Qué hará Rusia si Mariupol no se rinde en las próximas horas

Moscú ha dado de plazo a las autoridades locales hasta este lunes para que entreguen las armas

Comienza el vigésimosexto día de invasión, con la situación desesperada en la ciudad de Mariupol, en el sureste de Ucrania, sitiada y bombardeada por Rusia, que ha dado a las fuerzas ucranianas un plazo hasta el mediodía de este lunes para que la abandonen, propuesta rechazada por el gobierno ucraniano, que la ha calificado de “delirio”. Según Mijail Mizintsev, jefe del Centro de Control de la Defensa Nacional de Rusia, las fuerzas ucranianas que depongan las armas podrán abandonar Mariupol de una forma “segura y sin que su vida corra peligro” y que si eso se cumple a partir del mediodía podrán entrar convoyes humanitarios con alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad tanto de Kiev como de territorios del este del país, que no están bajo su control.

¿Pero qué sucederá si Mariupol no se rinde ni entrega las armas, tal y como han anunciado las autoridades locales? Muchos temen que la ciudad sufra una embestida total con la destrucción aún más rápida y devastadora de sus casas e infraestructuras hasta convertir la localidad costera en escombros y cenizas. En la mente de todos está la milenaria ciudad siria de Alepo convertida a ruinas tras los bombardeos de la aviación rusa en 2015, al igual que la ciudad chechena de Grozni, destruida durante la guerra ruso chechena en el año 2000.

Como explica el corresponsal Jeremy Bowen en la BBC, hasta ahora Putin no ha dado la orden de infligir el tipo de daño que las fuerzas rusas provocaron en Grozni, cuando la república rusa de Chechenia se rebeló en la década de 1990, o en Siria, donde el líder ruso intervino con fuerza desde 2015. “La decisión de Putin de intervenir en Siria salvó al régimen de Bachar al Asad y supuso un gran paso hacia su objetivo de restaurar a Rusia como potencia mundial”, explica el periodista.

En plena guerra siria a finales de 2016, Alepo, el centro comercial del país, una localidad pujante y llena de vida, los aviones rusos sembraron el pánico con bombardeos que fulminaron las calles y las viviendas del lado oriental de la ciudad. “Aunque el régimen de Al Asad no necesitaba ningún estímulo para bombardear a los sirios, los rusos aportaron un nivel mucho mayor de capacidad destructiva”, escribe Bowen, quien asegura que la táctica en Siria fue rodear y asediar las zonas controladas por los rebeldes, atacarlas desde el aire y con baterías de artillería y, al final, agotar a los defensores y a los civiles que no habían logrado escapar.

Este escenario es cada vez más factible teniendo en cuenta la posición del Gobierno ucraniano. La viceprimera ministra del país invadido, Iryna Vereshchuk, dijo al diario en línea “Ukrayinska Pravda” esta madrugada que no pueden “hablar sobre la entrega de armas. Ya hemos informado a la parte rusa al respecto”, agregó. Kiev ha pedido a Moscú que “en lugar de perder el tiempo en (redactar) 8 páginas de carta, simplemente abra el corredor” humanitario para que puedan salir los civiles, dijo la ministra, que calificó la propuesta de “delirio”.

La situación de Mariupol es desesperante, unas 400.000 personas han estado atrapadas en esta ciudad que da la Mar de Azov durante más de dos semanas en medio de intensos bombardeos que han cortado los suministros centrales de electricidad, calefacción y agua, según fuentes locales, y que han destruido la mayor parte de la ciudad. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó este domingo el sitio de Mariupol como “un acto de terror que será recordado en los siglos venideros”. El domingo, las autoridades denunciaron el bombardeo ruso de una escuela de arte que servía de refugio para 400 civiles, incluidos ancianos, mujeres y niños.

Niños en peligro

Mientras tanto, la guerra sigue produciendo víctimas. Hasta seis millones de niños atrapados en Ucrania afrontan un “peligro inminente” al incrementarse en el país el número de ataques de tropas rusas contra hospitales y colegios, según advierte Save The Children. En su informe, la organización indica que hay áreas urbanas de Ucrania que han sido bombardeadas repetidamente reduciendo las calles a escombros y alerta de que al menos 464 escuelas y 43 hospitales han resultado dañados, informa Efe.

Los bombardeos incesantes han forzado al menos a uno de cada cinco niños ucranianos -más de 1,5 millones- a dejar el país y casi seis millones de menores continúan en Ucrania, muchos de ellos refugiados dentro de edificios bajo ataque, lo que les deja vulnerables, con peligro de resultar heridos o muertos, así como privados de alimentos, agua limpia y cuidado sanitario.

Estados Unidos pone en duda la voluntad negociadora de Rusia: Estados Unidos puso este domingo en duda la voluntad del Kremlin para hallar una salida negociada al conflicto de Ucrania a tres días de que el presidente, Joe Biden, visite Europa para abordar con sus aliados la invasión rusa de territorio ucraniano. En una entrevista con la cadena CNN, la diplomática criticó que “los rusos no se han inclinado por ninguna posibilidad de una solución negociada” y aseguró que las conversaciones “parecen unilaterales”.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prepara el viaje a Europa de esta semana, en el que coordinará con sus aliados europeos la respuesta a la invasión rusa de Ucrania. El jueves participará en una cumbre de la OTAN, otra de la UE y una del G7. “El viaje se centrará en el apoyo al pueblo ucraniano frente a la invasión del presidente (de Rusia, Vladímir) Putin, pero no hay planes para un viaje a Ucrania”, aclaró. En entrevista con la cadena estadounidense NBC, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró que la cumbre servirá de “plataforma para demostrar unidad en el apoyo a Ucrania”, pero también para “prevenir un conflicto directo entre la OTAN y Rusia”.

Pero el plato fuerte de la gira será la visita a Polonia del próximo 25 de marzo. La portavoz del Gobierno estadounidense, Jen Psaki, informó de que Biden viajará a Varsovia desde la capital belga para reunirse con su homólogo polaco, Andrzej Duda. Biden visitará Polonia apenas dos semanas después de la visita de la vicepresidenta, Kamala Harris, quien anunció en Varsovia la entrega de 50.000 millones de dólares a Ucrania y el despliegue de dos baterías de sistemas antimisiles Patriot en territorio polaco.