Europa

Alemania, una potencia fuera de cobertura con la peor banda ancha de Europa

Todos los candidatos del 26-S prometen mejorar la digitalización en un país que se encuentra a la cola de Europa en la velocidad de banda ancha y la utilización de las nuevas tecnologías

La pandemia de coronavirus puso de relieve los problemas para teletrabajar y la educación online
La pandemia de coronavirus puso de relieve los problemas para teletrabajar y la educación online FOTO: ANNEGRET HILSE REUTERS

Alemania es considerada una de las potencias europeas y locomotora económica de la UE. Sin embargo, en cuestiones de digitalización el país tiene mucho trabajo por hacer. Algo que queda presente en la contienda electoral, en la que todos los partidos tienen un plan para modernizar Alemania. Y es que no solo hablamos de una administración digital, con carnés de identidad y certificados digitales inexistentes, sino que el mero hecho de pasear por la montaña y hacer una llamada de teléfono no es posible en algunas regiones del país.

En alrededor del 11% del territorio germano no hay cobertura, según un informe de la Agencia Federal para las Redes (Bundesnetzagentur) del pasado junio. Los agujeros en la red de telefonía móvil en Renania-Palatinado llegan incluso al 16% de la superficie del Estado federado. Durante la pandemia quedaron patente algunos aspectos de la digitalización fallida del Estado. Notable ha sido el atraso en los colegios, que no disponían de ordenadores para el profesorado ni tabletas para los alumnos. Es por eso que el Gobierno de la Gran Coalición (CDU/CSU y SPD) decidió invertir 6.500 millones de euros para este menester. El Pacto para la Escuela Digital, que prevé una revolución digital en las aulas hasta 2024, avanza despacio y solo se ha implementado un cuarto de lo planificado. A principios de septiembre solo se habían gastado 189 millones. Entre los problemas con que se encuentra la Administración no están solo la falta de insumos y componentes, sino también la ausencia de expertos en competencias digitales.

También en las Oficinas de Sanidad se vio el trabajo de rastreo de nuevos casos entorpecido por el uso masivo de documentos escritos a mano y del Fax como medio principal de comunicación. Ello provocó el retraso a la hora de facilitar datos fiables y rápidos al organismo central que coordina la respuesta a la pandemia, el Instituto Robert Koch. En algunos Estados, se siguen usando como modo de comunicación entre las Oficinas. Renania del Norte-Westfalia, por ejemplo, ha puesto de plazo límite el día 30 de septiembre como último día para poder seguir usando dicho método de transmisión de datos.

El Centro Europeo para la Competitividad Digital, con sede en Berlín, hizo un ránking europeo publicado hace unas semanas en el que otorgaba a Alemania el penúltimo lugar, solo seguida por Albania.

El candidato de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) ha presentado un plan para poner el «turbo» en cuestiones de digitalización con 25 puntos principales. Entre las propuestas destacan una burocracia reducida para empresas del sector digital durante los tres primeros ejercicios fiscales a fin de no apagar la posible llama innovadora. Armin Laschet crearía un Ministerio para la Innovación Digital y la Transformación y daría a los juegos on-line la categoría de deporte de que disfrutan en otros países. La inteligencia artificial y la tecnología aplicada contra el cambio climático son otro de los fuertes que la Unión quiere promover.

En agosto titulaba el semanario «Wirtschaftswoche» que «La inteligencia artificial en Alemania es el hazmereír del mundo». De los 3.000 millones de euros planificados en 2018 solo se ha gastado una mínima parte, critica la publicación especializada en economía. Lo cierto es que el país es pionero y uno de los principales exportadores de tecnología relacionada con la producción en fábricas que funciona a través de la inteligencia artificial, pero Berlín no ha conseguido aún su Silicon Valley y los alemanes, conservadores en su mayoría, comienzan a comprender la importancia de la digitalización para el mundo del futuro. Algo difícil mientras el país siga sin tener conexión de banda ancha en numerosos lugares y sin una administración digital.

Todos los partidos tienen en su programa electoral un capítulo al respecto, algo que no era el caso en 2017. Para Los Verdes, el acceso a internet y la digitalización están estrechamente ligados con los derechos democráticos y la participación. El tema ha ocupado junto a la seguridad y la justicia social buena parte de los debates televisados que los candidatos a canciller han llevado a cabo en los tres últimos fines de semana. En el último, los tres candidatos de la Unión, el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes se mostraron de acuerdo en que la construcción de la red de banda ancha y de telefonía móvil debía ser una prioridad, si bien cada uno propuso un camino diferente para llegar a la meta.

Alemania llega a unas elecciones decisivas para su futuro con la salida de la longeva canciller, Angela Merkel, y tendrá que hacer frente al reto postergado de la pendiente digitalización del gigante económico.