facilitar el diálogo entre gobierno y oposición. Ortega no ha aceptado mediadores”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha denunciado la detención el pasado lunes del politólogo José Antonio Peraza Collado, uno de los promotores de la reforma electoral. Está siendo investigado “por actos que menoscaban la soberanía” en base a la polémica Ley 1055. Peraza comparecía con frecuencia como analista político y electoral en medios independientes. El día de su detención participó como invitado en Canal 10 de Nicaragua. Peraza denunció irregularidades en el proceso de verificación ciudadana.

El nuevo ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha dialogado este jueves con el Secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, sobre las crisis en Nicaragua, Venezuela y Cuba: “Ha sido un contacto telefónico muy cordial donde hemos repasado los principales asuntos globales y multilaterales. Hemos hecho un recorrido por los temas que son de interés para ambos países como es América Latina. Hemos subrayado la alianza estratégica entre EE.UU. y España.

Lo importante es la amistad entre los dos países. La diplomacia requiere tranquilidad, tiempo y discreción”, ha resaltado Albares. Blinken ha mostrado su preocupación por Nicaragua y ha abogado a su homólogo español “impulsar elecciones libres en Venezuela”. La ola de detenciones a precandidatos del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, han puesto en cuestión la validez de las elecciones presidenciales previstas para el 7 de noviembre. La Organización de Estados Americanos (OEA), la ONU y la UE han solicitado la liberación de los presos políticos, el fin de la persecución y la celebración de elecciones libres