Sociedad

Katrina, las cifras de la tormenta asesina 16 años después

Nueva Orleans asegura que está mejor preparada para enfrentarse al huracán Ida gracias a los diques más altos y fuertes reforzados tras la catástrofe

DAVID J. PHILLIPAP

El huracán Katrina, la tormenta asesina, como fue bautizada por Walter Maestri, director de emergencias de Nueva Orleans, tocó tierra a las seis de la mañana el 29 de agosto de 2005 en el estado de Luisiana. En poco más de dos horas sembró destrucción y muerte en el sureste de Estados Unidos, especialmente en Nueva Orleans, donde dejó más de mil muertos y 107.379 casas inundadas, convirtiéndose en el tercer huracán más letal de la historia de Estados Unidos.

Katrina embistió con fuertes vientos (superiores a los 225 kilómetros por hora) y lluvias torrenciales en Misisipi, Alabama, y Florida, pero sin duda la parte más golpeada fue Luisiana y su emblemática ciudad de Nueva Orleans, cuya superficie quedó inundada en un 80%. Tras la devastadora tormenta no volvió a ser la misma. De hecho, el huracán y las inundaciones posteriores desplazaron a más de un millón de personas, dejando a cientos de miles sin hogar. El balance de fallecidos fue de 1.577 en Luisiana, 238 en Misisipi, 2 en Alabama, 2 en Georgia y 14 en Florida.

Los expertos señalaron que el Katrina fue resultado de una combinación de factores, algunos naturales y otros provocados por el hombre en un año, 2005, que fue el que más huracanes experimentó desde que se comenzara a llevar un registro en 1851.

El Katrina se generó a partir de una depresión tropical, un área de baja presión con un grupo de tormentas eléctricas débilmente conectadas sobre el sureste de las Bahamas. La depresión tropical se fortaleció y su movimiento circular se volvió más poderoso hasta convertirse en una tormenta tropical con velocidades de viento inusuales.

Katrina se convirtió en el huracán más costoso en la historia de EEUU. Un informe del banco Morgan Stanley cifró el impacto económico en daños materiales en 146.000 millones de dólares.

El temor ahora en Estados Unidos es que el huracán Ida pueda convertirse en una secuela del Katrina, tras alcanzar la categoría 4 en las últimas horas. La tormenta Ida ha dejado sin electricidad a toda Nueva Orleans y ha inundado las comunidades costeras de Luisiana durante su avance por la costa del Golfo. Sin embargo, las autoridades de Nueva Orleans aseguran que las dos tormentas son distintas y, sobre todo, que la ciudad está mejor preparada para enfrentarse a este fenómeno meteorológico.

La principal novedad es que Nueva Orleans tiene ahora un sistema de diques renovado tras la catástrofe de 2005 que protege a Luisiana y al área metropolitana. Esos diques son más fuertes y más altos, según ha explicado a la en MSNBC Sunday Kelli Chandler, directora regional de la Autoridad de Protección contra Inundaciones del Sureste de Louisiana. “Es posible que tengamos algunas inundaciones en las calles locales y tendremos cortes de energía generalizados. Ya hemos comenzado a experimentar eso“, añadió. “Pero estamos mucho mejor protegidos de las marejadas ciclónicas que hace 16 años”.

El huracán Katrina no fue tan intenso cuando tocó tierra, pero fue significativamente más grande y tenía más energía asociada”, ha asegurado Brian McNoldy, investigador asociado senior de la Universidad de Miami que estudia los huracanes.